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Federico Muller
Federico Muller
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19 Octubre 2018 04:00:00
Los impuestos fronterizos en el norte de México
Un referente casi obligado para la buena administración pública de la economía de este país, y uso ese adjetivo por la estrecha vinculación que existe, es sin duda el comportamiento de la economía estadunidense, no solamente por ser el principal comprador de las exportaciones de México, sino también por la influencia que ejerce la Reserva Federal en las decisiones que toma el Banco de México (Banxico) en materia de política monetaria, y lamentablemente por ser el mayor proveedor de remesas.

Desde luego, no se olvidan los efectos que puedan producir las recientes políticas fiscales propuestas por el presidente Trump y aprobadas por el Congreso, y una de ellas es que puede llegar a reducir los márgenes de maniobra que tenga el gobierno electo en México en la formulación de la política hacendaria nacional. Además, el caso americano, sin lugar a dudas tiene un carácter pedagógico digno de analizarse, sobre cómo ha reaccionado la economía ante las decisiones fiscales de su Presidente.

La incertidumbre surge porque los próximos funcionarios que estarán manejando las finanzas públicas, o al menos tendrán influencia sobre ellas, han externado opiniones contradictorias sobre el proyecto de egresos que van a presentar a la Cámara de Diputados próximamente. Han dicho que sorprenderá a propios y extraños por el nivel de austeridad que lo caracterizará, y en cambio, otros han comentado que la bolsa presupuestada alcanzará para llevar a cabo todos los proyectos sociales y de infraestructura propuestos. Si se cumple con las promesas de campaña que hizo el candidato electo, estas requieren más recursos, en términos reales, para su ejecución, que lo que han venido manejando históricamente administraciones anteriores, especialmente en programas de subsidios federales a jóvenes y adultos mayores.

El sentido común dice que, entonces, los ingresos recaudados, es decir, la capacidad de cobro, también deberán aumentarse para mantener el equilibrio financiero. Pero al contrario, no se incrementarán, sino se reducirán con la disminución de las tasas recaudatorias en los municipios colindantes con Estados Unidos. Es difícil saber si esta rebaja fiscal fue copiada de lo que hizo el Departamento del Tesoro del país vecino, de bajar los impuestos. Lo que es cierto, por las estadísticas publicadas por esa dependencia, es que a pesar de que la economía yanqui ha crecido en los últimos meses, su déficit fiscal en 2018 ascendió a 779 mil millones de dólares, el mayor desde 2012.

La hipótesis que manejan algunos economistas de que el crecimiento económico que se genera con la disminución impositiva compensará lo que se deja de percibir fiscalmente, no resultó, de ahí que, desde mi punto de vista, deberá reconsiderarse esa propuesta porque de otra manera se tendrá que recurrir al endeudamiento externo, ya que el monto de los ahorros que se tienen estimados al reducir los sueldos de los funcionarios gubernamentales y evitar, o al menos paliar, los malos manejos de los recursos públicos, no equivale a la oquedad fiscal que se originará por la “sui generis” política económica destinada a los estados de la frontera norte.

La economía de Coahuila, como la del resto de entidades fronterizas, se verá afectada. Pero la histórica deuda del Gobierno de Coahuila, que absorbe una gran cantidad de recursos por el solo pago de intereses a los acreedores bancarios, tendrá un mayor peso relativo en el presupuesto estatal cuando se reduzca el IVA y el ISR en localidades como Piedras Negras y Acuña. Habrá menos recursos disponibles para destinarlos al fortalecimiento de los fondos de pensiones, programas sociales, presupuestos universitarios y obra pública, fondos necesarios para mejorar el bienestar de la población. El próximo secretario de Hacienda del gobierno que presidirá López Obrador deberá revisar con cuidado lo que está pasando en Estados Unidos, situación que puede ser didáctica para su incursión en los complicados terrenos de la hacienda pública nacional.    
12 Octubre 2018 04:00:00
La universidad pública: desafíos
Hace algunos días se publicó en un artículo periodístico la situación de 10 universidades públicas del país que desde hace años arrastraban pasivos, los cuales fueron incrementándose hasta llegar a un punto insostenible. Actualmente la astringencia de recursos es tan crítica que pone en riesgo la precaria estabilidad financiera, inclusive batallan para conseguir fondos para cubrir los salarios de los trabajadores activos, pensionados y jubilados. Entre ellas se encuentran las de Michoacán, Morelos y Zacatecas.

Infortunadamente, el problema del endeble sostenimiento de la educación pública superior en México no es nuevo ni se limita a esa decena de centros educativos, que muy probablemente sean los primeros en declararse en bancarrota del resto de los que conforman el sistema nacional de universidades, que en el mediano plazo también podrían hacerlo si en este sexenio no se formulan políticas públicas dirigidas a resarcir los déficit financieros, o bien se crea un nuevo modelo universitario en el cual participen otras fuentes de financiamiento, acompañado de nuevos esquemas de pago, respetando en términos generales la gratuidad de la educación, pero con la implementación de tarifas diferenciadas en el pago de los servicios educativos.

Desde la óptica de la macroeconomía, uno de los grandes desafíos que enfrentará el nuevo gobierno federal a partir del 1 de diciembre serán los desequilibrios financieros por los que atraviesan los sistemas de pensiones y las universidades públicas. Los subsidios federales que han recibido han sido insuficientes para cubrir el cúmulo de necesidades que les permitan cumplir con el objetivo de formar jóvenes competentes para el mercado laboral, académico o de investigación.

Ahora bien, por los cambios hacendarios que ha anunciado el presidente electo, que seguramente pondrá en marcha al llegar al poder, el panorama universitario que se vislumbra no es nada alentador, pues los recursos fiscales recaudados experimentarán una considerable disminución por las rebajas impositivas que se llevarán a cabo en los estados fronterizos del norte del país, lo que sin duda afectará los ingresos gubernamentales, que además de estar muy acotados, no podrán crecer más por la vía del aumento de impuestos ni por la creación de otras tasas de tributación, según el compromiso político asumido en campaña por el otrora candidato a la Presidencia de la República. Desde luego que el Gobierno tiene otras formas de allegarse recursos, mediante la deuda pública y la impresión de dinero a través del Banco de México, pero las cuales irremediablemente, en el mediano plazo, provocarán problemas económicos de dimensiones superiores a los que se tenían antes de optar por ese tipo de políticas monetarias.

El deterioro financiero universitario que se puede avecinar se podría acelerar por varios factores de carácter político y económico que son susceptibles de darse y son más señalados cuando los recursos públicos escasean. Entre otros, se pueden mencionar el incumplimiento de los subsidios de los gobiernos de las entidades federativas a las universidades, que se distribuyen de manera muy irregular y recortada; el ilegal manejo de los recursos públicos, que se hace de manera discrecional, con objetivos totalmente contrarios a la mejora académica; la escasa capacidad de las universidades de obtener recursos por medio de la prestación de servicios al mercado; esquemas de pago de matrículas y exámenes extraordinarios -que se presentan por no acreditar la asignatura correspondiente- obsoletos, planos y desarticulados, que no distinguen entre un estudiante con recursos de otro vulnerable económicamente; la excesiva carga burocrática, que provoca duplicidad de funciones y una estructura funcional anquilosada en el quehacer administrativo.
05 Octubre 2018 04:00:00
Democracia y economía
Hablar de democracia, como modo o forma de elegir gobernantes para ocupar puestos en la administración pública, es un asunto controversial que abre espacios para que la población exprese diferentes puntos de vista sobre los gobiernos que han emanado de ella y de aquellos de procedencia autoritaria. Las opiniones se dividen dando lugar a disensos que no unifican criterios, particularmente en países con democracias recientes.

No obstante, en América Latina la ciudadanía ha mostrado cierta desilusión por los regímenes democráticos: el interés ha venido decreciendo en los últimos años, al menos es lo que reflejan los indicadores que publica Latinobarómetro, que opera bajo los auspicios de una ONG sin fines de lucro cuya sede se localiza en Santiago de Chile. Uno de sus objetivos es registrar las percepciones de la población de 18 países del subcontinente sobre política y economía. Por supuesto, este instrumento toma el parecer de un grupo de habitantes de cada nación, representados en una muestra estadística, a los cuales se les invita a participar en una entrevista independiente del Gobierno y que no tiene vínculos con partidos políticos.

En 2017, Latinobarómetro aplicó 20 mil 200 entrevistas cara a cara a la ciudadanía afincada en 18 países, entre el 22 de junio y el 28 de agosto de ese año. El promedio de la población entrevistada osciló entre mil y mil 200 personas por país. Los resultados obtenidos por este “observador ciudadano” no son nada halagüeños para la consolidación de la democracia en Latinoamérica, pues el desencanto se evidencia y se expresa de varias maneras. En 2016, sólo 34% de la población estuvo de acuerdo o satisfecho con esa forma de gobierno, y para 2017 la cifra disminuyó a 30 por ciento. Y si el referente de comparación se amplía, en 2010 los indicadores alcanzados superaban por varios puntos esos números más recientes. Cabe señalar también que 75% de los ciudadanos considera que los gobiernos no defienden los intereses de la mayoría, por lo general responden a beneficios que recibieron durante sus campañas políticas o son influenciados en sus decisiones por grupos con poder económico o político, por ello desconfían de ellos y no aprueban su gestión.

Se pueden aventurar algunas hipótesis sobre las causas del descontento social. La primera tiene que ver con los adelantos tecnológicos, que han permitido que la sociedad esté más informada y tenga acceso a fuentes de información que dan seguimiento al uso de los recursos públicos. Los ciudadanos son cada día más demandantes con sus gobernantes y las expectativas que se formaron de las democracias no han correspondido con la realidad que están viviendo. Otra podría ser la escasez de cuadros idóneos para gobernar, que se ha presentado durante las dos últimas décadas. La mayoría de los candidatos que han llegado al poder, por la vía del sufragio, no ha sobresalido por tener las suficientes habilidades políticas y adiestramiento técnico que el puesto exige. Además han caído en prácticas poco transparentes que no satisfacen las demandas ciudadanas.

Es común observar en países como Chile y Brasil que expresidentes contiendan nuevamente para ocupar la presidencia, lo que indica el agotamiento que tienen los institutos políticos en la nominación de cuadros con nuevas ideas que oxigenen la vida política. Infortunadamente no hay universidades que formen políticos y que garanticen, mediante la expedición de un título, su buen desempeño profesional. Por las cifras publicadas por entes internacionales (BM, FMI, ONU, OCDE), después de 1990 la economía de la región ha crecido los índices de pobreza han disminuido, incorporándose a la clase media más familias. Tal parece que la trayectoria de la democracia en América Latina se mueve en una dirección contraria a la economía de la región. Esa disociación deriva en varias líneas de investigación que van más allá del análisis económico y de las teorías de política pública.
28 Septiembre 2018 04:00:00
La economía argentina
Argentina tiene menos de 45 millones de habitantes y una baja densidad poblacional por ser un país con una amplia superficie territorial, características sociodemográficas que se pueden atribuir a la decreciente tasa demográfica que ha tenido a lo largo del tiempo: en 1952 fue de 2.07% y para 2018 disminuyó a 1.04 por ciento. Dispone de los factores naturales e históricos para volver a ser una economía de primer mundo. Además, históricamente las familias han mantenido una firme conciencia sobre la maternidad y paternidad responsables, que irremediablemente en el mediano y largo plazos acelerará el envejecimiento de la población, poniendo en riesgo su sistema de pensiones. La escasa población nativa y los grandes flujos de inmigrantes europeos formaron una cosmovisión sobre la demografía que se distingue desde hace varias décadas de la cultura poblacional del resto de las naciones latinoamericanas, las cuales hasta mediados de los años 70 comenzaron a formular políticas de planificación familiar.

Sin embargo, su economía depende en gran medida de la producción agropecuaria. Las exportaciones agrícolas tienen como destino varios países y entre los productos que más vende están la soja, trigo, maíz, girasol, sorgo y arroz. Hay que recordar que, a principios del siglo 20, la economía argentina ocupaba uno de los primeros lugares a nivel mundial en cuanto a generación de riqueza, incluso su ingreso per cápita no está muy distante de los de Canadá y Estados Unidos. No obstante, la clase política argentina fue incapaz de mantener esa bonanza económica a través del tiempo.

La sociedad ha pasado por dictaduras militares y gobiernos populistas que han descuidado la industrialización de la economía porque el ingreso nacional sigue dependiendo, en gran medida, de la explotación de los recursos naturales y materias primas, que además de generar escaso valor agregado, sus precios son muy sensibles al de los mercados internacionales y a las condiciones climatológicas. La escasa diversificación de la economía, las sequías prolongadas y las equivocadas políticas económicas formuladas por las últimas administraciones públicas han desencadenado una nueva crisis en la economía del país sudamericano.

Desequilibrios en los indicadores macroeconómicos. Hace aproximadamente un par de meses el Gobierno argentino negociaba un acuerdo crediticio con el FMI por 50 mil millones de dólares para cubrir sus compromisos financieros de corto y mediano plazos. La autorización de tal préstamo, que se ministrará paulatinamente según acuerden las partes, implica un severo ajuste en los gastos gubernamentales. Los incrementos en los precios de los servicios, como transporte, luz o gas, han provocado el descontento de la población. El proyecto de ley, que se discutirá en la Cámara de Diputados, busca eliminar el déficit fiscal mediante el recorte de gastos e incrementos en los impuestos durante 2019. Uno de los sectores que tributarán al Estado será el de los exportadores de productos del campo: aunque parezca paradójico, se gravará con impuestos a los empresarios agrícolas más productivos del país, generadores de divisas.

Desde luego, las acciones exigidas por el FMI las resentirá en mayor medida la población más vulnerable económicamente, la cual ha visto cómo la inflación se acelera, situándose en dos dígitos, y la moneda argentina se ha depreciado frente al dólar en alrededor de 50%, desde enero de 2018. Las reacciones sociales no se han hecho esperar. Las protestas han sido desde huelgas generales de los trabajadores hasta manifestaciones callejeras. En México ese tipo de situaciones ya las hemos experimentado; parece ser que la lección ya se aprendió, y en el cambio de sexenio gubernamental las bases macroeconómicas están sólidas.  
21 Septiembre 2018 04:00:00
Prácticas monopólicas en el mercado de las gasolinas
Los incrementos a los combustibles que llevó a cabo el Gobierno federal en enero del año pasado fueron factores claves para aumentar los índices de inflación y estropearon la solidez de algunos indicadores macroeconómicos. El crecimiento de los precios que tenía previsto el Banco de México al cierre de 2017 no se cumplió, pues la inflación superó 4%, que según la institución era la máxima tasa de inflación esperada. Los efectos de la política energética implementada fueron múltiples, pero se pueden resumir diciendo que la cadena productiva de la economía se vio afectada al subir los costos del transporte y, por ende, los precios de otros bienes que no contemplaba la canasta básica de consumo que considera el Inegi para construir el indicador de precios.

En las recientes modificaciones que realizó el Inegi al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), una de ellas fue aumentar el ponderador, que registra la participación del consumo que hacen las familias en la compra de combustibles con respecto a su gasto total, es decir, del ingreso que se percibe, qué porcentaje se destina a estos. La ponderación en 2010 fue de 8.78% y para 2018 se elevó a 9.97 por ciento, que en términos más simples significa que por el aumento de precios en las gasolinas se deja de consumir otros productos, o menos de ellos.Tal parece que las autoridades hacendarias no dimensionaron las consecuencias económicas y políticas de esa medida. La política que siguió la Administración federal pasada, de marginales aumentos mensuales a los precios de las gasolinas, se descartó sin un previo estudio de factibilidad, y el aumento súbito de los mismos generalizó el descontento popular, que culminó con la derrota electoral del candidato del PRI a la Presidencia de la República.

Y a pesar de que se haya liberado el mercado de los energéticos, en el sentido de permitir la competencia con nuevos jugadores en el mercado y manejar precios y tarifas distintos entre competidores, la Secretaría de Hacienda sigue interviniendo, de una manera sui generis, a través del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS), que paga el consumidor al abastecerse de combustible, que la dependencia federal manipula según los movimientos del precio internacional del petróleo y las oscilaciones del tipo de cambio del peso frente al dólar. Lo que pretende con ello es amortiguar, hasta donde sea posible, las alzas súbitas de los precios, es decir, no deja de haber subsidios, lo que impide el pleno desarrollo de un mercado competitivo energético. Al tener Pemex competidores después de más de 50 años de ejercer un poder monopólico en el mercado, el novel mercado nacional enfrenta novedosas prácticas monopólicas que los reguladores del mercado nunca hubieran imaginado que se dieran en la economía nacional.

En México, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) es quien investiga el comportamiento de las empresas ante sus contrincantes, algunas de ellas están siendo vigiladas por esta comisión porque hay indicios de que en las transacciones que manejan aparecen prácticas no competitivas, que técnicamente -para el caso que nos ocupa- se definen como ventas atadas y discriminación en los tratos de mercado, que van desde transporte de los combustibles hasta su comercialización, pasando por el almacenamiento de los mismos -venta atada: cuando la venta de algún producto depende de la compra de otra mercancía; este condicionamiento entorpece el libre mercado, y por ende es penalizado por el regulador (Cofece) porque puede ocasionar incremento en el precio de ese bien-, que deben ser elementos a considerar porque, de probarse su práctica, pondrían el precio de la gasolina por encima del del mercado. 
15 Septiembre 2018 04:00:00
El Índice Nacional de Precios al Consumidor
Desde hace años he escuchado comentarios acerca del encarecimiento de los productos básicos requeridos para el sostenimiento de una familia en México. La pérdida del valor adquisitivo de los ingresos que perciben los trabajadores ha sido evidente a lo largo de varias décadas. Históricamente, la mejor época en mayor poder de compra de los salarios fue en los años 70 del siglo pasado (20), de allí en adelante ha disminuido en términos reales, aunque hubo una recuperación del salario real en la administración del presidente Enrique Peña Nieto, según su Sexto Informe de Gobierno; aun así, las percepciones monetarias continúan siendo insuficientes para que las familias económicamente más vulnerables vivan por encima del umbral de la pobreza.

Lo anterior se puede explicar mediante la medición del comportamiento de los precios, los cuales han aumentado más que los salarios, es decir, la inflación (aumento promedio de los precios de una canasta básica de productos) es la causante de la erosión del poder adquisitivo. En septiembre de 2016 se tuvo una inflación de 2.97%, y en agosto de 2018 llegó a 4.90 por ciento. Tal indicador, que quincenalmente publica el Inegi, recientemente ha sido actualizado con el objetivo de brindar una cifra más real de lo que está pasando en México con los precios. Esos cambios en la metodología del cálculo del indicador ya eran pertinentes, pues en algunos círculos académicos comenzaba a cuestionarse su veracidad, ya que se subvaloraba el crecimiento de los precios, los cuales se movían a diferente ritmo en los diversos sesgos considerados para la medición del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

Los cambios se centraron en aumentar el número de productos de la canasta básica; modificar los ponderadores de consumo, esto es, cuánto se destina del gasto de una familia promedio a cada bien y servicio que habitualmente consume; cambiar el año base de referencia, y en función de este medir la inflación, y finalmente se incorporaron a la estadística más ciudades, entre ellas Saltillo y Cancún. Empíricamente se trata de conocer los nuevos gustos de los consumidores que señalen las evoluciones en sus patrones de consumo, que inciden a su vez en las variaciones de los precios relativos que asigna el mercado. Los bienes y servicios de la canasta básica se incrementaron, pasando de 283 a 299, y se incorporaron productos como leche de soya, té, servicios de mascota, lámparas, alfombras, y otros.

La inflación tiene dos componentes: subyacente y no subyacente, y este último mide el comportamiento de los precios de los productos agropecuarios y energéticos, como gasolinas y otros hidrocarburos, que por su naturaleza son más volátiles ante cambios climáticos y de los precios internacionales del petróleo, así como del peso frente al dólar. El ponderador no subyacente fue en 2010 de 22.56%, y en 2018 aumentó a 24.45 por ciento, con ello, su participación en la inflación general, será mayor. Por su parte, el año base que se consideraba para la medición era la segunda quincena de diciembre de 2010, y ahora pasó a la segunda quincena de julio de 2018, mientras que las áreas geográficas o localidades que forman parte de la muestra se incrementaron de 46 a 55.

