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Otto Schober
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Otto Schober. Profesor y Licenciado en Educación Primaria; Comentarista radifónico con cápsulas en Núcleo Radio Zócalo; Funcionario de la Secretaría de Educación Pública nivel Primarias en Piedras Negras, Coahuila, Mex.; Historiador de Piedras Negras, Coahuila, México

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20 Abril 2019 04:00:00
El plan bouchier y los ingleses
Un año después del conflicto derivado por el telegrama Zimmermann, el 9 de mayo de 1918, se reunió en Londres el Gabinete de Guerra Británico, no para analizar la fuerte ofensiva alemana, sino para fraguar un golpe de estado en contra del gobierno constitucionalista de Venustiano Carranza. Se propuso “Un repudio definitivo del gobierno del general Carranza acompañado y seguido de su derrocamiento”.

La propuesta debería ser transmitido de inmediato al Gobierno norteamericano. Tanto el Gobierno inglés como el norteamericano, buscarían armar a las fuerzas conservadoras de México.

Dos temores habían dado origen al plan propuesto: Por un lado la sospecha de que Carranza seguía teniendo seguidores y conexión para colaborar con los alemanes en la primera Guerra Mundial y por otra parte, un resentimiento provocado por las confiscaciones de propiedades inglesas petroleras practicadas por el nuevo Gobierno.

La propuesta surgió meses antes por el encargado británico en México Edward William Thurstan, que se había ocupado de formular la parte estratégica e ideológica de los planes golpistas. Thurstan afirmaba que el problema principal en México era “que el enorme experimento consistente en dirigir al país con la intervención de los indios, estaba condenado al fracaso más desastroso”.

Para el embajador inglés, la única salvación de México consistía en hacer llegar al poder “Hombres con educación y sangre blanca”.

El golpe de estado al gobierno de Carranza debería traer a México: “Acceso al poder de los hombres blancos, elementos moderados que son los únicos capaces de dar a México una forma real de Gobierno, hombres que serán aceptados por la mayoría del pueblo de México, que nos deberán su existencia como gobierno y con quienes nos relacionaremos fraternalmente”.

Una de las tareas para lograr este propósito aparece formulada en un memorándum redactado por un negociante inglés de nombre Bouchier. Su plan resultó tan serio, que la embajada británica en Washington lo transmitió a las oficina de Asuntos Exteriores en Londres, donde fue considerado con especial interés.

En el plan, Bouchier proponía “la infusión de nueva sangre al partido reaccionario para que este pudiese derrocar a Carranza y sus seguidores”. Recomendaba obtener ayuda de los revolucionarios que se oponían a Carranza. Francisco Villa debería “ser utilizado para fines específicos; y si abusaba de su posición sería extremadamente fácil deshacerse de él en algún accidente”.

la estrategia a seguir con Emiliano Zapata debería ser distinta, “Zapata es un hombre malo y sus tropas no respetan principios, pero servirán a nuestros propósitos hasta que subsecuentemente sean disciplinadas o arrasadas por medios de métodos de concentración”.

La idea de derrocar a Carranza fracasó por su fuerte liderazgo y un eficiente plan de contraespionaje apoyados por espías alemanes, entre ellos Félix Sommerfeld, el maestro del espionaje durante la Revolución y lo absurdo de los “principios” del plan Bouchier. Resumen de “Código Carranza ZT-2 -El telegrama Zimmermann” de Horacio Domínguez Lara. 2007
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