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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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18 Julio 2019 04:06:00
¡AMLO es presidente, juez y legislador!
Con el paso de los meses y los días se suman las evidencias de que la casa presidencial sufre un ataque masivo de ignorancia.

Y, para desgracia de todos, la epidemia ya alcanzó al mismísimo Presidente mexicano y se extiende a todo el partido Morena y a los diputados y senadores de ese partido.

Y es que si bien un día el Mandatario se dice experto en economía, cuando nada sabe de esa ciencia, al día siguiente sorprende a todos con sus habilidades de biólogo marino –de las que también es ignorante–, y más adelante se presenta como experto en seguridad nacional y luego como reputado escritor y hasta se asume como ministro de la Corte.

Y la mejor muestra de la gravedad de la epidemia fue visible cuando el propio Mandatario mexicano se aventó la puntada –porque no se le puede llamar de otra manera que una puntada–, de acusar a los ministros de la Suprema Corte de “violar la Constitución” y de arrebatarle al Congreso la exclusiva facultad “de legislar”.

No conforme, en “la mañanera” de ayer el Presidente nos regaló otra joya de su ignorancia, su intolerancia y autoritarismo al acusar a la Corte por una supuesta “chicanada” y porque –según Obrador– el Máximo Tribunal hizo “interpretaciones torcidas” de la ley al otorgar amparos a la reforma de Ley de Remuneración, con la que AMLO quiere empobrecer a todo el sector público.

En efecto, ignorante del papel equilibrador y de contrapeso del Poder Judicial y de la Suprema Corte –ante los abusos del poder presidencial– al tirano Obrador le causó “tirria” que los ministros de la Corte fallaran a favor de un puñado de servidores públicos que se ampararon contra la Ley de Remuneración promovida por AMLO dizque por razones de austeridad.

En respuesta al fallo de la Corte, el Presidente mexicano preparó y difundió un video en el que no solo acusa a los ministros de “legislar” sino que alienta a los líderes de Morena en el Congreso –en las cámaras de diputados y senadores– a combatir por la vía legislativa el resolutivo del Máximo Tribunal.

En abono al autoritarismo del “Rey Andrés”, también en la mañanera de ayer, Obrador amenazó con enviar al Congreso una nueva reforma de tope salarial “para que no haya más excusas para dar privilegios” salariales.

Y es que según el analfabeta Presidente mexicano cuando la Corte hace lo que debe en materia de amparo, entonces se trata de “una chicanada” del Poder Judicial. Peor aún, según Obrador, los ministros “están legislando”.

Lo preocupante, sin embargo, no solo es la ignorancia del presidente Obrador y su pulsión dictatorial sino el miedo, la sumisión y hasta la cobardía de legisladores como Mario Delgado y Ricardo Monreal, quienes no atinaron a explicarle al Presidente que la Corte cumplió en escrúpulo con lo que le corresponde.

No tuvieron el valor y las agallas de explicarle al presidente Obrador que no es un rey, que el Estado no es el presidente sino los ciudadanos y las instituciones todas y que el ejercicio del poder está basado en el respeto a la Constitución y a sus leyes, no en cumplir a ciegas la voluntad presidencial.

Mario Delgado y Ricardo Monreal no tuvieron el valor de exigirle al Presidente el respeto elemental a la división de poderes y tampoco las agallas de hacerle ver que en el derecho mexicano la institución del “amparo” se creó precisamente para combatir los abusos del poder, en general, y del poder presidencial, en particular.

Es decir, que el amparo es una figura legal contenida en el artículo 107 constitucional y que “la suspensión” se concede a un quejoso cuando quedan satisfechos los requisitos constitucionales y de la propia Ley de Amparo.

En pocas palabras, la Suprema Corte en ningún momento está legislando y menos llevando a cabo “chicanada” alguna.

Lo que hace, en apego a sus facultades, es ordenar que se suspenda la aplicación de la Ley de Remuneración que afectaría a los quejosos, con la finalidad de preservar la materia del amparo, de una posible acción de inconstitucionalidad o, incluso, de una controversia constitucional. Y punto.

¿Entenderá el presidente esos conceptos elementales del derecho mexicano? ¿Entenderá que es él quien pretende hacer el trabajo de la Corte?

Está claro que no los entiende, no los quiere entender o lo que busca el convertirse en el único poder, el jefe del Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.

¿Tolerará la Corte más abusos y agresiones del Ejecutivo?

Al tiempo.
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