Las críticas a la medición de la inflación no son exclusivas de las economías emergentes. En Estados Unidos, en la década de los 90, se formó una comisión de especialistas, independiente del Gobierno, para que estudiara la veracidad del índice de precios de ese país, que publica mensualmente la Oficina de Estadística Laboral. Los resultados que dio la comisión causaron una controversia política entre las autoridades y los jubilados y veteranos de guerra. El dictamen fue que el índice de precios estaba sobrevaluado. Las pensiones y jubilaciones se incrementan conforme se mueve ese indicador, de ahí la inconformidad de ese sector porque al disminuirlo se iban a ver perjudicados en sus ingresos. Finalmente, el informe de la comisión sólo fue eso, y se archivó.
07 Septiembre 2018 04:00:00
Economía y felicidad
Vincular el crecimiento económico de un país con el bienestar de sus habitantes ha sido difícil de lograr, según los estudiosos del desarrollo, porque calidad de vida conlleva elementos subjetivos que, para su estudio, demandan de análisis cualitativos, los cuales generalmente han sido aplicados en trabajos realizados por sociólogos y antropólogos con un enfoque diferente al económico. Aun así, los economistas han construido algunos indicadores que tratan de medir esta correlación, aunque no siempre describen fielmente la realidad social en que vive la población.

Uno de ellos, es el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que mide, además del crecimiento de las actividades económicas (PIB), la esperanza de vida y el grado de escolaridad alcanzado. Este indicador fue creado por el economista indio Amartya Sen y es utilizado con frecuencia en trabajos realizados por la ONU sobre desarrollo urbano y rural. Si se clasifican los países del mundo por su ingreso per cápita, no necesariamente los más ricos tienen los IDH más elevados; por ejemplo, en Irak, el ingreso por habitante es mayor al de Armenia, no obstante, la población de esa pequeña nación caucásica tiene una mejor educación y un más alto promedio de vida. Luxemburgo es otro caso: con uno de los ingresos per cápita más elevados del mundo, sin embargo, su IDH es inferior al de los países del norte de Europa.

Las divergencias que se presentan entre estos dos indicadores (IDH y PIB/H) muestran las desigualdades que genera el crecimiento económico: la formación de riqueza no siempre se distribuye de manera razonablemente equitativa entre la población; desde luego que se dan grados en la redistribución del ingreso en los países. Se presentan muchos casos en que, además de la desigualdad en el ingreso, la economía no brinda oportunidades para que los habitantes de un país abandonen la pobreza.

Reporte de felicidad en el mundo. Dejando a un lado registros de carácter económico, los especialistas en la materia han diseñado un indicador que trata de medir la felicidad entre la población. No obstante, las naciones que ocupan los primeros lugares del mundo por ser las más felices, han sido aquellas con mayor grado de escolaridad y mayor promedio de vida, junto con un elevado ingreso per cápita y una demografía relativamente pequeña. Estas han sido históricamente Finlandia, Noruega, Dinamarca e Islandia, que se caracterizan porque la población joven tiene prácticamente resuelto su porvenir, en el sentido de contar con sistemas de salud y educación accesibles (gratuitos) y de calidad, así como oportunidades de encontrar empleos bien retribuidos al concluir su carrera profesional. Asimismo, tienen prestaciones sociales como permisos laborales pagados por paternidad, seguro de desempleo y remuneraciones gubernamentales para el cuidado de adultos de la tercera edad. Ante ese panorama halagador, las expectativas de la juventud para ser felices se incrementan.

Aunque no todo es color de rosa: la aspiración a la felicidad se puede ver empañada por el elevado monto de impuestos que hay que pagar al fisco y la fuerte presión laboral que enfrentan los trabajadores. Por otra parte, las enfermedades mentales han aumentado, particularmente la depresión. Por el ritmo de vida que llevan los jóvenes nórdicos, las redes sociales y las condiciones climáticas han contribuido a propiciar su soledad.

Hasta aquí el concepto de felicidad que se ha manejado depende, o está sustentado, en gran manera de condiciones económicas decorosas. En cambio, existen otras formas de medir la felicidad, como la que experimentan los habitantes del reino de Bután: diminuta economía asentada en las cordilleras del Himalaya, que económicamente depende de la economía india, los principios y valores sustentados en el budismo hacen que la población haya formado una cultura de autocontentamiento, distante de la competencia y del mercado. La contemplación, el medio ambiente y el desarrollo espiritual, han sido elementos que han ayudado a que la gente se centre menos en la “materialización” de la vida. Sin embargo, a pesar del credo religioso y la cultura que profesan, no deja de haber conflictos de carácter étnico y racial. Una de las etnias fue expulsada del país y actualmente se refugia en Nepal.                                
17 Agosto 2018 04:00:00
Tarifas y precios diferenciados
En tiempos pasados, particularmente en los sexenios de los presidentes Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo, cuando el país dejaba gradualmente el modelo económico de sustitución de importaciones, aunque se trataba por todos los medios de sostenerlo políticamente, la realidad económica era muy distinta a los discursos presidenciales, que sonaban como arengas huecas y sin sentido: los sectores claves que lo soportaban eran “sobreexplotados” y estaban muy próximos a colapsar, como era el caso del sector agrícola, descapitalizado y con una productividad descendente, pues el mantener sus precios por debajo de sus costos ocasionaba grandes pérdidas al Gobierno, cuyos subsidios que transfería al sector social, es decir, a los consumidores, eran ya insuficientes para cubrir la creciente demanda de productos del campo, lo que acrecentaba la deuda pública y ponía las finanzas gubernamentales en una situación muy crítica, cercana a la bancarrota.

Uno de los primeros incrementos de precios que se dieron con el régimen del presidente Echeverría fue el del kilo de azúcar, así como la devaluación del peso frente al dólar estadunidense. La moneda mexicana se desvaloraba después de varios lustros de estabilidad cambiaria, y con ello se iniciaba silenciosamente el proceso de una vertiginosa inflación que el Gobierno y el Banco de México tardaron varios años en poder controlar.

Una de las desatinadas medidas económicas que surgió de aquellos años, fue el manejar tarifas y/o precios diferenciados de los bienes y servicios públicos, esto es, cobrar precios diferentes de acuerdo con el tipo de consumidor. Uno de ellos fue la paridad peso-dólar: al importador/exportador de mercancías se le vendían/compraban dólares a un precio, mientras que para el resto del público demandante de la divisa regía otra cotización. El control de cambios daba lugar al mercado negro de divisas, es decir, compraventa de monedas extranjeras al margen de la supervisión del Gobierno, en donde los especuladores fijaban los precios y obtenían jugosas ganancias.

Han sido raras las ocasiones en que en una economía de mercado los precios diferenciados o controlados operan con éxito, generalmente son medidas que en apariencia benefician a las clases más desprotegidas económicamente, pero en realidad ese noble objetivo no se cumple. Por el contrario, grupos con niveles de ingreso más altos aprovechan mejor los precios subsidiados. Implementados desde el sexenio anterior, y reforzados en la Administración del presidente Enrique Peña Nieto, los criterios discrecionales para cobrar la tenencia de automóviles en las entidades federativas han propiciado que las entidades colindantes tengan distintos montos por el citado concepto.

Ahora se está presentando un fenómeno económico similar, pero desde la óptica de los impuestos vehiculares. Algunos medios de comunicación han señalado las grandes diferencias que existen en los pagos de tenencia entre la Ciudad de México y el estado de Morelos, que tiene tarifas más bajas, especialmente en los automóviles de lujo y aquellos que rebasan determinado valor, mientras que en la capital los precios son mayores y sólo se eximen del pago o se subsidian los vehículos compactos, cuyo precio no sobrepase los 250 mil pesos por unidad. Como geográficamente la distancia entre la capital del país y Cuernavaca es relativamente corta, los capitalinos con capacidad económica adquieren sus vehículos en las distribuidoras afincadas en la Ciudad de México y “plaquean” en la capital de Morelos.

Desde la perspectiva económica, el problema surge porque los autos con placas de Morelos circulan en la capital y consumen servicios urbanos que les brinda la ciudad y no aportan lo que les corresponde para su mantenimiento y pago; impuesto que evaden y que contribuye al salario que devengan desde el agente de crucero hasta el juez calificador, responsable de fijar las infracciones de tránsito, pasando por el encargado del bacheo y recarpeteo de la cinta asfáltica. Los gobiernos mexicanos han tenido la insana costumbre de subsidiar a la demanda, subsidio que, según la evidencia empírica, no cumple con los objetivos para los que fue creado. Esperemos que con la cuarta transformación del país anunciada por AMLO no se repitan esas ineficientes prácticas de antaño.
10 Agosto 2018 04:00:00
La cultura del no pago de electricidad
El comportamiento de los políticos mexicanos cuando llegan al poder presidencial suele ser impredecible, pues en reiteradas ocasiones sus promesas de campaña no pueden llevarse a cabo porque el contexto en el que fueron pensadas es totalmente diferente a la realidad nacional, sin importar que las intenciones de las propuestas hayan sido nobles y pretendan un mejor futuro para la población, de todas maneras fracasan por inviables.

Y una vez que sucede lo anterior, sus reacciones desde el poder se vuelven difíciles de predecir. Entonces, por la evidencia histórica, la formulación y ejecución de políticas públicas queda sujeta a lo que permita el complejo entramado político-económico nacional e internacional, que muchas veces ha sido contrario o simplemente omiso a los planteamientos asentados en el Plan Nacional de Desarrollo en turno, en el cual se plasman los objetivos que se pretenden alcanzar.

En el caso del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, por lo que ha dado a conocer a los medios de comunicación, se pueden apreciar claroscuros en las propuestas de trabajo que orientarán su próxima administración. Obviamente que al explicarse en un documento oficial requerirán de afinarlas hasta convertirlas en programas de obra pública y desarrollo social.

En este cúmulo de pretensiones aparecen algunas que tienen un impacto más psicológico en el ideario del mexicano que en la magnitud económica de los beneficios que generan; por ejemplo, sembrar arbolitos en una entidad del sureste del país, o la reducción de los sueldos a los funcionarios públicos que ocupan cargos relevantes en la Administración federal, aunque las rebajas no son significativas si se ponen en perspectiva y se analiza qué porcentaje representan en el Presupuesto de Egresos del Gobierno federal.

Los ahorros que se lograrían serían mínimos en relación con el gasto total, sin embargo, la medida es emocionalmente bien recibida por la sociedad y se aplaude en virtud de los excesos en que ha caído la burocracia “dorada” del Gobierno.

Otra propuesta, de corte keynesiano, del virtual Presidente y que ya ha sido probada con éxito en otras economías, es la construcción de vías de comunicación terrestres y líneas ferroviarias, que en mi opinión son planteamientos aceptables. Con ello, el crecimiento del sector de la construcción se incrementa, se generan empleos propiciados por la inversión privada y pública, siempre y cuando esta última no sea financiada por deuda pública.

Pero hay una promesa de campaña que, por lo visto, sí va a cumplir el candidato ganador cuando llegue al poder: condonar la deuda de miles de familias afincadas en los estados de Tabasco, Chiapas, Veracruz y el Estado de México que contrajeron con la CFE por el consumo de energía eléctrica de 1995 hasta el 1 de julio de 2018. La frase popular de borrón y cuenta nueva se aplica bien para este caso, quizá único en Latinoamérica.

El monto de la deuda de los morosos alcanza los 43 mil 320 millones de pesos, cifra significativa que aparece en los pasivos de la compañía de luz. Además, las finanzas de la CFE presentan un déficit de magnitud relevante, de acuerdo con su próximo director, deuda que asciende a 40 mil millones de pesos. También, la ahora empresa productiva del Estado durante varios años ha sufrido recortes presupuestales que han frenado la construcción de obras de infraestructura.

Aunque la medida propuesta por AMLO es muy popular, él la sintetiza así: “El más pobre va a pagar menos, y el que use la luz con fines industriales va a pagar más, pero no más de lo que paga ahora”. Desde mi punto de vista ese tipo de expresiones son muy temerarias porque no se conoce a fondo el mercado de electricidad monopólico y su transición a uno de competencia; y para variar fomentan el asistencialismo del Gobierno y la cultura del no pago.

Y lo más grave, el endeudamiento con la CFE de los hogares morosos no podrá borrarse en forma mágica: este se socializará y el resto de familias mexicanas que sí pagan su consumo de electricidad terminarán financiándolo o dejando de percibir servicios públicos a causa de los recortes que se suscitarán en el gasto público por las cifras negativas de la CFE.
03 Agosto 2018 04:00:00
Breve historia de la banca en México
Trayendo a la memoria la nada bien recordada administración del presidente José López Portillo (1976-1982), sexenio en que la banca comercial mexicana fue nacionalizada por decreto, en aquel lejano periodo los dueños o accionistas bancarios por ley debían ser mexicanos porque el capital internacional no podía participar en el jugoso mercado bancario. Durante varias décadas operó en el país una banca privada muy regulada, bajo la conducción del Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria. Las transacciones bancarias y financieras de las instituciones cubrían por lo general los requerimientos regionales, con excepción de dos o tres bancos cuya cobertura fue nacional. El acceso al crédito era sumamente restringido, solamente las clases económicas más pudientes de la sociedad podían convertirse en clientes prestatarios del sistema bancario.

Con el transcurrir del tiempo, el modelo económico del país se modificó: la economía se abrió al comercio y al flujo de capitales del exterior. El cambio de paradigma implicó varias modificaciones, por ejemplo, en el aspecto legislativo se  derogaron y modificaron varios artículos de la Constitución, y precisamente uno de ellos fue el que consideraba la prohibición de la inversión extranjera en el sector de la banca, por clasificarlo como estratégico para el desarrollo nacional.

De la estatización a la extranjerización. Después de algunos años de administración estatal de la banca, nuevamente fue vendida a la iniciativa privada, pero no a sus antiguos propietarios; los nuevos dueños no tenían experiencia en el sector, lo que se reflejó en una mala administración de los activos bancarios, y eso trajo como consecuencia que de nuevo se pusieran a la venta los bancos comerciales nacionales, lo que permitió que capitales de varios países industrializados participaran en el proceso de extranjerización de la banca.

Los principales bancos fueron adquiridos por  grupos españoles, estadunidenses, ingleses y chinos. La configuración geográfica del mercado pasó de la atomización (más de 30 instituciones) a la concentración de la banca (alrededor de 18 bancos). Las sucursales bancarias de origen internacional asentadas en México cubrieron la mayor parte del mercado nacional, los escasos grupos nacionales que quedaron fueron desplazados y atendieron a segmentos marginales de mercado. No obstante, un grupo bancario de capital regiomontano ha venido escalando posiciones dentro del mercado bancario, a través de la compra y fusiones con otras instituciones bancarias. Según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en 2017, ese grupo alcanzó el segundo lugar del ranking nacional, sólo por debajo del grupo español que lidera el mercado, que clasifica a las instituciones de acuerdo con el valor de los activos que poseen.

Diferencias entre las tasas de interés activas (créditos) y de depósito. El banco de capital español más grande, por el valor de sus activos en el territorio nacional, obtuvo utilidades por mil 408 millones de dólares en el primer semestre de este año; la institución aportó más de 40% del total de los beneficios que ganó el grupo, incluyendo todas sus filiales en el mundo. El crecimiento de las ganancias en México se mantuvo en dos dígitos, fue de 21% con respecto al mismo periodo de 2017. Sin duda fueron ganancias extraordinarias, muy por encima de las que percibieron las empresas en el sector industrial de la economía.

Una de las razones de las elevadas ganancias de la banca en el país es la diferencia tan acrecentada que se da entre las tasas de interés pasivas y activas que maneja; pagan al ahorrador tasas de interés muy bajas con respecto a las que cobran a los prestatarios. En ningún país desarrollado el diferencial es tan grande como en México. Llama la atención que los reguladores (Banco de México, etcétera) del sector no hayan intervenido, cuando menos para evaluar la validez de la batería de costos que asumen las instituciones al otorgar créditos y que se cargan a través de la tasa de interés al solicitante del préstamo. 
27 Julio 2018 04:00:00
¿Descentralización o desconcentración administrativa federal?
La aún propuesta de campaña del presidente electo Andrés Manuel López Obrador de cambiar de domicilio a las secretarías federales que actualmente se localizan en la Ciudad de México tiene la honrosa excepción de la Semar, Sedena, Gobernación y Relaciones Exteriores, cuya inamovilidad se debe a que el futuro mandatario las considera políticamente estratégicas y por tanto deben permanecer en el lugar en donde se encuentran, que las vinculará geográficamente con la vivienda del nuevo Presidente de la República. Sin embargo, el resto de las dependencias prestará sus servicios al público, en el corto y mediano plazo, fuera de la capital del país, al asentarse en diferentes estados.

A pesar de ser un proyecto no acabado, que requiere de más estudios para conocer sus costos y beneficios, la probable salida de burócratas ha generado expectación, crítica e incertidumbre en varios sectores, principalmente dos: los trabajadores federales que se verían inmersos en esos “obligados” cambios de residencia, así como los analistas políticos nacionales, quienes en su mayoría califican tal medida como una acción caricaturesca y de plena ocurrencia, que surgió de la percepción muy particular de algún asesor o amigo de AMLO que desconoce la historia de la administración pública en México.

Para los analistas consultados, la propuesta es muy costosa y poco efectiva para lo que pretende cumplir: la descentralización de la administración pública federal. La descentralización implica delegar presupuesto y funciones a las entidades federativas, particularmente en los sectores de salud, educación, vivienda, recursos naturales, entre otros, lo que se reflejaría en mejores servicios de hospitales, universidades, ecosistemas, que directa o indirectamente inciden en un mayor bienestar de la población.

Tal parece que la estrategia de mover las oficinas federales se vincula más a la desconcentración administrativa, para “liberar” a la Ciudad de México de miles de familias de burócratas que se trasladarían a la provincia y lograr un desahogo en la agitada vida urbana de la metrópoli. Se estima que el número de trabajadores federales asciende a 1.7 millones, de los cuales más de 70% tendría que abandonar la capital por razones de trabajo. Si a los desplazamientos de los trabajadores se le suman los familiares que los acompañarían, la cantidad rebasaría los 3 millones de personas, lo cual probablemente sí incida, al menos en el mediano plazo, en el descongestionamiento de las vías de comunicación capitalinas.

Por otro lado, durante su campaña política, López Obrador habló de la descentralización de la Administración federal, al afirmar que “los trabajadores mejorarán sus condiciones de vida; tendrán crédito para vivienda; jubilaciones anticipadas; aumento salarial; permuta de plazas y otras garantías”. Pero para llevar a cabo lo anterior, ¿alcanzará el presupuesto de egresos, sin incrementar impuestos ni aumentar la deuda pública? Otro de los objetivos que tiene el próximo Gobierno federal, es que los cambios administrativos detonarán el crecimiento económico en las nuevas sedes con la llegada de las dependencias federales.

Las buenas intenciones anteriores, al calor de la efervescencia política de las campañas, pueden endulzar los oídos de los militantes y simpatizantes del partido. No obstante, la realidad puede resultar muy diferente a lo que se esperaba del discurso político. La economía de las ciudades puede depender de varios factores, entre ellos, el administrativo. Existen ejemplos de pequeñas economías urbanas que se sostienen por las universidades y tecnológicos que albergan, o por las oficinas gubernamentales que asientan, pero en sí la inversión privada y/o pública juega un papel preponderante en la multiplicación de las actividades productivas urbanas, lo que acelera su crecimiento.
24 Julio 2018 04:00:00
La permanencia sempiterna del dinero en las operaciones bancarias
Las fuentes bibliográficas más reconocidas y serias del mundo en materia de historia económica afirman que los primeros bancos comerciales surgieron en el siglo 15 en Europa. Hasta nuestros días, todavía sobrevive uno de estos bancos, asentado en Italia. Después de más de cinco siglos de existencia, las operaciones bancarias siguen soportadas por dinero, representado por monedas y billetes, porque hasta los activos virtuales tienen su contrapartida en papel moneda, particularmente de las naciones industrializadas, y como en el pasado, se sigue premiando al ahorrador y cobrando intereses al prestatario. El dinero continúa siendo el activo financiero más líquido, atributo que lo ha hecho prácticamente irremplazable. La economía monetaria, que sustituyó a la del trueque, parece que aún tiene un largo camino por recorrer.

