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José Guadalupe Robledo Guerrero
José Guadalupe Robledo Guerrero
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05 Abril 2020 04:08:00
¿Y después qué?
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Por: José Guadalupe Robledo Guerrero



Espero que cuando lea esta reflexión se encuentre usted resguardado en su casa con su familia, sin hacer caso a los que dicen que el coronavirus les hace lo que el viento a Juárez, o que las estampitas del Sagrado Corazón los protege. Hágale caso a las indicaciones de las autoridades, finalmente nada pierde si toma mayores precauciones.

Seguramente por la vejez que carga mi humanidad, ahora más que nunca me importa mucho lo que le pase a la niñez y a la juventud, porque sin duda ellos son el futuro de la patria. Usted dirá que eso mismo nos lo han repetido hasta el hartazgo los politicastros de la partidocracia, los que durante décadas nunca fueron congruentes con su prédica, y veamos por qué.

Según mi entender, Winston Churchill fue aquel que dijo que: los políticos piensan en la próxima elección y los estadistas en la próxima generación. De acuerdo a la clasificación que se hizo en Estados Unidos de las últimas cuatro generaciones, se dice que los nacidos de 1940 a 1960, somos los Babyboomers, los que nacieron de 1960 a 1980, son la Generación X, los que vinieron al mundo de 1980 a 2000, la Generación Y o los Millenials, y los nacidos de 2000 a 2020, son la Generación Z o Centennials.

Bajo esta clasificación, bien haríamos en reconocer que los Centennials son en general la generación del futuro, y no es grato decir que a esta generación le ha ido como en feria. Para empezar, vivieron su niñez en un país plagado de violencia irracional, con miles de asesinados y desaparecidos, descuartizados, decapitados o enterrados en fosas clandestinas. Los Centennials en su niñez se aterrorizaron en sus escuelas, en sus casas y en las calles de las constantes balaceras que hasta la fecha no terminan en algunos estados. Los Centennials ya no pudieron jugar en la calle, en los parques, y viven con temor a salir de sus hogares. No disfrutaron como las otras generaciones que los precedieron los tesoros de la vida formativa. Luego padecieron, o están padeciendo, la pandemia generalizada por el coronavirus, que los mantiene recluidos en sus casas ahora por necesidad sanitaria.

Pero lo más importante, ¿qué les espera a los Centennials después de superar el Covid-19? ¿Desempleo, más pobreza, incremento de la violencia, vandalismo, revueltas, recesión, carencia de pensiones y de estructuras de salud pública, corrupción, explotación, y más etcéteras? En pocas palabras, es terrible pensar en lo que les heredaremos, “al futuro de la patria”. Por eso, reflexionar sobre este tema en casa, en la intimidad familiar, es vital para orientar nuestra mente a las cosas fundamentales de la existencia.

Ojalá y el presidente Andrés Manuel López Obrador haya meditado sobre el tema, y se anime a corregir su visión de lo que el Estado y el Gobierno deben hacer para superar la pandemia sin más daños de los que se esperan.

Hoy el Presidente dará a conocer su plan para reactivar la economía, y pido a todos los dioses de la galaxia que su plan haya sido pensado como estadista y no como político, de tal forma que su pase a la historia no sea regateado por nadie, y se le reconozca como a los líderes de las tres transformaciones que precedieron a la 4T lopezobradorista, pues finalmente lo que está en juego es: vencer la pandemia, mantener la economía funcionando y darles un futuro promisorio a los que representan el futuro de la patria: la niñez y la juventud. Al fin y al cabo, las grandes crisis requieren de grandes estadistas para que el mundo siga funcionando.

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