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Cholyn Garza
Cholyn Garza
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Cholyn Garza nació en Veracruz. Radica en Piedras Negras, Coahuila desde 1961. Es licenciada en Desarrollo Humano y Diplomada en Derechos Humanos. Se inició profesionalmente en el periodismo en 1995 en el Periódico Zócalo de Piedras Negras. Le preocupa la problemática social y le apasionan los temás políticos.

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15 Agosto 2020 04:00:00
Recuperemos nuestro México
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Tenemos un país maravilloso, de eso no hay duda. Por donde vayamos siempre vamos a encontrar belleza, la cual está en sus tradiciones, en su cultura que corresponde al legado de nuestros antepasados.

Sin importar las veces que hayamos visitado una ciudad, un estado, siempre encontraremos ese “algo” que nos permite deleitarnos y comprobar que “como México no hay dos”.

No lo digo utilizando solo una frase tantas veces repetida, sino porque con tristeza observo que no estamos cuidando a nuestra casa común, a nuestro país y lo estamos dejando en manos de quienes ni lo aman, ni lo protegen, mucho menos les importa lo que le ocurre a este México nuestro, el México de todos los mexicanos.

Nunca, como ahora, habíamos estado tan divididos, polarizados y humillados como estamos ahora y todo por la ambición de poder, por el rencor de quien está muy lejos de sentir empatía con el pueblo.

Sus actitudes así lo demuestran. Día a día sale a despotricar contra el pasado, sembrando odios y resentimientos en lugar de hacer un llamado a la unidad.

No hay liderazgo, no un buen liderazgo. Lo que hay es un individuo con enormes complejos donde afloran con frecuencia su pobreza moral. Quien no conoce de ética ¿qué puede ofrecer?

Una bella definición del Gran Matemático árabe Al Juarismi (Abu Abdaliah Khwarizmi) sobre el valor del ser humano, que en lo personal comparto es:

“Si tiene ética, su valor es=1

Si además es inteligente, agréguenle un cero y su valor será=10

Si también es rico, súmele otro cero y será=100

Si por sobre todo eso es además, una bella persona, agréguele otro 0 y su valor será=1000

Pero si pierde el 1, que corresponde a la ética, perderá todo su valor pues solamente le quedarán los ceros.

¡De acuerdo! Sencilla pero muy ilustrativa y certera definición- Y es que sin valores éticos ni principios sólidos el ser humano está vacío. De ahí que se entienda el por qué hay delincuentes, individuos corruptos y muy malas personas y ¿por qué no decirlo? Malos o pésimos gobernantes.

Estamos conscientes que México ha sido botín de traidores, de individuos corruptos que se aprovecharon de la nobleza de todos los mexicanos para llenar sus bolsillos. Se aprovecharon de la ignorancia de los pueblos marginados.

Eso y más, sabemos. Ha habido de todo en la política que ni siquiera vale la pena mencionar porque es de todos conocidos. Compadrazgos, amiguismos, dedazos y todas las prácticas que significan corruptelas.

Porque si bien la corrupción ha hecho mucho daño a nuestro México, se hubiera logrado detener si no hubiera existido la impunidad. De haberse ejercido las leyes con honestidad, podría asegurar que más de cuatro estarían en la cárcel.

Sin embargo, no fue así. Las corruptelas han sido una práctica de décadas. ¿Solo de los políticos? ¿y los líderes? ¿Solamente uno o dos partidos políticos fueron corruptos? ¿Qué hay de los principios de los militantes en un partido y cambiaron a otro, diametralmente opuesto a su ideología?

No creo que un individuo al cambiar de grupo político se despoje de su verdadero “yo”. La corrupción es una práctica que daña las arcas de gobierno, pero también a la sociedad porque en un determinado momento todos de alguna manera la llegamos a practicar.

¿Cómo creer en un individuo que llega a presidente después de polarizar al electorado? ¿Cómo creer en quien militó en las filas de un partido al que hoy ataca? Peor aún ¿Cómo creer en la honestidad de un gobierno si dentro de él, hay personas, funcionarios, cuya honorabilidad está en duda?

¡Ah! Pero es que eso era antes.

Destruir las instituciones, solo porque fueron construidas en otra época, no es lo correcto. No son solo edificios, sino el esfuerzo de todos los mexicanos. Fue dinero de los contribuyentes lo que pretenden convertir en escombros. Todo, por capricho, por soberbia y por el desprecio total al país, a los ciudadanos.

¿Por qué no habla el presidente del fracaso de su gobierno en el combate a la pandemia? ¿Por qué tantos muertos por Covid? ¿Quién consolará a los huérfanos, a las viudas, a todos aquellos que ni siquiera vieron morir a sus seres queridos?

Nuestra realidad no solo está en los señalamientos hacia determinadas personas, ex - presidentes y funcionarios de diversos niveles. Eso corresponde a uno más de los distractores que utiliza el presidente para destruir a los que considera más que adversarios, sus enemigos políticos.

Recuperemos nuestro México. Hay que tener presente que vamos en el mismo barco y si se hunde, nos hundimos todos. México es nuestro, de todos, no de un individuo o grupo político que pretende imponer más que la democracia, una ideología.
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