Cabe señalar que en el mercado la banca surgió para que cumpliera la función de intermediario entre prestamistas y prestatarios, rol que generalmente asume el empresario, que requiere de recursos “frescos” para emprender proyectos productivos, los que puede obtener de los bancos comerciales. Lo anterior de ninguna manera quiere decir que la banca haya sido ajena a los avances tecnológicos, estos han influido para que los servicios bancarios se extiendan paulatinamente fuera de los centros bancarios. Esto es, el usuario podrá realizar sus movimientos bancarios sin acudir o al menos limitar la frecuencia de sus visitas a las sucursales bancarias.

Enseguida se comentan algunos de los principales cambios que se han dado. Sobre todo, conviene distinguir las diferentes formas que han adoptado las transacciones bancarias a lo largo de su extensa historia en la economía de los países. Los depósitos se han modificado en forma acelerada, que van desde la tradicional letra de cambio que otorgaba el banquero en ciernes al propietario del lingote de metal precioso que lo dejaba bajo su resguardo, hasta los movimientos ordenados al banco por el ahorrador desde un teléfono celular o a través de una computadora para hacer transferencias entre sus cuentas bancarias.

Otra modalidad relativamente reciente en el caso de los créditos al consumo, ha sido el uso de las tarjetas bancarias, “dinero plástico”, que no son otra cosa que la extensión del crédito bancario. A partir de los años 60 del siglo 20 comenzó a generalizarse el uso de los plásticos, hasta convertirse en parte de la cotidianidad de la mayoría de las personas con determinada solvencia económica. Al efectuar compras con las tarjetas de crédito, sólo hay una sustitución de dinero en la compraventa del bien o servicio, y sin duda el monto del crédito otorgado se reflejará en pasivos expresados en monedas y billetes en la cuenta del tenedor de la tarjeta.

Indicadores biométricos. La sofisticación en las operaciones bancarias sigue avanzando a pasos agigantados y el desarrollo tecnológico ha permitido el reconocimiento de la voz del usuario y la identificación de su rostro, características personales irremplazables que forman parte de sus indicadores biométricos, los cuales mediante una aplicación que se instala en un teléfono inteligente, se remiten a las oficinas del correspondiente banco comercial, y una vez comprobada la identificación del emisor, la institución autoriza la operación o servicio que desee realizar el propietario de la cuenta bancaria. En este tipo de operaciones no se requiere de ningún tipo de tarjetas, las cuales son reemplazadas por datos biométricos del usuario de la banca, los cuales parece ser que son más seguros. ¿El dinero plástico pronto pasará de moda?.

Entorno Económico
Federico Muller
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29 Junio 2018 04:00:00
Lluvias e inundaciones en la ciudad
Las intensas lluvias que han caído en Saltillo en los últimos meses han colapsado colectores, alcantarillas y ductos debido a la falta de capacidad que tienen para contener y transportar el agua, y si a eso se añade la gran cantidad de basura que la población vierte en las calles y que bloquea el flujo del agua a las escasas fuentes de recolección, la magnitud del problema pluvial se incrementa. Los resultados no se hacen esperar: encharcamientos en vialidades e inundaciones en viviendas ubicadas en diferentes puntos de la mancha urbana. Es válido decir que, desde hace décadas, la capital de Coahuila requiere de un sistema integral de drenaje pluvial que incorpore a Ramos Arizpe y Arteaga.

Por la topografía de la ciudad, con una pendiente que va descendiendo a medida que el observador se aleja del sur y enfila hacia el norte de la mancha de concreto y asfalto, los desbordamientos se dan hacia la parte más baja. El sector norte se había caracterizado por ser el más afectado por los torrenciales aguaceros, sin embargo, para sorpresa de algunos que desconocen la historia de Saltillo en cuanto a descargas naturales (arroyos y acequias) que antaño se tenían y que ayudaban a desfogar las crecientes avenidas que se formaban cuando llovía, la creciente y desordenada urbanización (que no respetó siquiera los cauces naturales) ha afectado también a algunas zonas de la parte sur de la ciudad, que sufren inundaciones cuando llueve a pesar de ser áreas asentadas en la parte más alta, topográficamente hablando.

Con ello, el diseño y construcción de una red de descargas que funcione para atender las necesidades pluviales de la ciudad en el mediano y largo plazo, se hace más complejo y costoso y supera la capacidad financiera del municipio, por lo que su implementación necesita el apoyo financiero de los gobiernos estatal y federal, y quizá también del financiamiento de organismos internacionales. No se trata de construir proyectos parciales que ofrezcan solucionen temporales al añejo problema de las anegaciones. Infortunadamente, las obras de infraestructura de drenaje pluvial no dan relumbrón político a los alcaldes y gobernadores porque no son visibles, aparecen a varios metros de profundidad de la carpeta asfáltica, lo que las hace poco atractivas como divisa de popularidad, que se refleje en el currículo político de los gobernantes. Inclusive, en los planes municipales de desarrollo urbano que se han elaborado, no aparecen como propuestas de primer orden de importancia.

También es relevante comentar que los proyectos de drenaje pluvial deben acompañarse de reglamentos de construcción y reservas territoriales más estrictos, que respeten las áreas de amortización de la reserva ecológica de la sierra de Zapalinamé y las descargas naturales de la ciudad. Hace unos cuantos días, el ejemplo más patético de la voracidad urbana lo evidenció la inundación de una clínica del IMSS localizada al sur de la ciudad, que ameritó suspender algunos servicios médicos a los derechohabientes. Según testimonios de algunos trabajadores que radican en esa zona, las fuertes lluvias que cayeron no encontraron su desfogue natural, un arroyo que había sido bloqueado por placas de concreto, con lo que el curso del agua tuvo que cambiar de dirección y su destino final fue la planta baja de la citada instalación de salud.

Las cambiantes condiciones atmosféricas en la región, atribuidas al calentamiento global, hacen de los proyectos de infraestructura una necesidad urgente de atenderse en el corto plazo por las autoridades municipales.      
22 Junio 2018 04:00:00
Consecuencias de la industrialización
Una de las características que muestra la mancha urbana de Saltillo, particularmente el primer cuadro de la ciudad y sus áreas colindantes, es el gran número de casas intestadas, deshabitadas y en ruinas; su situación legal impide que sean demolidas y se construyan nuevos asentamientos, lo que ha influido, casi como una constante, para tener fachadas y banquetas altamente deterioradas. Aunado a eso, aparecen con bastante frecuencia lotes baldíos, también localizados en las zonas mencionadas.

Se estima que el área urbana de la ciudad ocupa una superficie aproximada de 17 mil hectáreas, y de ellas, 5 mil no son aprovechadas, es decir, son predios sin ningún tipo de construcción, ni siquiera prestan el servicio de estacionamiento público. En otros términos, la superficie no utilizada ocupa casi 30% del total de la mancha urbana, cantidad nada despreciable que habla de las condiciones poco atractivas del paisaje urbano.

La gran expansión horizontal de la ciudad se debió, en parte, a los fraccionamientos populares que fueron surgiendo en la periferia, alentados por la falta de políticas formuladas para la densificación urbana, que pretende construir espacios habitacionales, comercios y áreas de servicios en los lugares disponibles en pleno Centro Histórico de la ciudad y áreas circunvecinas. El tener más áreas con mayor número de población asentada logra ahorros urbanos en cuanto a más eficiencia y beneficio de los servicios primarios, tanto del gobierno municipal como de las compañías privadas que ofrecen ese tipo de servicios y del propio usuario.

Otros de los problemas urbanos que se denotan son el empobrecimiento del Centro Histórico; la desaparición o migración de comercios tradicionales que antaño daban un aire colonial y estético al paisaje; la llegada de cadenas de supermercados nacionales e internacionales, que fueron tiendas anclas para el establecimiento de plazas comerciales, así como el congestionamiento vehicular para llegar al comercio establecido, debido a la escasez de estacionamientos públicos acondicionados y ubicados estratégicamente.

Edificios abandonados. Lo que se aprecia ahora es el surgimiento de taquerías y cantinas disfrazadas de restaurantes populares. Uno de los mayores problemas urbanos que tiene Saltillo, es la integración de la zona industrial Derramadero a las vías de comunicación -como libramientos, puentes y transporte colectivo-, porque al desplazarse a sus fuentes de trabajo 17 mil personas diariamente por la única vía de acceso, la carretera Saltillo-Zacatecas, que cuenta con sólo dos carriles relativamente angostos, es insuficiente para soportar el gran flujo vehicular que se genera. En promedio, el recorrido de ida y vuelta a la zona industrial es de tres horas, en especial para quienes viajan en transporte colectivo.

El problema de desarrollo urbano puede incrementarse por los proyectos que se tienen a futuro en esa zona. La construcción de más de 3 mil viviendas de interés social, en promedio, multiplicaría por cuatro la aglomeración en la zona, suponiendo que cada familia esté conformada por cuatro miembros. Derramadero es el caso urbano más grave, pero los desequilibrios urbanos se han acentuado a partir de la industrialización de la ciudad en los años 80 del siglo 20. Se construyeron parques industriales en forma indiscriminada como si fueran asentamientos aislados, sin considerar todos los servicios urbanos que esto implicaba y sin vinculación con los límites de crecimiento de la ciudad. 
15 Junio 2018 04:00:00
Disminución del presupuesto de salud pública
Uno de los sectores que han sido descuidados presupuestalmente en la Administración del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) es el de salud, que muestra signos de agotamiento en su desempeño ante una sociedad mexicana que envejece paulatinamente, y que en el corto y mediano plazo requerirá ser atendida de padecimientos crónico-degenerativos cuyos tratamientos son costosos y sus cuidados de larga duración. Estos generalmente se presentan por el aumento en la esperanza de vida y, aunque parezca una contradicción, esto se debe a los adelantos en la medicina social que han ofrecido instituciones como el IMSS y el ISSSTE.

Sin embargo, actualmente, no es raro encontrar clínicas y hospitales públicos a lo largo y ancho de la República con insuficiencias en medicamentos y en hospitalización. La precariedad en la atención curativa (consulta externa) y hospitalaria no respeta si los nosocomios o centros de salud son federales, estatales o magisteriales, en todos prevalece una fuerte limitación en los recursos públicos dedicados. Y revisando las estadísticas de salud en México, se encuentra un punto de quiebre sexenal, debido a que la Secretaría de Salud redujo su presupuesto, en términos reales, en alrededor de 20% con respecto al que manejaba en el sexenio anterior. Una caída muy fuerte que deja a millones de mexicanos a expensas de su suerte en el cuidado de su salud; se estima que más de 16 millones de habitantes no tienen ningún tipo de protección sanitaria, ni pública ni mucho menos privada. (Fuente: IMCO).

Es contradictorio que mientras el Gobierno anunciaba en 2017 un superávit fiscal primario que debe entenderse como un ahorro gubernamental, pero que se lograba recortando recursos a diferentes dependencias y que lamentablemente se obtenía a costa de sacrificar sectores importantes responsables de fomentar la calidad de vida de la población, entre ellos, el de salud. Lo ideal hubiera sido que los ingresos excedentarios provinieran de una mayor recaudación fiscal y no de la modificación a la baja del gasto público.

Se calcula que el ingreso promedio anual que recibe una familia en México asciende a 127 mil pesos, del cual gasta en atención a la salud una suma considerable, cercana a 41% de sus percepciones salariales, superior al promedio de los países miembros de la OCDE, que no rebasa 21 por ciento. En ese sentido, nuestro país es el segundo que más consume medicamentos, atención hospitalaria y consulta externa, sólo por debajo de Lituania. del conjunto de naciones que forman esa organización de cooperación y desarrollo económico.

El problema de salud se agudiza porque, de las 10 principales causas de muerte en el país, siete se atribuyen a enfermedades crónicas, entre ellas -por ser las más recurrentes-, la diabetes y cardiopatías; por ello, es necesario formular políticas de prevención, desde clínicas hasta alimentarias, entre la población infantil y joven adulta. Otro de los problemas que enfrenta la salud pública es el desabasto de los medicamentos que requieren los enfermos para atenderse la hipertensión, el colesterol y la diabetes. De cada 100 recetas que pretenden surtirse, las cuales indican los fármacos para controlar las enfermedades mencionadas, sólo 61 son cubiertas en su totalidad. (Fuentes: INEGI, IMCO).
08 Junio 2018 04:00:00
Comercio internacional: ganadores y perdedores
En el comercio internacional (CI), como es bien sabido en los círculos académicos del área económica, hay sectores ganadores, particularmente aquellos cuyos productos se pueden comercializar en el resto del mundo, sus ventas producen entrada de divisas y en gran manera dependen de la demanda internacional, que busca oferentes que sean competitivos en precio y calidad.

Lamentablemente no todos ganan cuando un país se abre a la competencia internacional y se convierte en exportador, ya que por los acuerdos o convenios firmados, tiene la obligación de comprar o importar mercancías que pueden competir “deslealmente” con productos nacionales, cuyos productores se ven seriamente afectados porque generalmente sus costos son superiores a los del exterior, lo que indudablemente lleva al cierre de empresas y al despido de trabajadores.

Este tipo de industrias no exportadoras, su mercado natural es el doméstico, que pueden atender sin ningún problema, fijando precios que les produzcan ganancias, pero siempre y cuando no se vendan en los anaqueles o góndolas de los supermercados artículos importados y que los consumidores nacionales los prefieran por diferentes razones sobre aquellos de manufactura local.

Por ello, y otras razones, surge la antítesis del comercio internacional: el proteccionismo para salvaguardar a industrias vulnerables a la competencia internacional, a través del “cierre de las fronteras” a los movimientos de mercancías más allá de los límites geográficos del país.

Para medio disfrazar de alguna manera las políticas comerciales proteccionistas, los gobiernos han formulado “obstáculos” transitorios o permanentes al libre comercio que implementan cuando problemas estructurales o coyunturales de carácter económico o político los exijan, como han sido aranceles (impuestos al CI), cuotas, salvaguardas, barreras fitosanitarias y administrativas, entre otros. En el comercio internacional, la trillada frase ganar, ganar no se puede dar en una dimensión amplia.

Algunos gobiernos, para tratar de minimizar el proteccionismo económico, llevan a cabo acciones para ayudar a los sectores que pierden con el CI: si las empresas afectadas optan por la reconversión industrial para mantenerse en el mercado competitivo, durante ese proceso reciben de las autoridades subsidios o créditos fiscales, entre otros, mientras maduran y puedan enfrentar la competencia mundial.

Guerra comercial. Fue precisamente en una reunión de la OCDE, que llevaban a cabo funcionarios de los países afiliados a este “club” y en la que hablaban de fortalecer el multilateralismo comercial, cuando inesperadamente se dio a conocer la noticia de que el Presidente de Estados Unidos establecía tarifas arancelarias, a partir del 1 de junio, de 25% al acero y 10% al aluminio, particularmente para las importaciones que provengan de Canadá, la Unión Europea y México.

Para algunos analistas económicos cercanos al secretario de Comercio estadunidense, la decisión del presidente Trump se debió a la demora que se ha tenido en la renegociación y, por supuesto, la firma del TLCAN, y a los compromisos que adquirió con sus votantes durante su campaña política.

México exportó en 2017 alrededor de 2 mil 500 millones de dólares de aluminio y cerca de 300 millones de dólares de acero. En cambio, la capacidad exportadora de Canadá es superior a la mexicana, en ese mismo periodo le vendió a Estados Unidos aluminio por un monto de 5.1 mil millones de dólares, y 6.9 mil millones en acero.

La decisión del presidente Donald Trump fue unilateral, pues no consideró la opinión de las cámaras empresariales de su país, que se oponían a tales medidas. Para México, según la Cámara Nacional del Acero, las medidas proteccionistas impuestas por Estados Unidos tendrán un costo de 2 mil millones de dólares anuales.
18 Mayo 2018 04:00:00
Movilidad social en México
Mientras que Oxxo sigue creciendo y abriendo tiendas en Saltillo y en toda la Región Sureste, así como remodelando algunas que ya eran Oxxo Gas con nuevos logotipos e imagen, su competencia 7-Eleven está pasando por un periodo de contracción muy serio.

En los periodos de acelerado crecimiento económico del país, que se pueden considerar como postrevolucionarios, dirigidos por un partido político monolítico y único en los hechos, el PRI. De 1954 a 1970, la generación de jóvenes que nacían en ese lapso de tiempo, y muy probablemente también sus hijos alcanzaban, en un gran porcentaje, la movilidad social en la pirámide que en México delimita las clases socioeconómicas por el nivel de ingreso que perciben.

Como docente de la universidad pública ya por varios años, me ha tocado escuchar de muchos estudiantes, externar con entusiasmo que eran los primeros de su familia que llegaban a la universidad a estudiar una carrera profesional; sin lugar a dudas, también se presentaban muchas posibilidades de que concluyeran su formación, y su estatus económico sería mejor que el de sus padres por las oportunidades que había de colocarse en el campo laboral, con mejores percepciones salariales, que sus progenitores, que generalmente eran hombres y mujeres trabajadores con escasa preparación académica.

La clase media mexicana se ensanchaba, nutriéndose de un buen número de nuevas familias que abandonaban las clases económicas más precarias de la sociedad. Los expertos en la materia no se ponen de acuerdo si el ascenso social, por la vía legal y del esfuerzo, se terminaba o al menos se limitaba, en gran manera, en el país a partir de los años 90 del siglo pasado (20). Que se puede atribuir al cambio de modelo económico que adoptaba el país, el de promoción de exportaciones, que si bien es cierto ha favorecido a ciertos sectores de la economía, los de “vocación” exportadora ha desplazado a muchos trabajadores a la economía informal e improductiva. Que forman parte de los 53 millones de pobres que viven en el país, alrededor del 42% del total de la población nacional. La pobreza como herencia. Las evidencias estadísticas acerca de la movilidad social son recientes, antaño no se registraban este tipo de movimientos, ahora, también lo llevan a cabo organizaciones privadas, como es el caso del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY). Quien recientemente publicaba un estudio sobre la movilidad social en México, la cual presentaba un considerable freno en el escalamiento social; según el CEEY, de cada 10 mexicanos que nacen en el país en el seno de una familia pobre, solamente tres podrán salir de la pobreza y ascender a mejores posiciones socioeconómicas, el resto están destinados a morir pobres.

Así de lapidaria es la estadística, que maneja esa organización. Por otra parte, la movilidad social en Estados Unidos es mayor a la de México, 4 de cada 10 estadunidenses no avanzan en mayores logros económicos durante su vida productiva, mantienen el estatus de pobre. Ingreso y remuneraciones salariales. Existen varios indicadores económicos que pueden explicar la concentración del ingreso y la desigualdad en las percepciones económicas en el país, uno de ellos es el PIB por el pago a los factores de la producción; es decir, del ingreso nacional, cuanto absorbe el trabajo, lo que se paga por salarios, en ese sentido las estadísticas muestran que la participación de la mano de obra ha venido descendiendo después de los años 70. Por ejemplo, en 1989 las remuneraciones de asalariados ocupaban el 28.8% del ingreso, mientras que en 2016 eran de 26.6%. En cambio, las ganancias al capital han aumentado considerablemente en ese mismo lapso. Se ha presentado una especie de transferencia perversa de remuneraciones salariales a capital.
11 Mayo 2018 04:00:00
Deuda pública: ¿motor de crecimiento o de recesión?
La deuda pública se puede analizar desde una perspectiva histórica, con diferentes ópticas y puntos de vista que permiten conocer sus efectos positivos o negativos en la economía de un país. Uno de ellos puede ser el destino que se da a los empréstitos del exterior. La experiencia de México en ese sentido ha sido muy perniciosa, con gobiernos que han endeudado al país al grado de agotar las reservas internacionales del Banco de México y enseguida salir a declarar la moratoria en las obligaciones contraídas por no poder cubrir los pagos a los acreedores internacionales. Los préstamos recibidos en dólares del extranjero se malgastaban en gasto corriente (consumo), inversiones improductivas y otra parte de la deuda se “esfumaba”, provocando el enriquecimiento ilegal de políticos y empresarios afines al sistema, o mejor dicho por los compadrazgos entretejidos con los gobernantes en turno.

