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hace 1 mes
[Saltillo]

Amaba Jaime Obando a Saltillo

Le dan último adiós

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Amaba Jaime Obando a Saltillo
Foto: Zócalo | Staff
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Saltillo, Coah.- Jaime Obando Moore, impulsor de emprendedores en la formalidad, quien durante más de 32 años abrió paso a la Cervecería Modelo en esta región, ayer fue despedido por sus familiares y amigos. Su esposa, Denisse Valdez de Obando, recordó con emoción que desde el día que se encontraron por primera vez, fue como si se conocieran de toda la vida.

“Yo creo que ya estábamos destinados el uno para el otro porque me pidió que me casara con él luego luego.
Ni siquiera nos conocíamos bastante, pero estábamos en una fiesta… parados en media pista, dijo que no se movería de ahí hasta que le dijera que sí”, recordó. Ocho meses más tarde estaban caminando hacia el altar y a formar una hermosa familia.

Ella había estado planeando un viaje a España, pero la convenció de cambiarlo para irse juntos a Nueva York. Luego la llevó de sorpresa a San Francisco para su luna de miel. Así era.

Don Jaime era un enamorado de Saltillo. Cuando llegaron a vivir a esta capital, la sinaolense doña Denisse, no estaba del todo convencida. Él la llevó a enseñarle todos los rincones que conocía de la ciudad, desde el barrio del Ojo de Agua hasta lo más moderno, y logró que ella le tomara gran cariño por esta tierra.

Sin distinciones

Fue gerente general por 32 años de la Cervecería Modelo. Sembró una gran trayectoria para esta firma en la entidad. Siempre muy cercano con cada uno de los empleados que dependían de él. “No había citas para recibir a la gente. Llegaban y hablaban con él, nunca hizo distinción ni entre el más humilde de los cantineros, ni para el empresario más renombrado”, destacó su compañera de vida. Cuando terminó su ciclo en la cervecería, se dedicó a su taller de llantas y alineación.

Disfrutaban viajar juntos. Lo hacía cada vez que se podía. Este año estaban pensando irse a Japón, pero ya no se podrá. Los últimos años luchó en contra del cáncer que finalmente a sus 76 años le ganó la batalla. Él deseaba sanar pero estaba consciente de las complicaciones. Se aferró a sus creencias y aunque le dolía tener que dejar a sus hijos y nietos, se fue tranquilo.

Su esposa, cuatro hijos, los cinco nietos y una lista interminable de amigos, lo llevarán siempre en sus corazones.



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