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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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06 Abril 2020 04:07:00
Como anillo al dedo
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Habrá quien piense que el Presidente no se da cuenta de lo que está ocurriendo. Pero no. Realmente está convencido de que esta crisis le llega como “anillo al dedo” para fortalecer su proyecto político, la transformación del país.

¿Y cuál es esta transformación? Aumentar los subsidios sociales, impulsar algunos cuestionables proyectos de infraestructura, y concentrar más actividades productivas en manos del Gobierno y de las Fuerzas Armadas.

El Mandatario había anunciado que ayer daría a conocer su programa de recuperación económica, pero ofreció uno más de esos informes políticos que ha multiplicado. Cacareó, como todos los días, sus proyectos. Explicó que su primera acción contra la crisis económica fue adelantar cuatro meses la pensión para adultos mayores.

Enumeró también los apoyos a niños con discapacidad, las Universidades Benito Juárez, las “tandas para el bienestar”, el programa de jóvenes aprendices, los apoyos a pescadores, los precios de garantía, el programa de apoyo al campo, los recursos entregados a padres de familia para mantenimiento de las escuelas, los caminos artesanales de concreto, el Tren Toluca-Ciudad de México, los nuevos créditos y reestructuras del Infonavit, el programa de internet para todos y la construcción de sucursales del Banco para el Bienestar.

Dijo también, en lo que calificó de “un dato sin triunfalismo”, que “México es, después de la India, el país con menos infectados por el coronavirus y el tercero con menos defunciones”. La información es falsa. Hay decenas de países con menos contagios confirmados y muertos; pero en México, además, hay aparentemente muchos contagios no identificados debido a la falta de aplicación de pruebas.

El Presidente reiteró que México se adelantó al mundo y hace tres meses “empezamos a transmitir recomendaciones con el propósito de evitar la saturación de hospitales”. No es cierto. El Presidente pedía a la gente salir a la calle y darse besos y abrazos, y él mismo siguió haciéndolo después de que su subsecretario, Hugo López-Gatell, pidió mantener una sana distancia. Afirma el Presidente que en materia sanitaria “Vamos bien, pero no nos confiemos”. No hay datos, sin embargo, que lo confirmen.

En cuanto a las “acciones para reactivar rápidamente la economía”, López Obrador afirmó: “Decidimos no aumentar los precios de los combustibles. Ahora Pemex vende la gasolina a 30% menos que antes”. Olvidó decir que el precio del crudo ha bajado 70 por ciento.

Anunció que Sembrando Vidas, que da un sueldo a 200 mil campesinos, se extenderá a otros 230 mil. Dijo que convocará a 31 mil nuevos elementos para el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional. Reiteró que no se aumentarán los impuestos, aunque sí anunció que devolverá el IVA con mayor prontitud a los contribuyentes.

Rechazó autorizar rescates a las empresas o a los bancos. No se aplicarán “medidas anticíclicas que solo ayudaban a unos cuantos”, políticas neoliberales, pero citó con admiración a Franklin Delano Roosevelt sin recordar que él fue quien por primera vez aplicó las medidas anticíclicas en su país.

“Esta crisis es pasajera, es transitoria”, afirmó con optimismo. “Pronto, muy pronto, voy a convocar al pueblo de México a darnos abrazos”. Y ¡qué bueno! Pero las políticas económicas que anunció no promueven la recuperación. Fortalecen más bien una visión estatista para el país. No se equivocó cuando dijo que esta crisis le cayó como anillo al dedo.


Millones de empleos

“Vamos a crear en nueve meses dos millones de empleos”, dijo el Presidente. Pero no dijo cómo. De hecho, lo más probable es que en los próximos meses veamos la destrucción de millones de empleos por una quiebra masiva de pequeñas empresas.


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