Los resultados que se tuvieron de los elevados déficits fiscales eran una galopante inflación y un alto déficit en la cuenta corriente, entre otros, y posteriormente, como si lo anterior no fuera poco, la sociedad mexicana se sometía a los ajustes draconianos que imponía el Fondo Monetario Internacional (FMI), que los gobiernos mexicanos sumisamente aceptaban a través de las firmas de las cartas de intención, con tal de obtener recursos frescos. El control de los salarios, el recorte del gasto público y las elevadas tasas de interés eran las medidas que se aplicaban para tratar de saldar las deudas públicas. Así, el bienestar de las familias se veía menoscabado y los índices de pobreza se elevaban, acompañados del crecimiento de la economía informal y el aumento de la desigualdad en el ingreso. Otro caso muy diferente era lo que hacía Estados Unidos con la deuda pública a finales del siglo 19: con ella logró construir la estructura industrial que lo llevaría a desbancar al Reino Unido del liderazgo mundial.

El ciclo político-electoral. Los déficits fiscales se incrementan en vísperas de las elecciones, cuando se avecinan cambios en los principales puestos públicos, y eso no sucede solamente en México sino en la mayoría de las democracias del planeta. Generalmente se trata de favorecer a los candidatos postulados por el partido político en el poder, aumentando la deuda a través de la construcción de obra pública, y con ello formar una imagen positiva del Gobierno en el potencial elector. Guardando las debidas proporciones, los saltillenses han visto cómo las principales áreas verdes y camellones de las avenidas más transitadas de la ciudad han sido acicalados, tratando de mostrar al automovilista una localidad limpia y ordenada; quizá las obras de embellecimiento se deban a las próximas elecciones municipales. Aunque los ajustes impositivos aparecen después de los sufragios, los gobiernos responsables tratan de compensar el incremento en el gasto público por las elecciones con la subida de impuestos, tratando de equilibrar el presupuesto.

La deuda pública en Coahuila. Hace unos cuantos días, la organización México ¿Cómo Vamos? hizo del dominio público el estado que guarda la deuda pública del país y de las entidades federativas, y entre ellas obviamente sobresale Coahuila por sus elevados pasivos. Su deuda pasó de 0.5% del PIB estatal en 2009, a 5.6% en 2017; esta última tasa está por encima de la tasa de la deuda nacional, que en el último trimestre de 2017 cerró en 4.1% del PIB nacional. Aquí el problema radica en el escaso margen financiero que tiene el Gobierno estatal en turno para cumplir con las obligaciones monetarias heredadas y realizar obra pública, pues los pasivos irresponsablemente adquiridos, según cálculos conservadores, se podrán cubrir en una o dos generaciones más de coahuilenses. Y habrá que esperar varios años más para conocer los documentos que muestren el monto real y destino de la deuda del Gobierno de Coahuila.
04 Mayo 2018 04:00:00
Las tecnologías digitales y la productividad
Las principales economías del planeta, las que se agrupan en el G-7, han venido disminuyendo su productividad laboral. Al menos en el periodo de 1971 a 2015 se ha observado una caída en sus indicadores de rendimiento, según lo constatan las estadísticas que publica la OCDE en 2016.

Los avances recientes que ha tenido la ciencia y la tecnología, que se han materializado en la robótica, la nanotecnología, la impresión 3D, los teléfonos inteligentes y la inteligencia artificial, entre otros, parece ser que han sido rápidamente absorbidos por una parte del sector productivo, pero sus efectos multiplicadores no han trascendido en el mediano y largo plazo, no se ha tenido una gran influencia en el repunte de la productividad; al contrario, esta ha disminuido por motivos que aún no se tienen claros, aunque líneas abajo se comentan algunos, que han sido de los más relevantes, pero sin olvidar que no hay consenso entre los especialistas sobre su incidencia directa en la caída de la productividad.

Algunos historiadores económicos que han revisado la evolución de la economía mundial, después de los grandes descubrimientos e inventos de la humanidad, han mostrado que el advenimiento de la Revolución Industrial tuvo un impacto sustantivo en el desarrollo de los pueblos: la invención de la máquina de vapor, la electricidad y el motor de combustión interna han sido la piedra angular del avance tecnológico y no se ha encontrado punto de comparación con ella, por el cúmulo de beneficios que ha prodigado a la sociedad en general, ni siquiera la digitalización de la tecnología la ha superado.

Primera barrera a la productividad laboral: fallas de mercado. Infortunadamente la competencia de mercado que se tenía en la segunda mitad del siglo 20 en los países industrializados, en donde los agentes económicos configuraban una estructura relativamente perfecta en el sentido de una mayor libertad para las transacciones económicas, ha desaparecido en forma paulatina, dando lugar a la formación de oligopolios y monopolios, que aprovechan su poder de mercado para fijar precios y “absorber” las innovaciones tecnológicas, entorpeciendo su difusión y penetración intrasectorial y sectorial; con ello, desincentivan la participación del minorista en el caso del comercio o del pequeño y mediano empresario. En México, solamente por citar algunos ejemplos: el establecimiento de sólo dos cadenas de cine; menos de 10 laboratorios, que elaboran y distribuyen los medicamentos de patente; dos cadenas que dominan el mercado minorista del comercio, menos de cuatro cadenas de televisión abierta con cobertura nacional, etcétera.

Segunda barrera a la productividad laboral: la falta de calificación de la mano de obra. La oferta de trabajo actual, al menos en los países del G-7, no ha cubierto los requerimientos que exigen los empleadores; generalmente los trabajadores con mayor cualificación (mayor nivel técnico y directivo) se colocan en las empresas de frontera tecnológica, logrando mejores salarios en relación con el resto de empleados que prestan sus servicios en empresas no líderes del mercado. Las marcadas diferencias en las percepciones monetarias han aumentado las desigualdades en el ingreso. El índice de Gini, que mide la distribución del ingreso, ha aumentado. Si este indicador se mide después de impuestos y transferencias gubernamentales da como resultado que en los países mencionados, en promedio, el índice de Gini ha pasado de 0.26 a 0.36, lo que puede explicar la llegada al poder de candidatos populistas que buscan con demagogia restablecer órdenes mundiales de antaño.
27 Abril 2018 04:00:00
El Consejo Fiscal Independiente
Una de las herencias financieras, nada envidiable, que dejó el actual canciller Luis Videgaray cuando estuvo al frente de la Secretaría de Hacienda fue la creciente deuda pública del país. Al término del sexenio del presidente Felipe Calderón (2012), los pasivos ascendían a 5.4 billones de pesos, mientras al final de 2017 llegaban a 10.8 billones de pesos, cuyo monto generaba un pago de 533 mil 351 millones de pesos tan sólo por el servicio de la deuda o pago de intereses (Fuente: SHCP). Desde la perspectiva del Producto Interno Bruto (PIB), la deuda pública en 2012 representaba alrededor de 33% del PIB; en cambio, para 2017 se incrementaba a 48% con respecto a ese indicador económico.

El gasto y la inversión pública. Si se revisan las cifras de la inversión gubernamental en obra pública de enero a noviembre de 2017, esta alcanzaba los 518 mil 859 millones de pesos, y todo apunta para que al final del año las variaciones que tenga sean mínimas y se convierta en la más precaria desde 2010. Se evidencia porque el Gobierno bajó drásticamente su tasa de participación en la economía, a través de la construcción de carreteras, hospitales, escuelas, presas, hidroeléctricas y un largo etcétera. El costo de la deuda pública pagado en 2017 fue superior a la inversión. Luego, entonces, pueden surgir algunas preguntas del perspicaz lector de este artículo: ¿qué partidas del presupuesto se financiaban con los recursos provenientes de los préstamos? Y de los más de 4.8 billones de pesos que conformaban el gasto gubernamental aprobado por la Cámara de Diputados para 2017, ¿qué porcentaje representaban los fondos destinados a la infraestructura y equipamiento público?

Es muy probable que la mayoría de los recursos fiscales recaudados y aquellos solicitados vía préstamos (externos y domésticos) que manejaba el Gobierno hayan sido absorbidos por el gasto corriente y el pago de la deuda, incluyendo la banca de desarrollo y los pasivos de las paraestatales (Pemex y CFE). Aunque, también vale la pena decirlo, en 2017 se logró un superávit primario (ingresos menos gastos, sin incluir el monto de los intereses) equivalente a 1.4% del PIB, superávit financiero que pudiera explicar la caída de la inversión pública en el país.

El Consejo Fiscal Independiente. A pesar de la existencia de la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que determina el uso que se le debe dar a los recursos que el Gobierno obtiene por los créditos obtenidos y de los organismos de auditoría y de estudios financieros dependientes de la Congreso de la Unión, que de alguna forma intervienen en el cumplimiento de la disciplina fiscal, desde hace algún tiempo el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó al Gobierno que instituya el Consejo Fiscal Independiente, que entre otras funciones tendría la de consolidar la estructura fiscal del país, de la que derivan las políticas que formula la propia Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Tal Consejo estaría conformado por personajes que no pertenezcan a ningún partido político, expertos en el tema, que tengan las capacidades técnicas para evaluar las políticas fiscales y supervisar el apego y cumplimiento de las partidas de egresos presupuestadas; no obstante, algunos funcionarios de la propia SHCP se han opuesto a la propuesta del FMI porque la consideran como una proposición que coarta la autonomía del propio Gobierno en materia fiscal. En otros términos, sería como privatizar una parte de las funciones de la SHCP. No obstante, convendría repensar esa propuesta dados los cambios que se pueden presentar en política fiscal con el cambio de sexenio ya en puerta, y que se caiga de manera irresponsable en el déficit fiscal.
20 Abril 2018 04:00:00
Congelamiento de precios de combustibles
Las declaraciones públicas de políticos, particularmente aquellos que contienden por la Presidencia de la República, no parecen apegarse a la realidad que se vive en el país y el mundo; muchas de ellas, sobre todo aquellas de carácter económico, rayan en los linderos de la utopía y la desfachatez. Ya en plena campaña electoral, infortunadamente ninguno de los candidatos ha presentado un programa de propuestas económicas serio, creíble y completo, que pueda llevarse a cabo en el sexenio que les tocaría gobernar a la nación.

Hemos escuchado propuestas que van desde el establecimiento de la renta básica universal hasta el congelamiento de precios de las gasolinas, pasando por el incremento de los salarios mínimos y el recorte de impuestos. Pero revisemos a grosso modo la propuesta de congelar el precio de los hidrocarburos, es decir, mantenerlo sin cambio durante al menos un periodo sexenal; es algo que endulza los oídos de quienes lo escuchan, suena muy atractivo, pero definitivamente se considera demagógico porque es inviable para el mercado competitivo en el que estamos inmersos como país.

A menos que se quieran manejar precios artificiales por debajo de los costos de producción, con el Gobierno subsidiando las diferencias entre los precios reales y los costos de producirlos o importarlos, como ha sucedido en el pasado reciente en México, pero esa aparente estabilidad de precios contribuyó a acelerar el crecimiento de la deuda pública, hasta que la hizo insostenible y surgió la liberalización de los precios de los combustibles, que se dio de manera abrupta, al grado que la picardía y el buen humor del mexicano le llamó el “gasolinazo” de enero de 2017, que indudablemente trajo consecuencias perniciosas que se vieron reflejadas en el incremento de los índices inflacionarios en los meses subsiguientes al cambio de precios porque aumentaron los costos de transporte de las mercancías. Aunque en 2018 todavía se presenta un incentivo fiscal a los precios de los combustibles, pero de menor monto que los subsidios de antaño.

No hay que olvidar que mientras el Gobierno controlaba los precios de las gasolinas, a través de subsidios, descuidaba presupuestalmente a la empresa que extraía y refinaba el petróleo: Pemex, lo que ocasionaba, entre otras cosas, la falta de mantenimiento y modernización de las plantas refinadoras de petróleo instaladas en diferentes puntos del país. Actualmente, la mayoría de ellas representa pérdidas para la paraestatal: de las seis que se tienen, tres ameritan una reconversión que implica una fuerte inversión para acondicionarlas a los requerimientos de la industrialización de los diferentes tipos de crudo. Por ello, el argumento político de construir dos refinerías más debe acompañarse de sacar de la obsolescencia a las ya existentes, para que México pueda ser autosuficiente en la producción de gasolinas.

Para su construcción, ese megaproyecto petrolero nacionalista necesitaría de millonarios recursos que si bien es cierto podrían obtenerse de créditos del exterior y de recortes presupuestales a programas sociales y de infraestructura del Gobierno, pero el lado oscuro de ese planteamiento, que más bien suena a ocurrencia populachera trasnochada, estaría en el gran sacrificio que significaría para la población de escasos recursos del país quedarse sin recibir transferencias de ingresos públicos, con las cuales se sustentan las políticas sociales. Ese segmento poblacional difícilmente posee un automóvil, y aunque habitualmente utiliza el transporte público para desplazarse, su consumo “indirecto” de gasolina es inferior al de la población mejor posesionada económicamente del país, que paradójicamente sería la más beneficiada de una política de corte aparentemente social.
13 Abril 2018 04:00:00
Propuesta alternativa de crecimiento económico
Durante la XV Semana de Economía, organizada en marzo pasado por los alumnos de la Facultad de Economía de la UAdeC, se llevaron a cabo varias conferencias magistrales dictadas por miembros de prestigiados centros de investigación del país. Una de ellas examinó los factores que influyeron para lograr un crecimiento de más de 6% anual del PIB en el periodo de 1952 a 1970, mientras que el PIB por habitante lo hacía en alrededor de 3.7% anualmente, cifras que resultan muy elevadas en comparación con los crecimientos que ha tenido la economía nacional en los últimos 35 años, que en promedio no han rebasado 2.6% anual.

Aunque, según el autor de tal conferencia, a pesar de la bonanza económica, las desigualdades en el ingreso de las familias ya representaban una señal de advertencia para los futuros gobiernos; no obstante, las políticas públicas responsables de disminuir las inequidades no fueron suficientes ni sostenidas, y los resultados adversos no se hicieron esperar.

La investigación que da pie a la conferencia mencionada realizó varios hallazgos: uno de ellos fue la diferencia que existió en la productividad total de los factores (PTF) -entendida como un indicador que refleja las modificaciones que se dan en los niveles de producción, que son atribuibles al capital, a la mano de obra y a otros factores- entre aquella dorada época económica y la actual, la del modelo económico de promoción de exportaciones.

La PTF de antaño fue mayor que la alcanzada en la era de la globalización financiera y económica en la que el país está inserto. Otro dato que marcó la diferencia, por supuesto entre otros, fue que en aquel lejano pasado la tasa de informalidad con respecto a la población total era mucho menor a la que se tiene actualmente.

En 2018 tenemos una economía polarizada con muchos millones de mexicanos viviendo en la pobreza, y la mayoría desarrollando actividades poco productivas bajo el paraguas de la economía informal.

Las propuestas que se derivaron de la citada disertación fueron varias, pero citaremos algunas sólo a manera de ilustración. Dado que ha sido costoso y complicado eliminar paulatinamente los mercados informales, o mejor dicho transferirlos a la economía formal con empleos registrados en el Seguro Social y fiscalizados por el SAT, se propone elevar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que no distingue entre trabajadores formales o informarles, y resulta más difícil evadirlo.

En cambio, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) es relativamente más fácil burlarlo en los servicios que se presten entre proveedor y cliente. El IVA, aunque se considera un impuesto regresivo al consumo, se prefiere al ISR por el porcentaje tan bajo que tiene el país en recaudación fiscal, en relación con otras naciones con tamaños de economías similares.

También se propone eliminar los más de 6 mil programas sociales que tienen los diferentes gobiernos del país que no han salido bien evaluados cuando se contabiliza el número de pobres que han dejado de serlo por las transferencias de ingresos que reciben de los gobiernos.

Los aumentos impositivos y recorte de programas sociales financiarían un programa de salud universal en donde cualquier mexicano tendría el derecho a la previsión y asistencia médica; además, con los recursos obtenidos se incrementarían los presupuestos a los programas de educación, vivienda, desarrollo urbano e infraestructura carretera. Una propuesta radical, sin duda, pero poco viable políticamente, que difícilmente aparecerá en los programas de los candidatos a la Presidencia de la República.
23 Marzo 2018 04:00:00
Pensionissste
Pensionissste es un organismo descentralizado del ISSSTE, responsable de administrar las cuentas individuales para el retiro de los trabajadores del Instituto. En 2008 se incorporó al mercado privado de las Afores, aunque las utilidades que llega a percibir, por su misma naturaleza estatal, se reinvierten en las cuentas de sus afiliados. En su portal digital se lee que su misión es “Administrar con eficiencia el patrimonio para el retiro de nuestros cuentahabientes, maximizando su ahorro a través de la mayor seguridad en la inversión de sus recursos…”.

A la fecha, Pensionissste es la única Afore en México de procedencia estatal (pública), quizá por ello cobra la comisión más baja a los cuentahabientes en relación con el resto de administradoras de fondos.

El capital monetario que administra proviene de las cuotas de sus afiliados, así como de la rentabilidad de sus activos, que en 2017 eran cercanos a los 169 mil millones de pesos. Se estima que tiene una población afiliada superior a los 2 millones de trabajadores, los cuales reciben uno de los rendimientos más elevados por sus ahorros para la vejez, en comparación con los que ofrecen los demás jugadores del mercado pensionario mexicano.

No obstante lo anterior, en 2016 pasó al escrutinio del Congreso de la Unión una propuesta de reforma a Pensionissste en la cual se solicitaba su desregulación para darle autonomía financiera, al separarla (técnicamente) del ISSSTE y darle más libertad en la toma de decisiones de inversión.

Con ello se pretendía hacerla más competitiva en el mercado, porque era preocupante el elevado número de migraciones que tenía, trabajadores que preferían otra opción para la administración de sus recursos, lo cual se evidenció en la información que dio a conocer a los medios de opinión un diputado del Congreso de la Unión. Según él, entre 2012 y 2014 la Afore disminuyó su cartera de clientes al perder 39 mil 718 cuentas individuales, que representaban alrededor de 51 mil 232 millones de pesos. Es conveniente hacer mención que el mercado pensionario no es la excepción a la regla de los mercados en México, que se distinguen por la concentración. El mercado que nos ocupa es dominado solamente por tres empresas, que acaparan más de 60% de las cuentas individuales de los trabajadores.

La breve descripción de Pensionissste se utiliza en este artículo como coartada para comentar la inversión que recientemente hizo tal administradora en la compra de acciones de una compañía constructora. Presuntamente de-sembolsó alrededor de 400 millones de pesos en papeles bursátiles que se convirtieron en humo o se fueron por el drenaje porque la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) suspendió del mercado accionario a esa empresa, quedando prácticamente sin valor alguno.

El despropósito de tal acción tiene varias aristas desde donde se pueden realizar algunas críticas de carácter técnico y hasta éticas.

Llama la atención la opinión del presidente de la Consar, comisión que se encarga de la supervisión de las Afores, quien externo que no se quebrantó ninguna norma con la fallida operación llevada a cabo por Pensionissste, debido a que se ajustó a los parámetros que marcaba la normatividad para el tamaño de las inversión (el monto de la transacción representó 0.2% del capital de Pensionissste, lo que no rebasaba el tope establecido).

El punto de vista del dirigente de Consar es respetado porque se basa en la ley, pero fuera de ahí, no deja de ser limitado desde el punto de vista ético, particularmente porque trata de ignorar lo que ya era de dominio público: una empresa constructora con altos pasivos que la orillaban a la quiebra técnica; no obstante, entre los tomadores de decisiones de dicha Afore no hubo una racionalización en la compra de acciones y lamentablemente se despilfarró el ahorro de los trabajadores, su seguro para la vejez.
16 Marzo 2018 04:00:00
El suicidio, arma letal desde siempre
Uno de los primeros suicidios que registra la historia del Nuevo Testamento, y que precisamente se dio cuando el movimiento cristiano iniciaba en la lejana Palestina, fue el de Judas Iscariote, quien probablemente abatido por la frustración y la culpa de haber traicionado a su Maestro, prefirió poner fin a su existencia, evitando con ello el desprecio y la vergüenza del resto de los apóstoles. Si bien es cierto las causas de los suicidios en el mundo han sido multifactoriales, una de las que no han perdido vigencia es la frustración, o poca tolerancia al fracaso.

Llama la atención el alto índice de suicidios en México en relación con el resto del mundo, por ejemplo con Japón y Canadá, naciones con un elevado Índice de Desarrollo Humano (IDH), que mide la escolaridad de la población, el crecimiento económico y la esperanza de vida al nacer, factores que no han desincentivado la decisión de privarse de la vida. A priori parece ser que no se presenta una correlación estadística entre el número de suicidios y la pobreza y desigualdad de las sociedades.

En el caso de la población nipona, es su código de valores humanos, y sobre todo el gran respeto que se tiene por ellos, lo que la hace poco tolerante al incumplimiento de algún principio ético, como pudiera ser la honestidad, que cuando se llega a quebrantar, y ante la deshonra familiar, frecuentemente orilla a optar por la senda del suicidio. En ese sentido, los mexicanos tenemos la epidermis más gruesa, particularmente la clase política.

El suicidio en México. Sobre este tema conversamos con la especialista en enfermedades mentales Ana Luisa Martínez, quien labora en el Centro de Salud Mental (Cesame) y es autora del libro Electromedicina en Salud Mental: Compilación de Evidencia Terapéutica (ISBN 978 960 796 24906). La siquiatra menciona el suicidio por impulso, que generalmente ocurre entre jóvenes con carencias en sus relaciones afectivas interpersonales, que tienen el umbral de la frustración muy abajo, que muestran reacciones extremas hasta la muerte ante la negativa de compra o prohibición en el uso de algún producto por parte de sus padres o tutores. Otro motivo que no debe descartarse pudiera ser el fracaso en las relaciones sentimentales.

En la población adulta mayor, el de-sempleo, la soledad y la desesperanza en el porvenir han sido factores que han contribuido a la privación de la vida. En cambio, en personas con algún padecimiento mental como la depresión, el suicidio se lleva a cabo de manera más estructurada, se planea la forma y fecha de realizarlo. En el suicidio todavía no se presenta la equidad de género, pues la mayor incidencia se presenta en la población varonil, sobre todo en aquella mayor de 60 años, que recurre más este medio.

El suicidio desde la óptica económica. La doctora Martínez prioriza las desgracias que pueden surgir ante un suicidio: en primer lugar, si se trata de un joven, es la pérdida de una vida humana que representaba potencialmente un proyecto de vida, que pudo aportar conocimientos, energía e innovación a la economía del país; en el seno del hogar, vienen los costos económicos y emocionales que representan los cuidados hospitalarios y familiares cuando el suicidio no fue letal, pero la persona quedó con serios problemas de salud que le impiden llevar una vida autosuficiente; tampoco son irrelevantes los costos que representan para la salud pública extender una incapacidad permanente que cubra la pensión del fallido suicida. Y por último, las afectaciones siquiátricas y sicológicas que pueden sufrir los familiares y amistades. El proceso de duelo puede ser tortuoso y caro, y más si se extiende por un largo tiempo.
10 Marzo 2018 04:00:00
Mirada retrospectiva al crecimiento urbano
Con más de 400 años de fundación, se puede decir que en los últimos 50 la ciudad de Saltillo ha experimentado cambios importantes en sus vialidades e infraestructura urbana. Uno de ellos, y que detonó el crecimiento de la parte norte y noroeste de la ciudad, fue la construcción de la avenida Francisco Coss. Algunos de sus tramos atravesaban parte de los terrenos de la antigua estación del ferrocarril: para su trazo, se hizo necesario levantar las vías que durante muchos años bloquearon el flujo rápido de vehículos privados y del transporte público que tenían como destino u origen el norte o el sur de la ciudad, pues en aquellos años esa interconexión vial se hacía solamente a través de un paso a desnivel que unía la calle Allende con el entonces bulevar Constitución, ahora Venustiano Carranza.

Tiempo después, también se retiraron de la cinta asfáltica las vías y espuelas que permitían que el ferrocarril abasteciera de cereales y otros insumos a las compañías harineras ubicadas en la calzada Emilio Carranza. Sin duda, el aparcamiento de los vagones en plena calle detenía por largos minutos la circulación de vehículos motorizados que circulaban de la parte poniente al oriente o viceversa de la mancha urbana.

Las modificaciones en el trazo urbano respondían a los requerimientos de espacios por parte de la incipiente industrialización de la región, acrecentando los intereses de desarrolladoras e inmobiliarias de bienes raíces, que aprovechaban el suelo de la periferia de la ciudad para multiplicar el número de colonias y fraccionamientos. La plancha de asfalto y concreto comenzó a extenderse, alimentada por la especulación y plusvalía urbanas, en detrimento del primer cuadro de la ciudad. La urbanización acabó con las pocas áreas arboladas y fuentes superficiales de agua de la ciudad, en lo que los amigos del medio ambiente tal vez le llamarían ecocidio.

Los puentes de la gente. Décadas después se hicieron algunas ampliaciones y adecuaciones al periférico Luis Echeverría mediante la construcción de puentes y pares viales. Las obras se llevaron a cabo particularmente en la parte norte-oriente, y simultáneamente se construyeron pasos a desnivel sobre la carretera Saltillo-Ramos Arizpe. El proyecto vial consistía en lograr una comunicación expedita para facilitar la entrada del autotransporte y automóviles a los parques industriales afincados al norte. En palabras más técnicas, tratar de minimizar los costos de logística de las empresas de capital extranjero.

Quizá la intención de aquellos gobernantes responsables de los cambios en la estructura urbana de la provinciana Saltillo haya sido buena, pero limitada, como nos tienen acostumbrados nuestros políticos; lamentablemente careció de una perspectiva de largo aliento en donde se debían haber considerado otras formas de movilidad urbana, como un transporte público eficiente, con un metrobús y hasta trenes interurbanos que cubrieran las rutas de la capital del estado con las cabeceras municipales de la Región Sureste del estado; la descarbonización del transporte; los modos alternativos al transporte motorizado, y principalmente la construcción de vías seguras para el peatón, que parece que es lo que menos interesa en los planes de desarrollo urbano del país.

Irremediablemente, Saltillo, a pesar de catalogarse como una ciudad intermedia de México por el número de habitantes y densidad poblacional, se ha convertido, como muchas otras de la República, en una pequeña urbe con un “crecimiento desordenado y disperso acompañado de una insuficiente planeación territorial… que demerita la calidad de vida de sus habitantes…”. (Fuente: ITDP, 2016).
02 Marzo 2018 04:00:00
¿Colusión en el mercado de gas LP?
Los estudiosos de la ciencia económica saben bien que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que mide el comportamiento promedio de los precios de bienes y servicios de consumo cotidiano durante un periodo determinado, por su misma estructura no distingue entre el aumento o disminución de precios de los productos individualmente, de ahí que se puedan tener alzas considerables en algunos y decrementos en otros, y desde esa perspectiva llegan a modificar el poder de compra de los hogares.

Uno de los productos casi imprescindible en el consumo de las familias es el gas LP doméstico, que se utiliza para la cocción de alimentos y funcionamiento de calentadores de agua y ambiente. Este ha experimentado incrementos muy pronunciados en su precio en un periodo relativamente corto, pues en menos de un año ha pasado de 13 a más de 20 pesos por kilogramo. La carrera alcista de este bien básico no se refleja directamente en la tasa anual de inflación del país porque su incremento puede compensarse con la disminución de precios de otras mercancías. La variación tan abrupta de precios del gas LP ha obligado al Gobierno a investigar cuáles han sido las causas de esos aumentos, que parecen contradictorios con las expectativas que se tenían de bajos costos con la reforma energética.

Si la memoria no nos juega una mala pasada, vale la pena recordar que a finales de 2015 un grupo de diputados federales solicitaba al Gobierno la importación de gas LP de Estados Unidos sin ninguna restricción arancelaria para 2016. La sencilla aritmética que presentaban era provocativa y parecía la solución al encarecimiento de dicho producto: proponían importarlo del vecino del norte porque tenía un precio que no rebasaba los 5 pesos por kilogramo, incluyendo el flete, cuando en ese tiempo se vendía en las gaseras mexicanas a más del doble.

De acuerdo con esas voces camerales de antaño, Pemex no tenía la capacidad para abastecer el mercado nacional, ya que cubría solamente 70% y sus costos de operación eran superiores a los que generaban las procesadoras estadunidenses. No obstante, a pesar de la liberación del precio del gas y la llegada de barcos de los puertos americanos al mercado mexicano, las condiciones económicas han cambiado, lo que por supuesto no contemplaron los diputados en su propuesta y ha perjudicado a los consumidores nacionales, pues los precios de ese fluido no han bajado, por el contrario, han ido en constante aumento.

Uno de los factores que han encarecido el precio del hidrocarburo y que ha detectado la Comisión Reguladora de Energía (CRE), auxiliada por la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), ha sido la probable colusión que se da entre las principales compañías distribuidoras y comercializadoras de gas; esto es, llegan a acuerdos ilegales en la determinación de los precios, por encima de los que genera la libre competencia, la cual pasa a segundo plano, surgiendo así prácticas monopólicas entre los agentes que participan en el mercado.

Quizá al final la investigación muestre que la CRE tenía razón en sus apreciaciones. Pero el problema estructural no radica allí, sino en la política energética que siguió el país desde los tiempos del general Lázaro Cárdenas, pues bajo el modelo económico de sustitución de importaciones y de desarrollo compartido, la explotación de petróleo y gas se derrochó, utilizándose los petrodólares para cubrir los excesivos gastos del Gobierno; mientras, con el modelo económico actual, ya en declive la producción de los principales yacimientos someros petroleros, lo que queda del llamado oro negro en aguas profundas se entrega a compañías transnacionales.
23 Febrero 2018 04:00:00
Apuntes sobre la violencia en México
Hace algunas semanas, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a despotricar en contra de México al señalarlo como el país más violento del mundo, afirmaciones meramente impulsivas y alimentadas por un fuerte rencor hacia los mexicanos. Tales aseveraciones, desde la perspectiva racional más elemental, denotan el desconocimiento palmario de los índices de homicidios de las naciones del mundo, y por supuesto nuestro país no ocupa el deshonroso primer lugar que le adjudica en muertes violentas por la delincuencia; sin ser consuelo, pero naciones iberoamericanas como Honduras, Brasil y Colombia tienen estadísticas superiores en ese nefasto tema.

Cabe señalar que la reacción que tuvieron las autoridades encargadas de la seguridad nacional casi pasó inadvertida, no se inmutaron y mucho menos intentan cambiar la estrategia seguida durante el actual sexenio en el combate al crimen organizado. Pero independientemente de las declaraciones del Primer Mandatario estadunidense, lo que sí es preocupante es el clima de inseguridad que priva en el país.

Por los hechos delictivos y la percepción que se aprecia de ellos, el temor que siente el ciudadano común y corriente de que al salir a la calle sea víctima de un atraco, o todavía más grave, de que en su propio domicilio lo ultrajen y roben, de ninguna manera son temores infundados.

Las cifras dadas a conocer por el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), que tienen como fuente primaria los registros administrativos de los ministerios públicos de las entidades federativas, hacen que la ficción supere a la realidad en cuanto a la violencia, que nos convierte en un país que raya en lo absurdo y sin sentido. Según la ONC, en 2017, cada 18 minutos se cometió un crimen.

Las entidades federativas más violentas en ese periodo fueron Colima, Baja California Sur y Guerrero. Así, 2017 se consideró como el año más violento en la historia reciente del país. Hay que recordar que el índice de homicidios se construye por el número de muertes por cada 100 mil habitantes. Lo que llama la atención es la elevada criminalidad en Colima, que hasta hace algunos años era de los menos violentos en el país, a pesar de su cercanía con Jalisco y Sinaloa.

El arsenal de armas de fuego. Estados Unidos se ha convertido en el mayor proveedor de armas de fuego para México y otras naciones de Ia región. Si se consideran únicamente las armas confiscadas por las autoridades encargadas de la seguridad nacional, con las que se cometió algún delito, la suma es muy elevada. De 2014 a 2016 la cifra alcanzó alrededor de 50 mil armas, y muchas de ellas, fueron las llamadas largas (AK y AR).

Según investigadores que colaboraron en el informe Beyond Our Borders, la frontera entre México y Estados Unidos tradicionalmente ha sido muy porosa, pues a diario pasan de contrabando miles de armas que tienen como destinatarios los grupos del crimen organizado. El mercado estadunidense se abastece de importaciones de drogas y a cambio exporta armas que complementan un círculo perverso que deja una estela de violencia y muerte en nuestro país.
17 Febrero 2018 04:00:00
Productividad laboral y horas de trabajo
En muchos países desarrollados se sigue discutiendo sobre las horas de trabajo que debe devengar un empleado. En Suecia, recientemente se hizo un ensayo sobre un grupo de personas que estuvo frente a sus obligaciones laborales seis horas diarias, es decir, 30 horas de lunes a viernes, y descansando los fines de semana; después de un periodo de estudio, se llegó a la conclusión de que el recorte en el horario de trabajo había traído elevados costos a la empresa que se usó para realizar la prueba. Lo que sí, y se ha mostrado estadísticamente, es que la productividad del trabajador no está relacionada con las horas que pasa fuera de su hogar, en la oficina o empresa, porque los países más productivos tienen jornadas laborales más cortas que el resto de naciones con estadios de desarrollo económico inferiores.

En México se han realizado diferentes estudios sobre el trabajo y el comportamiento del trabajador. Sociólogos, economistas y estudiosos de la salud han hecho interesantes aportaciones que han servido para echar abajo leyendas y mitos sobre la mano de obra nacional. Uno de los hallazgos más importantes habla de las asimetrías que se presentan en los diferentes sectores de la economía en cuanto al rendimiento del trabajador: por ejemplo, los trabajadores del sector automotor compiten en productividad con aquellos de cualquier país avanzado; en cambio, los del sector agrícola temporal tienen una productividad muy precaria, que en ocasiones puede llegar a ser negativa.

La más reciente publicación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre el trabajo habla de que en nuestro país se labora en promedio 8.5 horas diarias, que lo coloca como líder de todas las naciones de esa organización, las cuales laboran menos horas por semana. También, los mexicanos se retiran de la actividad productiva en promedio a los 73 años, que es una cifra elevada, al menos para la OCDE.

El estrés laboral. Ser un adicto al trabajo trae consecuencias a la salud. Por ejemplo, se estima que en 2015 murieron en Japón 2 mil 300 personas por estrés laboral, ante lo cual las autoridades y las empresas involucradas remuneraron económicamente a las familias de las víctimas del exceso laboral. Según un experto de la Facultad de Medicina de la UNAM, la consecuencia que trae la sobrecarga laboral se manifiesta en la salud del trabajador, quien es propenso a padecer depresión, infartos y enfermedades digestivas, etcétera. (El Financiero del 10-02-18).

Se consideran dos factores que inciden en que el trabajador mexicano esté más horas laborando: el primero puede estar asociado a la precariedad del salario real, por lo que se tiene que recurrir a las horas extras para conseguir una remuneración adicional. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social dio a conocer que las percepciones salariales contractuales reales cayeron 0.8% en el primer mes del año, baja en el poder adquisitivo que se acumula a la que se viene arrastrando desde 2009, cuando la economía decreció abruptamente. El otro factor tiene que ver con la falta de escolaridad del mexicano, el promedio no sobrepasa los ocho años, cantidad inferior al promedio de la OCDE.
09 Febrero 2018 04:00:00
La rotación de personal
En la ciencia económica se estudia al menos teóricamente la disyuntiva que tiene el trabajador sobre dedicar más tiempo al ocio, o laborar más horas en la empresa, por citar algún ejemplo, en las compañías automotrices o simplemente al devengar el salario en cualquier otro sector de la economía. Si opta por la segunda opción, sus ingresos se verán incrementados, en cambio si renuncia a las horas extras, tendrá menos remuneración, pero aumentará su tiempo con su familia, disfrutar de esparcimiento personal, o también como alternativa viable está la de ejercer diversas actividades para el desarrollo personal, que únicamente se pueden lograr fuera del confinamiento que representa trabajar en cualquier ramo.

La respuesta que dan los manuales de macroeconomía a esa interrogante se centra en la posición económica en que se encuentren los trabajadores, tanto de cuello blanco como azul. Si las percepciones monetarias o sueldos son adecuados a los requerimientos básicos del empleado, este preferirá menos ingresos a cambio de disfrutar más horas libres; sin embargo, especialistas en el tema hacen la aclaración de que generalmente en las economías priva la propensión a obtener más ingresos, sacrificando la presencia fuera del entorno de trabajo.

Según los autores consultados, la preferencia monetaria mencionada es igual de válida para países desarrollados como en vías de desarrollo. Pero si se hace mención a los nuevos estudios que se han hecho sobre el comportamiento laboral de los jóvenes que nacieron en 1984 y después, particularmente aquellos con estudios universitarios, se encuentran conductas que valoran más la satisfacción personal en el trabajo, que la demanda salarial, inclusive por encima de la lealtad o el agradecimiento; el desapego a la fuente de empleo, que de ninguna manera significa irresponsabilidad en las funciones demandadas o disminución en la productividad, sino la conciencia de temporalidad en las tareas que se realizan, y sobre todo ausencia de compromiso a mediano y largo plazo de los noveles profesionistas que se contratan.

Las actitudes de los jóvenes frente al trabajo pueden ser un factor a considerar en las explicaciones que se den sobre la rotación de personal en las empresas. En Saltillo y su área conurbada, según el presidente de la Asociación de Administradores en Recursos Humanos Coahuila Sureste (Arhcos), la rotación de personal alcanza los 6 mil trabajadores, los cuales en promedio cada tres meses cambian de trabajo, lo que implica un costo para la empresa por los recursos que destina para la capacitación.

Si bien es cierto la mayor rotación en Saltillo es de personal operario con estudios máximos de técnico y en restaurantes y hoteles, que puede escapar al comportamiento de los millennials con carreras profesionales, llama la atención que la demanda de trabajadores de los empleadores de la región no haya generado incrementos salariales para retener al personal que se capacitó. Tal parece que la oferta de trabajo en constante transición representa una masa de trabajadores excedentarios “flotantes”, que coadyuva a mantener la estabilidad en las percepciones salariales.

Y es probable que estos se mantengan sin modificación por la desaceleración económica que experimentará la región en el mediano plazo, y sin duda la tasa de rotación también disminuirá.
02 Febrero 2018 04:00:00
El sector externo del país
Cuando el modelo de sustitución de importaciones regía la economía del país, que desde luego no era privativo de México, pues muchas naciones iberoamericanas lo habían adoptado, aunque con ciertos matices en lo referente a la apertura al mercado externo, el intercambio comercial con el exterior presentaba cifras relativamente bajas, ya que se importaban bienes de capital y lo exportado tenía un escaso valor agregado. Se pudiera hablar de una economía semicerrada, pues su crecimiento estuvo en función del campo hasta que este se descapitalizó y dejó de proveer los recursos para la incipiente industrialización en el régimen del presidente Miguel Alemán Valdés.

Posterior a ese paradigma se formuló otro, que dependió en gran manera de la explotación del petróleo, que por varias décadas fue la principal fuente de financiamiento del Gobierno federal y de las entidades federativas. La debacle del mismo se dio a principios de 1980, cuando se inició una reconversión de las actividades productivas y el país se incorporó a lo que es actualmente la Organización Mundial del Comercio (OMC). La orientación ahora fue hacia afuera, a través del modelo de promoción de las exportaciones. Este tuvo un gran apoyo con el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (TLC), que vino a fortalecer varios sectores de la economía, como el automotor, el químico y el electrónico, entre otros. Su funcionamiento ha traído claroscuros al proceso productivo, con el acuerdo de las empresas más afectadas, que han sido aquellas cuya orientación ha sido el mercado nacional, que no han dado el “salto” para competir en el extranjero.

En la víspera de la probable renovación del TLC, el INEGI y el Banco de México dieron a conocer las estadísticas sobre el comportamiento de la balanza comercial en México en 2017, que históricamente ha sido deficitaria. A pesar de la apertura comercial, se siguen importando materias primas, insumos y bienes intermedios, de los que muchos se utilizan en los productos que se exportan.

No obstante, en 2017, el déficit de la cuenta de comercio internacional disminuyó con respecto al año inmediato anterior, alcanzando una cifra de 10 mil 875 millones de dólares, menor a la de 13 mil 125 millones de 2016. También los números que recién se publicaron señalan un sector exportador dinámico, que creció 9.5% entre 2016 y 2017 y cuyo monto ascendió a 409 mil 494 millones de dólares, una cantidad récord nada despreciable que representa una fuerte participación en el PIB. Entre las ramas económicas que lideran las exportaciones están la automotriz; maquinaria, equipo y productos metálicos diversos; y equipos, aparatos eléctricos y electrónicos.

Al hacer un análisis sobre el comportamiento de la balanza comercial es menester considerar la depreciación del peso frente al dólar como un factor determinante del auge comercial, debido a que abarata las exportaciones del país. La competitividad del sector externo lamentablemente no se basa en el incremento de la productividad laboral y de capital, que permanecen todavía muy distantes de las que tienen Estados Unidos y Canadá, y nos coloca como una economía en vías de desarrollo.
26 Enero 2018 04:00:00
Campañas políticas por la Presidencia
Las precampañas de los candidatos a la Presidencia de la República lamentablemente no han presentado a la opinión pública un programa creíble a seguir para lograr un mayor crecimiento de la economía nacional. En el caso de que alguno de ellos gane la elección que se llevará a cabo el próximo mes de julio, quizá obedezca a que se estén reservando el mismo para las campañas políticas. ¿Quién sabe?

Sin embargo, el que tiene una plataforma más acabada es el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, con un diagnóstico socioeconómico que hace mucho hincapié en que la principal causa de los males que azotan a México es la corrupción de los gobernantes, inclusive hace estimaciones, a grosso modo, sobre lo que le cuesta al país cargar con ese desvío de recursos públicos, y según él, si terminara, con ese dinero podría ser suficiente para becar a jóvenes en las universidades del país, que actualmente no estudian ni tampoco trabajan.

Es probable que tenga razón, pero el peso que le asigna me parece desmedido, y particularmente por lo complicado que es erradicarla del quehacer cotidiano gubernamental, que desempeña el burócrata más encumbrado hasta el funcionario menor. Fuera de allí, sus propuestas económicas requieren de más estudio y conocimiento del entorno nacional e internacional para que pudieran considerarse como tangibles, para formular con ellas políticas económicas de largo aliento, que rebasen los sexenios presidenciales y que pasen de las buenas intenciones a la aplicación real.

OtrA propuesta económica y social que ha circulado en los medios de comunicación es la que ha hecho el candidato de la alianza PAN-PRD, Ricardo Anaya, sobre el ingreso básico universal, que cubre monetariamente a la mayoría de los mexicanos, que por el solo hecho de serlo tienen derecho a ella. No obstante, también tiene la gran desventaja de cómo se financiaría. El novel candidato se ha limitado a mencionar sus bondades, pero no ha dicho nada más, lo cual la hace inviable económicamente por la precaria recaudación fiscal y la insuficiente capacidad financiera del Gobierno, por ello muy lejana para el contexto nacional.

Por su parte, el precandidato del PRI, José Antonio Meade, fuera de los mensajes de buenos deseos y felicitaciones por Año Nuevo que ha externado en radio y televisión, no ha hablado de un programa económico serio para disminuir la desigualdad y la pobreza, así como incrementar el crecimiento económico del país. Aunque es casi seguro que pronto lo hará, y entonces los analistas lo podrán revisar y emitir sus comentarios. De los candidatos independientes nada se puede decir, pues están fijando toda su atención en la recolección de firmas de los ciudadanos para su postulación.

Por el gris panorama electoral que se ve, y las expectativas que se esperan de cada candidato, al emitir el voto el ciudadano debe ser muy consciente de por quién lo hace, particularmente no creerse de que la grave situación que priva en México se soluciona con la llegada de un nuevo presidente. Si se sufraga por impulso o emoción, y no se razona el voto, puede acarrear consecuencias negativas en el corto y mediano plazo para la sociedad, particularmente para las clases medias y las menos remuneradas económicamente.
19 Enero 2018 04:00:00
La Bolsa Institucional de Valores (Biva)
Generalmente los mercados accionarios han estado fuera del alcance de las clases económicamente medias y bajas; en ese sentido, han sido elitistas porque su función es apoyar a medianas y grandes empresas con determinado capital social, y también a accionistas con capacidad económica razonablemente elevada. Han sido un instrumento para financiar compañías que salen al mercado bursátil y emiten acciones.

En México, durante varias décadas operó una sola bolsa de valores, cuya sede se encuentra en la Ciudad de México, con un número reducido de empresas en relación con el tamaño del país. Al hacerse pública, una empresa debe cumplir con ciertos requisitos, entre ellos, informar periódicamente de sus estados financieros y contar con cierto nivel de capital social, lo cual provoca que muchas veces se desincentive el ingreso a ese tipo de mercados. Y si además se considera la incipiente cultura bursátil de los empresarios mexicanos, el panorama se complica todavía más.

Pero a pesar de ello, se acaba de publicar en los medios de comunicación que la Secretaría de Hacienda autorizó la operación de la Bolsa Institucional de Valores (Biva). Después de varios meses de gestiones administrativas, el proyecto bursátil por fin consiguió la concesión del Gobierno al cumplir con los requisitos establecidos, y se espera que inicie actividades en el primer trimestre de 2018. Su apertura le hará competencia a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), que tiene más de 40 años de servicio, agrupa a alrededor de 15 empresas y que tuvo ingresos en el primer semestre de 2017 de mil 507 millones de pesos.

El potencial del mercado bursátil. La pregunta que puede surgir en el sector económico y los estudiosos de los mercados es la siguiente: ¿por la escasa participación de las empresas en bolsa, se puede “justificar” una nueva bolsa de valores en México? La respuesta sería que sí, siempre y cuando se considere el tamaño del potencial bursátil del país y se emprenda una campaña de culturización entre los hombres con los recursos suficientes para invertir en la bolsa.

Se estima que en la economía nacional existen cerca de 6 millones de empresas, entre pequeñas, medianas y grandes, las cuales cumplen con sus obligaciones fiscales y generan empleos formales. De ese universo, se calcula conservadoramente que más de 50 mil tienen la capacidad para ser listadas en bolsa. Si nos acogemos a esas cifras, se podría lograr que el financiamiento empresarial se diversifique, y no solamente se base en los préstamos de la banca comercial, la reinversión de utilidades y el apoyo de proveedores.

La Bolsa de Valores y la clase trabajadora. Aparentemente el mercado bursátil se ve muy lejano para la clase trabajadora del país por considerarse un mercado para ricos, que invierten en ella y esperan rendimientos o ganancias en el mediano y largo plazo. No obstante, su posición en el complejo entramado económico hace de la Bolsa un intermediario financiero que puede aprovecharse para apoyar a las empresas en sus proyectos de expansión, que a la vez generan crecimiento económico y más empleo.
12 Enero 2018 04:00:00
La reforma fiscal en EU y su temporalidad
Se han escrito muchos artículos periodísticos sobre la reforma fiscal promovida por el Gobierno estadunidense. En esta ocasión, este artículo habla sobre el carácter temporal de las mermas impositivas a las familias. Casi siempre las propuestas presidenciales sobre rebajas de impuestos a la población son bien acogidas, particularmente por los sectores que se verán beneficiados.

El caso más reciente que recuerdo es el de Estados Unidos, país que acaba de aprobar reformas estructurales en su sistema fiscal. Las cámaras de Representantes y de Senadores, en una votación cerrada, dijeron que sí a las propuestas de Donald Trump, las cuales representarán en 2018 alrededor de 1.5 billones de dólares que dejará de percibir el fisco de los contribuyentes, y que muy probablemente será financiado con deuda. Los asesores económicos del presidente Trump han concebido la reforma impositiva como el detonante para generar más empleos y crecimiento económico, que compensarán en el mediano plazo la pérdida de recursos fiscales.

Aunque para la mayoría de los críticos y analistas económicos ha pasado inadvertido el carácter temporal de los recortes de impuestos a las familias e individuos estadunidenses, es necesario mencionar que su limitado horizonte de tiempo puede truncar los propósitos más nobles de los creadores de los cambios fiscales. En materia económica es muy importante revisar la reacción de los consumidores ante los cambios en el régimen impositivo.

La evidencia empírica señala que, en décadas pasadas, en la economía estadunidense hubo modificaciones en impuestos, deducciones e incentivos fiscales, y lo que esperaba el Gobierno no se cumplió: el comportamiento de las personas no correspondió con las expectativas que tenían los responsables del erario. Un ejemplo de ello, que ilustra la mayoría de los manuales de macroeconomía: en 1968, el presidente de EU, Lyndon B. Johnson, incrementó la tasa impositiva para desalentar la demanda agregada de la sociedad americana; con los recursos fiscales obtenidos, el Gobierno financiaría la guerra en Vietnam. Pero los consumidores, al darse cuenta de la temporalidad del tributo, siguieron gastando lo mismo en consumo. Para seguir con los ejemplos, en 2001 y 2008 se llevaron a cabo sendas rebajas impositivas temporales en Estados Unidos, cuando las actividades económicas estaban sin crecimiento. Se pensaba que con el mayor ingreso disponible de las familias, su consumo iba a aumentar, sin embargo no sucedió así, en lugar de gastarlo, el excedente monetario se ahorró.

El caso de Japón. Durante las últimas décadas, la economía japonesa ha caído en recesiones que le han impedido tener el crecimiento de los años 70 y 80 del siglo 20. En 1996, el Gobierno nipón formuló una rebaja impositiva también de carácter temporal, para alentar el consumo, pero la terca realidad se impuso sobre los planes gubernamentales: el consumo no aumentó, o si lo hizo, fue marginal.

Así, para ver los efectos de las reformas fiscales propuestas por el presidente Donald Trump, se debe recurrir a la historia económica y esperar un periodo razonablemente largo para conocer el verdadero comportamiento del consumidor estadunidense.
15 Diciembre 2017 04:00:00
Robotización: ¿amenaza para los empleos?
Diferentes épocas han sido fieles testigos de cambios tecnológicos. Por ejemplo, con el advenimiento de la Revolución Industrial llegaron innovaciones como la máquina de vapor, que causó gran revuelo entre los trabajadores de la industria textil al sustituir los telares manuales por los mecanizados, trayendo como consecuencia que muchos obreros perdieran sus puestos y que los que se quedaron tuvieran que capacitarse para manejar los nuevos equipos, procesos que exigían diferentes habilidades a los operarios, pero que irremediablemente superaban los índices de productividad de antaño; inclusive, se llegó a hablar de la sustitución de la mano de obra por la máquina.

Otro caso es la era digital, que surgió a finales del siglo 20 con sus algoritmos y circuitos electrónicos que propiciaron la aparición en el mercado internacional de la computadora y la telepática. Estos avances tecnológicos tuvieron diferentes consecuencias en la vida productiva del hombre; en el caso de los servicios, los concentró en sitios estratégicos y muchas compañías comenzaron a formar los llamados call center y contact center,  para atender los requerimientos de sus clientes y proveedores, dando por resultado la desaparición de fuentes de empleo regionales o locales. Y así se pueden mencionar diferentes sucesos en la historia económica de las sociedades que suprimieron empleos.

La historia se repite. Recientemente, una consultora internacional publicó un informe sobre las perspectivas del empleo mundial en el mediano plazo con tintes catastrofistas, el cual, según mi opinión, debe de analizarse con cierta reserva por los resultados que arroja. El estudio estima que durante no menos de 15 años, alrededor de 2030, se destruirán 800 millones de empleos en todo el planeta, pero con diferentes grados de impacto en las economías, debido a la multiplicación y perfeccionamiento de los robots, que se encargarán de sustituir muchas tareas productivas que actualmente realiza el hombre. En los países desarrollados como Estados Unidos, Japón y Alemania la pérdida laboral será mayor que en las naciones emergentes y subdesarrolladas, en virtud de que estas últimas tienen costos salariales per cápita más competitivos que lo que costaría la compra y mantenimiento de un robot.

La muestra estadística empleada recogió información de 46 países y analizó 800 tipos de empleo, desde actividades de servicio hasta el comercio y labores agropecuarias. Los empleos en la industria serían los más vulnerables ante estos cambios tecnológicos. Tal publicación también hace alusión a que la disminución de la demanda de empleo traerá aparejada una reconversión en todos los sectores de la economía, es decir, la oferta de trabajo deberá corresponder a las exigencias del mercado mediante el aprendizaje de nuevas técnicas, tareas y oficios indispensables para mantener en activo al trabajador, en un entorno más competitivo. La evidencia histórica ha mostrado que así ha sido siempre en cada período de transición tecnológica.

La capacitación del ser humano es lo que le permite desempeñar nuevas tareas y funciones laborales. No obstante las conclusiones del estudio mencionado, es conveniente decir que las nuevas oportunidades de empleo que se presentan con el desarrollo de la inteligencia artificial y la robotización podrán compensar las fuentes de trabajo que son destruidas por obsoletas.
08 Diciembre 2017 04:00:00
Los ‘migradólares’
La economía nacional ha mostrado signos de desaceleración desde hace algunos meses, particularmente el consumo interno ha perdido dinamismo, ha decrecido su ritmo, lo que puede ser una razón para cerrar 2017 con un crecimiento del PIB menor a 2 por ciento. Las ventas de automóviles y de las tiendas departamentales y supermercados también han caído con respecto al año pasado; parece ser que la inercia económica que se traía ha llegado a su límite. Ahora, si se revisan las cifras de las exportaciones del país, las perspectivas no son muy halagüeñas, especialmente porque las mayores entradas en dólares ya no provienen de las actividades productivas que genera la economía doméstica, sino que proceden de los migrantes que abandonan México en busca de mejores horizontes; al menos es la información que da a conocer el Banco de México, lo que indica la vulnerabilidad del país, que aumenta su dependencia de Estados Unidos.

Los flujos de remesas. Aunque hay mexicanos esparcidos por todo el mundo, sus aportaciones a la economía familiar han sido marginales, pues la mayoría se concentra en la Unión Americana. De enero a octubre de 2017, las remesas que llegaron de esa nación superaron los 22 mil millones de dólares, y según estimaciones optimistas podrían cerrar el año por encima de los 29 mil millones. La fuerza laboral mexicana, que incluye a numerosos jóvenes, está siendo utilizada en labores de construcción, agricultura, servicios y comercio. Algún periodista bien intencionado llamó a las migraciones de jóvenes la eterna primavera porque ocupan los espacios productivos que los adultos mayores de cualquier país ya no pueden ejercer por la edad, de ahí que un efecto indirecto de los que llegan es la aportación de mano de obra e impuestos para el fortalecimiento de los sistemas de pensiones y jubilaciones del país que los recibe.

Si se comparan los datos anteriores con las aportaciones en dólares que hacen al PIB nacional los sectores turismo, petróleo e Inversión Extranjera Directa, resulta que ya han sido superados por las remesas, que se sitúan como la principal fuente externa de ingresos. Al tercer trimestre de 2017 las actividades turísticas generaron una derrama de 15 mil 954 millones de dólares, mientras que la Inversión Extranjera Directa (IED) fue de 21 mil 755 millones de dólares, y las exportaciones petroleras hasta octubre (2017) ascendieron a 18 mil 500 millones. Lamentablemente, los flujos monetarios de los migrantes no contribuyen a aumentar las actividades productivas del país, en su mayoría se dirigen a actividades de consumo y a la autoconstrucción de viviendas.

La propuesta de reforma fiscal de Estados Unidos. Aunque la propuesta del presidente Donald Trump fue aprobada en lo general, aún se encuentran en revisión algunas partes de ella en el Congreso norteamericano; sigue una lógica económica que algún sector de especialista apoya: disminuir impuestos para reactivar la economía, que finalmente compensaría la caída de ingresos de las arcas públicas. De acuerdo con expertos en el tema, la reforma es muy agresiva por el tamaño de las rebajas impositivas. Por ejemplo, pretende disminuir el Impuesto sobre la Renta que pagan las empresas de 35 a 20 por ciento, así como derogar el impuesto sobre las herencias y eliminar el impuesto que se les cobra a las empresas por sus utilidades en el extranjero, entre otras. Así, dicha reforma detendría los flujos de inversión americana a México y probablemente también habría una salida de empresas del territorio nacional.  
01 Diciembre 2017 04:00:00
El Acuerdo de París
Tuve la oportunidad de ver el documental La Verdad Incómoda 2, en el cual se muestra el deterioro que está sufriendo el planeta por la contaminación de gases tóxicos arrojados indiscriminadamente a la atmósfera por la quema de combustibles fósiles. Las consecuencias de ello han sido dramáticas para el ecosistema: sequías, inundaciones y altas temperaturas que ocasionan el deshielo de los casquetes polares, entre otros fenómenos naturales cada vez más recurrentes y visibles, los cuales deberían convencer a empresas y gobiernos que todavía siguen negando que las emisiones de dióxido de carbono contribuyen o, mejor dicho, son responsables del cambio climático que experimenta la Tierra.

El documental señalado también reseña la actividad política de concientización que realiza entre la población Al Gore, excandidato a la Presidencia de Estados Unidos, mediante la impartición de conferencias en diferentes partes del mundo para sumar voluntarios que luchen a favor de sustituir las energías no renovables por limpias (solar, eólica, etcétera). En la época en que se filmaba La Verdad Incómoda 2, India era un fuerte opositor de dejar el carbón mineral para producir electricidad, pues argumentaba que Estados Unidos lo había hecho por muchos años y que la economía india no tenía los recursos suficientes para la reconversión energética o instalación de paneles solares que produjeran electricidad. Ante esa postura inflexible destaca la labor conciliadora de Al Gore, quien logró que uno de los proveedores estadunidenses de paneles solares pusiera a disposición del Gobierno indio la tecnología sustentable para llevar a cabo el anhelado cambio energético.

El Acuerdo de París. Es un documento protocolario en donde los países participantes asumen el compromiso de limitar las emisiones de gases tóxicos, fijándose metas a cumplir en el mediano plazo. En los primeros encuentros que se tuvieron, Estados Unidos lideraba el grupo, siendo uno de los principales emisores de partículas contaminantes. Pero con la llegada a la Presidencia de Donald Trump, EU abandona abiertamente el citado acuerdo. Una de las razones que dio el empresario y ahora político, que no tiene desperdicio y muestra su estulticia a rajatabla, fue: “Me eligieron para representar a los ciudadanos de Pittsburgh, no a los de París”.

Ahora se mencionan algunos países para tomar el liderazgo acéfalo que dejó EU en el Acuerdo de París, entre ellos Alemania, China, Francia y Canadá, aunque este último, bajo la conducción del primer ministro Justin Trudeau, no parece preocupado por la construcción del oleoducto Keystone XL, que ha causado una pugna entre los ambientalistas estadunidenses que se oponen a que cruce por Estados Unidos. El proyecto tiene una longitud de mil 700 kilómetros, nace en Alberta y transportará alrededor de 830 mil barriles de petróleo crudo diariamente, pasando por algunos estados norteamericanos hasta llegar a las refinerías que se localizan cerca del Golfo de México.

En el periodo del presidente Barack Obama, la autorización del oleoducto fue denegada, en virtud de que aumentaba la dependencia de combustibles fósiles en la industria y por ende su construcción era perniciosa para el entorno ecológico. Pero esos argumentos no han sido lo suficientemente sólidos para el nuevo Mandatario (Donald Trump), quien ha dado marcha atrás a la prohibición del ambicioso proyecto y ha autorizado su edificación.
24 Noviembre 2017 04:00:00
El Buen Fin 2017
Para algunos articulistas con cierto grado de suspicacia y mordacidad, el Buen Fin es la versión tropicalizada del Viernes Negro estadunidense, pero haciendo caso omiso de ese tipo de apreciaciones, el programa comercial cumplió 7 años de haberse establecido en el país. Con él se ha pretendido reactivar el consumo entre la población por medio de descuentos “atractivos” en artículos y servicios. Los productos que más demanda tuvieron en 2016 fueron artículos electrónicos como computadoras y televisores (pantallas), además de ropa, calzado, enseres domésticos, joyería y viajes, entre otros.

Según estimaciones de la Concanaco, en 2017 las ventas se incrementaran alrededor de 12% con respecto a las de 2016, al representar una derrama económica de alrededor de 100 mil millones de pesos. Se calcula que participaron en tal programa 94 mil establecimientos comerciales diseminados en toda la República, lo que significó un aumento de 6% con relación a los de 2016. Los descuentos a los productos y servicios oscilaron entre 30 y 70% de su precio normal. No obstante, es un sector minoritario de la sociedad el que participa en tal programa, y los grandes beneficiados han sido los bancos y las cadenas de supermercados, que aprovechan el consumismo de un sector de la población, particularmente de la clase media, que tiene acceso a tarjetas de crédito.

Aunque el índice de morosidad de las tarjetas de crédito, según el Banco de México, ha llegado a 5.3% en el primer semestre del año y representa uno de los más altos de los créditos que se otorgan al consumo, parece ser que ese dato no cambia la mercadotecnia de los principales bancos del país sobre el Buen Fin: incrementar a toda costa el crédito a través de promociones provocativas para tratar de “seducir” a los consumidores para que usen el dinero plástico en sus compras. Estas van desde promociones a 6, 12 y 18 meses sin pago de intereses, pasando por rebajas en las tasas de interés en el financiamiento a los créditos personales, automotrices e hipotecarios, hasta la generación de puntos dobles por cada adquisición hecha entre el 17 y 20 de noviembre.

Los bancos comerciales, los grandes ganadores del programa. Quizá sea el sector económico más rentable en México con una carrera vertiginosa y ascendente desde que se dio la privatización bancaria, por supuesto, sin considerar las actividades ilegales que suman cantidades mayores, pero de ingresos mal habidos. En el primer semestre de 2017, las utilidades netas de los 48 bancos comerciales que operan en México ascendieron a 67 mil 682 millones de pesos, de los cuales sólo 7 controlan más de 70% del mercado nacional.

Algunos de los factores que ayudan a lograr los beneficios monetarios bancarios han sido las jugosas comisiones que cobran por los préstamos, los grandes diferenciales porcentuales entre las tasas de interés de depósito y las que cobran por los créditos, y el retardo en las actualizaciones de las tasas de interés pasivas que casi siempre van desfasadas de las que fija el Banco de México, entre otros.
17 Noviembre 2017 04:00:00
Comercio electrónico
Según algunos artículos periodísticos que hablan de la actividad comercial en Estados Unidos, numerosos supermercados y grandes cadenas departamentales están recortando personal y cerrando sucursales a lo largo y ancho de ese país. Al parecer han sido dos factores los que han propiciado esta debacle: el primero se puede atribuir a las nuevas tendencias de consumo, que están dejando fuera los modelos tradicionales de comercio; el otro tiene que ver con el comercio electrónico.

El poder adquisitivo de las clases media y adinerada -adultos con niveles de escolaridad universitarios- se ha centrado en la compra de productos asociados a la salud y belleza, les importa sobremanera conservar una imagen joven, independientemente de que rebasen los 50 años. Los artículos orgánicos, con procesos naturales de producción, y aquellos que prometen vigor y antienvejecimiento son muy demandados por este tipo de clases sociales. Se inclinan por productos de marca, que sean auténticos, particularmente en las prendas de vestir.

El adulto mayor prefiere consumir un producto menos homogéneo y más personalizado, o al menos diferente al masivo. Sus gustos se han vuelto refinados, que generalmente no son satisfechos por el comercio minorista. Los grandes descubrimientos de la medicina han influido para que el papel de la población mayor, que antes se consideraba relegada de las modas, cambie a un consumidor ávido de novedades. Desde luego que este fenómeno, aunque es mundial, se observa con más claridad en los países industrializados. Otra de las cosas que dan a conocer las investigaciones de mercado, es que la clase adulta también se interesa por el manejo de internet y lo usa como un vehículo para realizar sus compras.

El comercio electrónico. Las compras por internet se han multiplicado sobre todo en aquellos países con una cultura de compra muy arraigada, que antaño lo hacían por medio de catálogos (a través del servicio postal se recibían los artículos seleccionados en los muestrarios); ahora en la era digital, ese tipo de comercio se ha perfeccionado, abreviando los tiempos de entrega y la variedad de los productos. A tal grado ha llegado el volumen de las transacciones comerciales, que los almacenes y supermercados se han visto en la necesidad de ajustar sus políticas comerciales.

Un ejemplo es la mercadotecnia que ha desplegado un establecimiento comercial chino, cuyos productos los ofrece por medio del comercio electrónico. Los estrategas de esa compañía tuvieron la idea de “inventar” el día de los solteros, que los consumidores acogieron y lo celebran con “bombo y platillo”, demandando miles de artículos por la vía electrónica. Según estimaciones, las ventas han superado las que se generan en Estados Unidos, como el Viernes Negro y el lunes cibernético que se hacen por los canales tradicionales, es decir, comercio presencial. En 2016, el monto vendido por el comerciante chino ascendió a 18 mil millones de dólares.

El perfil del consumidor chino moderno también está cambiando, se asemeja al occidental: busca productos novedosos, que pueda adquirir en el menor tiempo posible y que los distinga del resto de consumidores. Pero un inconveniente del comercio digital es el riesgo de ser intervenido por “piratas cibernéticos”, que pueden controlar los flujos monetarios y cometer fraudes, los cuales pudieran desalentar esa forma de compras.
10 Noviembre 2017 04:00:00
La coordinación de los bancos centrales
Si se hace un rápido análisis retrospectivo del comportamiento de la economía mundial en los últimos 50 años, se puede apreciar que los ciclos económicos, es decir, las fluctuaciones (expansiones y caídas) de la economía han disminuido en relación con las primeras décadas del siglo 20. En cuanto a frecuencia y profundidad de las recesiones, los bancos centrales y los gobiernos han reaccionado de manera más eficiente para salir de los baches económicos en el menor tiempo posible, tratando de suavizar las caídas y buscando la estabilidad y el crecimiento. Ahora se dispone de una caja de herramientas macroeconómicas ortodoxas y heterodoxas mejor equipada.

Uno de los factores que ha influido en la estabilidad económica ha sido la coordinación que empezó a darse entre los diferentes presidentes de los bancos centrales a partir de la crisis financiera de 2007-2008, que tuvo su origen en Estados Unidos. El ponerse de acuerdo en la formulación de políticas monetarias ha sido benéfico para el crecimiento de la economía mundial, que se estima que a finales de 2017 llegue a una tasa de 3.5 por ciento.

La Reserva Federal estadunidense y el Banco Central Europeo (BCE), dos de los bancos claves en el entorno internacional, han emprendido el camino para la estabilización monetaria, aumentando paulatinamente las tasas de interés. En Estados Unidos es casi un hecho que las tasas de interés aumenten en diciembre, y por otro lado el BCE pretende regular el crecimiento de la oferta monetaria, disminuyendo la adquisición de bonos a los agentes económicos, acción con la que inyectará menos dinero a la eurozona. Al cambiar “papeles” por dinero a un menor ritmo influirá  para que las tasas de interés retomen el camino del crecimiento, que se vio frenado por la caída de los precios de bienes y servicios, lo que en economía se conoce como deflación. El banco central de Inglaterra recientemente aumentó el índice de referencia, y planea en el mediano plazo subir suavemente las tasas de interés.

A medida que se inicia la recuperación económica a nivel global, entonces el costo del dinero se empezará a encarecer. El Banco de México también es probable que siga a la política de la Reserva Federal, de subir puntos a la tasa de interés. Solamente que en el caso de México, con bajas tasas de crecimiento económico durante varias décadas, esa política monetaria restrictiva parece dirigida a los grandes capitales institucionales extranjeros, para que sus flujos monetarios continúen llegando al país, sacrificando la inversión y el consumo nacional.

Relevo en la presidencia de la Reserva Federal estadunidense.  El Presidente de Estados Unidos acaba de proponer al Senado, para ocupar el puesto de presidente de la Fed, a Jerome Powell, un hombre cercano a Donald Trump que durante varios años ha fungido como gobernador del mismo organismo bancario. Según analistas estadunidenses, su visión de la economía es similar a la de su antecesora, Janet Yellen: les interesa combatir el desempleo, y cuando este empieza a disminuir, se sienten con más argumentos técnicos para subir las tasas de interés.  
03 Noviembre 2017 04:00:00
Propuestas de crecimiento económico para el país
Sin duda es necesario un cambio de modelo económico para que el país retome el camino del crecimiento que tuvo en décadas pasadas, con tasas del PIB superiores a 4%, las cuales desde hace varios sexenios no se tienen. Desde luego, en aquel lejano pasado el rector de la economía era el Estado, con un paradigma orientado al crecimiento interno a través de la sustitución de las importaciones, modelo al que prácticamente sería imposible volver porque las condiciones del mundo han cambiado radicalmente. Lo que se requiere es uno que considere los grandes problemas que enfrenta el país, entre los que sobresalen la desigualdad en el ingreso y la pobreza, con una participación más activa del sector privado y público en infraestructura urbana.

El Acuerdo de Chapultepec. En 2005, un grupo de empresarios y representantes de la sociedad se reunió en el alcázar del Castillo de Chapultepec para firmar un acuerdo en pro de mejorar las condiciones de la economía nacional. Los objetivos a que se aspiraba eran consolidar el estado de derecho y la seguridad pública, y lograr un crecimiento económico acelerado, sostenido y sustentable, entre otros. Se avecinaban tiempos de cambios y de allí el interés de aprovechar la coyuntura política que se presentaba para ver la posibilidad de que las propuestas del acuerdo pudieran ser parte de la plataforma política de los candidatos a la Presidencia.

Doce años después, uno de los protagonistas de aquel pacto o acuerdo, que finalmente quedó en el olvido, desempolva algunas de las propuestas para ponerlas en la mesa, al considerarlas todavía vigentes en el contexto nacional actual. Las ideas del empresario Carlos Slim se orientan “a mejorar la clase media, reenfocar el gasto en programas sociales, cambiar el modelo educativo, invertir en infraestructura y cambiar las ciudades”.

En cuanto al impulso de la clase media y de la sociedad en general, llama la atención un par de puntos que se distinguen de las propuestas que emanan de los programas de los políticos en turno. El empresario habla de incrementar la edad de jubilación de los 65 años que exige actualmente la Ley del Seguro Social, a los 75; y reducir la jornada laboral semanal de cinco a tres días. También habla de modificar el objetivo de los programas sociales, no dirigirlos al apoyo familiar sino a reactivar la economía del país. La justificación que hace de los puntos mencionados, es que las personas cuya edad rebasa los 60 años todavía tienen una vida productiva por delante, particularmente en el sector comercio y servicios, y los trabajadores al laborar menos horas por semana abrirían más oportunidades de empleo al resto de la fuerza laboral.

Cabe decir que las propuestas de uno de los hombres con más dinero en el mundo han sido controversiales y se prestan para un interesante debate. Se puede decir que por más avanzada que esté la ciencia médica, una persona a los 75 años es poco probable que tenga un rendimiento laboral similar al de una de 65 años. También habría que pensar que el prolongar el retiro laboral no favorece el empleo para las nuevas generaciones sino retarda la creación de nuevas plazas, y parece difícil que se compense la falta de fuentes de trabajo con la disminución de la faena laboral.  
27 Octubre 2017 03:00:00
China y Latinoamérica 
En este breve artículo se habla sobre los claroscuros que enfrenta la República China, particularmente en el plano económico y su relación con el Continente Americano como proveedor de mercancías e inversiones, que han jugado un papel desestabilizador en las economías de los países, que en ocasiones pasa desapercibida para las autoridades gubernamentales, o mejor dicho, la omiten para no enfrentar una guerra comercial por los compromisos contraídos en la adquisición de valores de los gobiernos, particularmente del estadunidense, país que se ha convertido en el mayor vendedor de bonos del Tesoro a China.

Para algunos analistas que se especializan en cuestiones económicas, en particular aquellos que siguen de cerca las negociaciones del TLCAN, con base en evidencias empíricas, a partir de la integración de China a la Organización Mundial del Comercio (OMS) ha jugado un papel clave en los flujos comerciales y de capital en Estados Unidos, Canadá y México, y lo señalan como el gran ganador al transferirse fuentes de trabajo a su territorio, además de incorporar insumos y mercancías en la región del TLCAN.

Y la participación de China no sólo se restringe a América del Norte: si se hace un rápido recorrido de la intervención económica que ha tenido China en los países latinoamericanos, especialmente en los del cono sur, se puede denotar que ha invertido en el sector extractivo y le han vendido en su mayoría productos agrícolas y materias primas, entre ellas petróleo y cobre. Según la Cepal, este tipo de productos cubren alrededor de 70% del total de las exportaciones que salen hacia China, mientras el país asiático invierte en la región en minería y petróleo.

El patrón comercial que ha prevalecido en Sudamérica con China es muy semejante al de hace 100 años, cuando se intercambiaban materias primas de escaso valor agregado por bienes manufacturados fabricados en los países industrializados. No obstante la hegemonía de la economía asiática, en el Primer Foro Académico de Alto Nivel Celac-China la titular de la Cepal reconoció el esfuerzo que está haciendo la República China por el desarrollo sostenible del planeta. Latinoamérica y China han formulado una plataforma para avanzar en el cumplimiento de las metas de la Agenda 2030. También recordó la lucha que ha emprendido el presidente Xi Jinping contra la cultura de los privilegios, la pobreza y la corrupción.

La turbulencia financiera acecha a China. Pero no todo es halagüeño para China: algunos economistas han recordado las teorías del estadunidense Hyman Minsky, particularmente cuando hablaba de crisis financieras, como la más reciente de 2007-2008. En términos generales, Minsky se refería al “colapso en los valores de mercado después del agotamiento del crédito, la deuda puede acumularse en tiempos de crecimiento económico” . Ello viene a colación por la intervención que tuvo el gobernador del Banco Popular de China en Estados Unidos, al advertir a las empresas chinas del sobreendeudamiento que han asumido. Si bien es cierto que el gigante asiático creció a tasas superiores a 9%, ahora enfrenta cruciales desafíos que pueden complicar el crecimiento económico de naciones como Brasil, Argentina y Venezuela, lo que sería un duro golpe para la economía del sur del continente.
20 Octubre 2017 04:00:00
La producción de tomate en México
La agricultura en México es una actividad económica muy heterogénea: las desigualdades entre los productores han sido muy marcadas. La llamada agricultura social, que basaba su producción en el ejido, terminó siendo un fracaso. Miles de millones de pesos invertidos en el campo durante décadas por el Gobierno solamente sirvieron para fomentar la dependencia del campesinado hacia los programas gubernamentales, sin propuestas claras para transformar el ejido en una unidad de producción autosustentable. Por otro lado, la agricultura de propietarios privados ha venido repuntando en los últimos años. Entre los cultivos más rentables se pueden mencionar varios, pero el que llama la atención es el del tomate en sus diversas variedades, por su orientación exportadora.

Mayor productividad. Los estados que sobresalen por la producción de tomate son Sinaloa, Michoacán, Zacatecas, San Luis Potosí, Baja California Sur y Jalisco. En esa actividad participan más de 150 mil productores y la superficie sembrada es de alrededor de 51 mil hectáreas, la cual ha venido disminuyendo y sin embargo la producción se ha incrementado. La mayor productividad se debe a lo que llaman agricultura protegida: se utilizó la reconversión tecnológica para mejorar los rendimientos; se combinó las grandes superficies a cielo abierto con los invernaderos, que son menos susceptibles a las plagas y menos demandantes de agua, y además se dio el gran salto hacia los mercados de exportación: los principales clientes son los estadunidenses y canadienses. La exportación de tomate a Estados Unidos aumentó de 2009 a 2016 aproximadamente 9 por ciento, lo que ha traído reacciones de los productores estadunidenses que a su vez han permeado en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Barreras a las exportaciones. Las ventajas comparativas que tiene México en la producción de tomate, como los bajos costos de producción en relación con los de Estados Unidos, se han tergiversado al argumentarse que se violentan normas fitosanitarias y que los salarios que se pagan a los trabajadores del campo son muy precarios y representan una competencia desleal. Aducen también que no hay una regulación en el uso de plaguicidas, lo que ha ocasionado que se detengan en la frontera norte grandes cargamentos de tomate. Si el sector agrícola americano, que maneja hortalizas y frutas, asume una posición beligerante y de buena organización en sus demandas, quizá logre conseguir algunas concesiones, aunque si se revisa globalmente el sector agrícola, EU también tiene sectores superavitarios como los de granos y cereales, de los que México es gran importador.

Independientemente de las discusiones que se ventilen dentro del TLCAN, México se ha convertido en una potencia exportadora de tomate. Se calcula que cubre más de 20% del mercado internacional. Nada fácil será la reanudación de las negociaciones del TLCAN, particularmente si se suman las del sector automotriz, en especial por los compromisos políticos que asumió el presidente Trump con los trabajadores que perdieron sus empleos y que lo atribuyen al libre comercio con México.
13 Octubre 2017 04:00:00
Cambios en las formas de pago
Es interesante revisar la historia económica en cuanto a la evolución que han tenido los medios de pago, iniciando con el trueque, que requería una doble coincidencia de necesidades entre los consumidores para poder efectuar los intercambios comerciales; posteriormente se acuñaron las monedas y se fabricaron los billetes, lo que dio lugar a la economía monetaria que prevalece hasta nuestros días. No obstante, han surgido nuevas formas de pago y enseguida haremos un breve recuento.

El dinero plástico. Las tarjetas de crédito, aunque son una extensión del crédito del usuario, han venido revolucionando algunos indicadores macroeconómicos, como la reducción de la demanda de dinero: la gente utiliza cada vez menos efectivo para hacer sus compras, y casi todos los negocios formales aceptan las tarjetas de crédito como medio de pago. También se acostumbra usar las tarjetas de débito, aunque los consumos que se hacen se pagan de una cuenta bancaria en la que el usuario debe contar con los recursos que respalden sus operaciones.

El pago por medio del teléfono celular. Consiste en bajar una aplicación al teléfono móvil que está interconectada a una cuenta bancaria del cliente, quien simplemente muestra su código -que aparece en su teléfono- al cajero del establecimiento comercial, quien a través de un lector óptico lo lee y se realiza la transferencia monetaria y obviamente el pago de la mercancía o el servicio respectivos. En China y Japón esta nueva forma de transacción comercial está llegando a pequeños comercios que en México podríamos catalogar como callejeros e informales. En términos generales se ha venido cambiando el uso de la tarjeta por el celular, lo que implica el ahorro del plástico y las comisiones que implica. En el país, este tipo de operaciones se empieza a usar en las entradas a los cines de las grandes cadenas.

Las monedas electrónicas. Son monedas digitales que actualmente no han sido reguladas por ninguna autoridad financiera, se desconoce quiénes las emiten y, por supuesto, no son de curso legal, pero tienen un mercado paralelo al del sistema monetario formal. Entre las más populares está el bitcoin, una moneda virtual. Una de las formas de adquirirla es mediante el pago con dólares o euros, de acuerdo con la cotización en que se encuentre al momento de la compraventa, que se fija en función de la demanda y oferta. Su uso aún se restringe a sectores muy específicos como el mercado libre de internet y otros, pero que se consideran ilegales porque se asocian con el blanqueo de dinero y mercado de drogas. En países como Tailandia y China las han proscrito por considerarlas un riesgo para el sistema financiero formal.

La inseguridad que pueden tener los sistemas de pagos mencionados son los ataques cibernéticos, que pueden ser intervenidos por los hackers en cualquier momento y dejar las cuentas sin fondos; otro problema que se presenta particularmente con las criptomonedas es la volatilidad en sus cotizaciones frente a las monedas duras, que puede resultar en la baja de la burbuja especulativa creada, trayendo pérdidas para sus tenedores.
06 Octubre 2017 04:00:00
Efectos colaterales de la explotación del petróleo
Desde hace años el occidente del estado de Texas, en Estados Unidos, ha tenido una bonanza económica de gran envergadura: la derrama de recursos se evidencia en la apertura de negocios de todo tipo; pueblos que antes de la explotación del esquisto prácticamente tenían una importancia minúscula en la geografía económica de ese estado, ahora florecen gracias a los recursos que generan los pozos de hidrocarburos y gas. El llamado petróleo de esquisto es aquel que se explota mediante una compleja técnica que consiste en la liberación del petróleo atrapado en el subsuelo mediante inyecciones de agua a presión. Cabe señalar que alrededor de 2010 en Texas se emitían las primeras autorizaciones a empresas para la explotación de los energéticos por medio de esa técnica.

Según estimaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), para 2018 en Estados Unidos la producción de petróleo extraído vía la fragmentación de las rocas podría alcanzar la nada despreciable suma de 860 mil barriles diarios, que lo convertiría en uno de los principales productores en el mundo. Sin embargo, los costos de producción por barril superan los 40 dólares, cifra que se considera superior a los costos de la explotación convencional, es decir, en la que el petróleo se succiona directamente de la superficie terrestre o del lecho marino y después pasa a las refinerías, los cuales oscilan entre los 10 y 40 dólares por barril, según las características de las áreas de explotación.

Equipo y contratación de mano de obra. Generalmente los productores petroleros de esquisto contratan la maquinaria y el equipo para la explotación por horas o días, arrendamiento que disminuye su estructura de costos porque son equipos muy caros para adquirirlos. el resto de los insumos y servicios que requieren los subcontratan a pequeñas y medianas empresas, de tal suerte que los trabajadores contratados laboran faenas muy superiores a las 8 horas diarias, para que traten de maximizar el uso de los equipos rentados.

Las largas jornadas de trabajo han traído efectos sociales perniciosos a la población texana, en especial a la focalizada cerca de las cuencas explotadas. Según fuentes oficiales sanitarias y policiacas de la región, las agotadoras  jornadas han propiciado el consumo de estupefacientes, como metanfetaminas y otras drogas de diseño, entre los trabajadores. La industria del esquisto triplica la tasa de mortalidad en relación con otros sectores industriales estadunidenses. Los índices de criminalidad en la región han aumentado al nivel de los internamientos en centros especializados para desintoxicación de adictos. Asimismo, los arrestos relacionados con drogas han subido rápidamente.

La Cuenca de Burgos. Una zona del norte de Coahuila forma parte de esta cuenca, en donde hay muchas probabilidades de encontrar gas shale, cuya explotación sin duda atraería inversión extranjera y nacional, generando empleo y consumo en la región, pero se tendrían que formular políticas públicas para tratar de evitar lo que está pasando en la región texana.
29 Septiembre 2017 04:00:00
Coberturas contra desastres naturales
Recientemente se vio optimista el secretario de Hacienda, el doctor Meade, cuando habló de las finanzas públicas, particularmente de aquellas que se entregarán al próximo Gobierno de la República. El funcionario mencionó que se trabaja para dejar un superávit primario (ingresos totales menos gastos totales, sin incluir el pago por intereses), que desde 2008 no se tenía en el Gobierno. Además, expresó que ahora los ingresos públicos dependen menos de los recursos petroleros: en 2012, el nivel llegaba a 36%, y previó que al cierre de este año será de alrededor de 16% con respecto a los ingresos públicos totales.

Parece ser que la economía del Gobierno poco a poco empieza a despetrolizarse y a depender más de los impuestos no petroleros. Cambio casi forzado, que se puede atribuir más que todo a la caída de los precios internacionales de los hidrocarburos y a la baja producción nacional, que a una mejor administración de los recursos públicos. Pero los escenarios económicos previstos por el titular de las finanzas del país se pueden ver afectados por los acontecimientos naturales que lamentablemente han ocurrido en varios estados de la República.

Costos en la economía. Los sismos y huracanes tendrán un costo en la economía gubernamental. Aunque existe el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) que atiende a las zonas afectadas, financieramente depende del Presupuesto de Egresos de la Federación, y posiblemente por la cuantía de los daños naturales se rebase lo que se tiene presupuestado en tal fondo, y se tendrá que recurrir a reajustes en el presupuesto público, en detrimento de programas sociales.

También cabe señalar como probable aliciente que México adquirió en el mercado financiero un seguro llamado bono catastrófico. Los bonos catastróficos han sido instrumentos muy demandados a raíz del cambio climático que experimenta el planeta, tienen ya varios años en el mercado y son seguros contra calamidades naturales como sismos, huracanes e inundaciones, etcétera, que generalmente contratan los gobiernos.

La ingeniería financiera con que operan es compleja y requiere de un emisor, que traslada los riesgos del asegurado al mercado de capitales mediante el diseño de una estructura de bonos y la creación de un fideicomiso que conectan a los inversionistas con los gobiernos. Estos, al asegurarse, pagan una prima proporcional a la suma asegurada, la cual va destinada a los tenedores de los bonos, que además reciben los intereses que genera el citado fondo. Si no pasa ningún percance natural al vencimiento del instrumento, el valor del mismo queda en manos de su propietario; en caso de algún suceso extraordinario de la naturaleza, el Gobierno cobra la suma asegurada para tratar de resarcir los daños ocasionados a la infraestructura y equipamiento urbano.

En el caso de México, tal contrato recién fue renovado (para ser precisos, en agosto pasado) y se puede reclamar luego de pasar por el tamiz de un grupo de expertos que evalúan la magnitud del percance, a fin de tratar de resarcir los daños que ocasionó el terremoto que dañó poblaciones de Oaxaca y Chiapas hace apenas unas cuantas semanas.
22 Septiembre 2017 04:00:00
Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2016
Hablar de pobreza en México es un tema recurrente y antiguo que se puede mirar desde diferentes perspectivas, aunque las más estudiadas han sido la económica y la social. Sin embargo, hay otras como la antropológica que ayudan a entender mejor la pobreza en países colonizados como lo fue México. La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), publicada recientemente por el INEGI, sólo consideró los criterios socioeconómicos basados en las condiciones de mercado actuales para medir las percepciones monetarias y gastos hechos por las familias en 2016.

Además de los ya conocidos por un sector de los mexicanos, como las disparidades regionales que se dan entre el norte y sur del país, los resultados de la ENIGH arrojaron algunas novedades interesantes que se comentarán enseguida. En la operación del muestreo se contó con apoyo tecnológico para el levantamiento de la información en las viviendas seleccionadas, lo que permite una mayor confiabilidad del trabajo realizado por el encuestador y los mecanismos de supervisión y verificación de los datos se hacen más eficientes.

Desde hace tiempo, un grupo de académicos dedicados a la investigación de la pobreza en el país, ha criticado la metodología que utiliza el INEGI para medir el ingreso en los hogares porque lo subestima, esto es, las familias reciben más ingresos de los que reportan al ENIGH, particularmente los hogares más acaudalados del país. Aunque esa falla estructural también aparece, con menos frecuencia por supuesto, en las familias de menores recursos monetarios. Para tratar de corregirla, el INEGI ha utilizado registros administrativos que permiten cruzar la información que aparece en los cuestionarios aplicados en las familias más ricas, con información que se deriva de fuentes alternas, como puede ser el Servicio de Administración Tributaria (SAT): lo que se reporta al fisco, debe ser al menos similar a lo que recoge la ENIGH.

Es casi un secreto a voces que la población con más ingresos siempre trata de minimizarlos por diversos motivos, entre ellos, por seguridad, para eludir al fisco, etcétera. Aunque difícilmente se llegará a conocer la información con exactitud, al menos el INEGI dio el primer paso, que puede ser una aproximación más real sobre los dividendos, utilidades, transferencias, sueldos y salarios, entre otros, que reciben los mexicanos.

La deficiencia metodológica anterior da lugar a otra, o mejor dicho se deriva de ella. Al subestimar los ingresos percibidos de las familias, se oculta la verdadera magnitud de otro de los problemas estructurales del país: la desigualdad en los ingresos. Si la diferencia en los ingresos percibidos entre los más ricos y los más pobres de la sociedad en promedio era de más de 20 veces, aumentaría aún más al tener datos más reales de los ingresos recibidos.

Como conclusión, se puede decir que no somos tan pobres como lo evidencia la ENIGH, y que la inequidad en la distribución del ingreso es todavía más desigual de la que aparece en la encuesta mencionada, que se aplica cada dos años en el país.
15 Septiembre 2017 04:00:00
Claroscuros en el Gobierno
En el presente artículo se hace una revisión general del comportamiento que ha tenido la Administración del presidente Enrique Peña Nieto en cuanto al desenvolvimiento de la deuda pública y las metas fiscales. Parece ser que las perspectivas de crecimiento para la economía mexicana mejoran, pues se prevé que 2017 cierre con un avance del PIB de 2.4%, según JP Morgan, basándose en la demanda externa de productos manufactureros que el país exporta, aunado al crecimiento del consumo de las familias. Hay que recordar que en los primeros meses de este año el cálculo de crecimiento de varios organismos internacionales no rebasaba 1.6 por ciento.

También es muy probable que el buen comportamiento tanto del Gobierno en el manejo de su déficit presupuestario -que pretende sea el más bajo como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) en el último año del sexenio- como de la economía nacional hayan influido para que dos reconocidas calificadoras externas elevaran la calificación de México, al pasarla de negativa a estable, lo que sin duda generará más confianza en los inversionistas.

No obstante lo anterior, en el sexenio del presidente Peña Nieto (2012-2018) la deuda pública ha aumentado en gran escala: en 2012 representó 34.4% del PIB, y para finales de 2017, según estimaciones moderadas, rondará 50%, cuyo costo financiero será de 568 mil 198 millones de pesos, según la Secretaría de Hacienda. Por otro lado, durante el sexenio también se ha presentado el incumplimiento de metas fiscales que el Gobierno propone en su presupuesto cada inicio de año, y no cumple por diversas razones: algunas de ellas, y tal vez las más relevantes, han sido la caída de los precios del petróleo, el aumento del gasto público y la depreciación del peso frente al dólar.

El endeudamiento del país no se limita al actual Gobierno, sino que ha sido un mal que ha estado presente en casi todas las administraciones públicas, al menos desde 1983. Por ejemplo, en la Administración del presidente Fox (2000-2006) fue cuando la deuda pública decreció al pasar de 20.3 a 18.8% del PIB, pero tal logro se debió a las altas cotizaciones del barril de petróleo, que en ocasiones estuvieron por arriba de los 100 dólares. Esto indica que se sigue dependiendo en gran manera de los recursos petroleros.

Mayor gasto público. De poco sirvió la autorización que otorgó el Congreso de la Unión a la Secretaría de Hacienda en 2013 para contratar mayor volumen de deuda pública con el objetivo de elevar el crecimiento económico, pues en lo que va del sexenio el promedio del PIB no sobrepasa 2.2% anual. La mayoría de los recursos obtenidos no se canalizó a la inversión pública, sino que fue a parar al gasto corriente del Gobierno. La obra pública genera un fuerte impulso al sector de la construcción, por el número de fuentes de trabajo que produce, lo que a su vez impulsa el consumo privado y por ende las probabilidades de incrementar la recaudación impositiva, lo que a su vez fortalece las finanzas públicas.   
08 Septiembre 2017 04:00:00
El costo de las elecciones
Hablar de la democracia en México, sobre todo en el sector académico universitario, desata opiniones críticas hacia el sistema político, particularmente al Congreso de la Unión por la autorización de leyes que hacen de la misma una práctica muy onerosa para la sociedad. Cada voto que se emite tiene un costo elevado, si se considera el precario contexto socioeconómico del país. Tal parece que la democracia es un lujo que todavía no se ve reflejado en la elección de buenos políticos, que ejerzan el poder con probidad y eficiencia; y aún más lejano se ve en el horizonte que esta práctica, heredada de los griegos, influya en un mayor bienestar social.

En 2012, el Instituto Nacional Electoral (INE) ejerció un presupuesto de 15 mil 953 millones de pesos, y para los próximos comicios de 2018 está solicitando la “módica cantidad” de 25 mil millones, es decir, un incremento de 66% en un periodo de seis años. De ese presupuesto, a los partidos políticos y candidatos independientes les corresponden 6 mil 788 millones. No obstante lo anterior, por las características históricas de la sociedad mexicana, los juicios que se hagan sobre el comportamiento presupuestal del INE no deben limitarse al pasado reciente y al presente, sino contemplar los antecedentes culturales y políticos del pueblo.

De esta manera, se puede decir que  la democracia en México inicia cuando los ciudadanos se hacen cargo de las elecciones, que es a partir de 1994, lo que significa para cualquier país del mundo un tiempo relativamente corto; y en el caso nuestro, sin la custodia o intervención del Gobierno, algo relevante si se considera que el país pasó por varios gobiernos dictatoriales como los de Agustín de Iturbide, Antonio López de Santa Anna y Porfirio Díaz (Fuente: El Costo de la Democracia en México. CESOP). Pero apartándose de los antecedentes históricos, el INE justifica el aumento en el presupuesto en el bono demográfico que se está dando, pues miles de jóvenes adquieren la mayoría de edad y están listos para emitir su voto, lo que implica ampliar la infraestructura y el equipamiento electoral, además de que en 2018 se llevarán a cabo comicios en 30 entidades y además se renovarán el Congreso de la Unión y la Presidencia de la República.

Otro de los factores que encarecen el costo de las elecciones es que la ley margina el financiamiento particular a los partidos políticos para realizar sus programas y campañas electorales, es decir, los recursos deben ser preponderantemente públicos. Esto ha ocasionado una gran magnitud de los gastos en las campañas políticas, que sobrepasan lo autorizado por el INE, y que se usen indiscriminadamente recursos del erario estatales y federal, desviando incluso recursos destinados a programas sociales. Además, el financiamiento público de los procesos electorales no necesariamente se respeta, pues en los hechos se recurre a particulares, quienes aportan dinero a las campañas creando compromisos con los candidatos ganadores, que posteriormente tienen que ser cumplidos a través de diferentes formas, como contratos de obras y colocación de personas en determinados puestos públicos.

En conclusión, se puede decir que el costo de las elecciones en México es oneroso si se compara con el de otras naciones, pero por las características propias del país se podría justificar, siempre y cuando los partidos políticos se ciñeran a las leyes establecidas mediante una fiscalización adecuada por parte de las instancias correspondientes.
01 Septiembre 2017 04:00:00
La renegociación del TLCAN
En la primera ronda de la renegociación del TLCAN, en donde Estados Unidos fue el anfitrión de Canadá y México, se discutieron algunos temas de interés nacional. Sin embargo, oficialmente se conoció muy poco de los resultados obtenidos debido al acuerdo a que llegaron los tres países de mantener la confidencialidad en las pláticas. Lo que se sabe es que fueron encuentros  ríspidos por la posición rígida de Estados Unidos de mantener sobre la mesa el déficit comercial que tiene con la economía mexicana, que parece ser será el eje rector de todas las decisiones estadunidenses.

La próxima reunión se llevará a cabo en la Ciudad de México desde este 1 de septiembre. Lo que no ha faltado son las opiniones en los medios de comunicación; por ejemplo, se han publicado diferentes puntos de vista de ciertos sectores económicos y sociales americanos involucrados con dicho acuerdo. Uno de ellos, es el de los sindicatos, quienes hacen presión política para que los salarios de los trabajadores en México se eleven, a través de la firma del TLCAN. La petición sindical toca directamente una de las ventajas comparativas que tiene nuestro país sobre el resto de sus socios comerciales, porque las diferencias salariales son elevadas entre ellos. Aun incluyendo el monto monetario de las prestaciones sociales en los salarios nominales mexicanos, estos siguen siendo bajos si se comparan con los canadienses y norteamericanos.

La pregunta que surge es ¿por qué en más de 20 años de vigencia del TLCAN, los salarios en México han permanecido deprimidos? Una cuestión que tiene varias respuestas que ocasionan puntos de vista encontrados entre los economistas. La relación asimétrica entre el crecimiento de la productividad laboral y el aumento salarial puede ser una de las respuestas y razones del raquítico incremento salarial nacional, y encuentra evidencia empírica siempre y cuando se consulte determinada fuente estadística.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la productividad laboral en México durante la vigencia del TLCAN experimenta un paupérrimo crecimiento que no supera los dos dígitos, muy por debajo de la que registra la mano de obra estadunidense y canadiense. No obstante, el sector automotriz tiene crecimientos superiores a las tasas salariales. Lo anterior confirma las grandes disparidades que existen en el país, no solamente en el caso que se menciona, sino en las regiones y en el resto de los sectores económicos.

Otra respuesta, que va ligada a la anterior, es la magnitud de la economía informal que se da en el país, caracterizada por actividades poco remunerativas y de marginal productividad laboral. Una tercera posible respuesta es aquella que tiene que ver con las políticas salariales que ha formulado el Gobierno federal desde hace varias décadas, de sostener salarios bajos como una forma de hacer competitiva a la industria, a falta de capital y tecnología domésticos.
25 Agosto 2017 04:00:00
¡Turismofobia!
Desde el siglo 20, la llamada industria sin chimeneas se ha convertido en una actividad rentable para las economías con “vocación turística”, particularmente por los empleos y la derrama económica que genera, pues es considerable la cantidad de divisas que mueve anualmente. En 2016, alrededor de mil 200 millones de personas se desplazaron en calidad de turistas a escala planetaria, lo que económicamente correspondió a 10% del producto bruto mundial. Los países que más vistan los turistas son Estados Unidos, Francia y España.

En México, por la cantidad de dólares que produce, el turismo se sitúa solamente por abajo del sector automotriz y de las remesas que envían los trabajadores desde Estados Unidos. A pesar de que aproximadamente 88% de los turistas que recorrieron México en 2016 fue nacional, el resto correspondió a visitantes extranjeros (Fuente: Secretaría de Turismo). Por otro lado, en una perspectiva nacional más amplia, el turismo participa con 8.5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, porcentaje que puede considerarse aceptable si se compara con la media de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), que asciende a 4.1 por ciento. (Fuente: OCDE).

Sin embargo, de acuerdo con el Estudio de la Política Turística en México recientemente presentado, al país le falta reorientar sus políticas turísticas en cuanto a la diversificación de los productos que ofrece -que vayan más allá de sol y playa-, y hacer estas políticas sustentables e incluyentes, adaptándolas a los nuevos modelos sociales que permean las estructuras tradicionales de la sociedad mexicana. En el estudio se hace referencia a que el sector turismo ha crecido por debajo del nivel de la economía nacional en los últimos 10 años.

Cabe señalar que, hasta hace poco tiempo, las opiniones o comentarios negativos que surgían cuando se hablaba del turismo eran en el sentido de que dicha actividad propiciaba actividades como trata de personas, lavado de dinero, ludopatía y prostitución, entre otras. Estas críticas no pasaban de los corrillos de conservadores y círculos de café, sin llegar a afectar los movimientos de personas -extranjeros y residentes- que se desplazaban a playas y ciudades coloniales del país.

No obstante, está iniciando un movimiento, particularmente en España, que rechaza el turismo, o para ser más precisos, al turista. Llama la atención que son los propios habitantes de los lugares que visitan los turistas, quienes se oponen a tal actividad. Un periodista español le llamó turismofobia. El sentimiento antiturismo ha alcanzado proporciones desmedidas y en encuestas realizadas por medios de comunicación de Cataluña, se evidencia la magnitud de dicha fobia: para los catalanes es una preocupación relevante que va más allá de otros problemas como el desempleo, el acceso a la vivienda, entre otros temas urgentes. Las crónicas periodísticas de esa región hablan de acciones en contra del turismo como la pinchadura de llantas a los turibuses. Después de los recientes atentados terroristas en Cataluña, es probable que aumente el menosprecio por el visitante extranjero, y más si proviene de países musulmanes.
18 Agosto 2017 04:00:00
La industria automotriz
La Inversión Extranjera Directa (IED) tuvo el año pasado un comportamiento negativo en los países latinoamericanos y del Caribe. Si se comparan los años 2015 y 2016, en este último disminuyó 7.9 por ciento. En 2016, la IED ascendió en la región a 167 mil 43 millones de dólares. Brasil, México y Colombia fueron los principales receptores del ahorro de las familias de los países desarrollados.

La caída en los flujos de inversión se atribuye a varios factores, entre los que se podrían señalar el sorprendente decremento de los precios de las materias primas, el precario crecimiento económico de las economías del orbe y la concentración de las inversiones en los sectores tecnológicos de punta afincados en los países desarrollados. Por otro lado, las empresas multinacionales latinoamericanas, que exportan capital y productos al resto del mundo, también se vieron afectadas. La IED que salió de la región en 2016 fue menor 50% a la de 2015. Con excepción de México, el resto de países de la región sigue dependiendo en gran medida de los productos del campo y de los recursos minerales.

La industria automotriz. El caso de la industria automotriz en México ha empezado a llamar la atención a los organismos internacionales por sus avances y participación en la economía nacional, gracias a los flujos que recibe de IED. Parece ser que después de varios años de asentadas en el país, las armadoras han logrado la integración a través de cadenas productivas, lo que deriva en una mayor diversificación en la producción de automóviles y sofisticación tecnológica. Actualmente, las empresas automotrices generan más de 900 mil empleos en el país, y 80% de la producción se exporta. Los principales destinos han sido Estados Unidos y Canadá. El país se ha convertido en el séptimo productor mundial y el cuarto exportador de automóviles en el mundo (Fuente: Cepal).

No obstante, el futuro que enfrentará esa rama no es muy halagüeño por la renegociación del TLCAN, inclusive antes de iniciar las pláticas con Estados Unidos y Canadá sobre el tratado comercial, ya se han retirado inversiones cuantiosas, las cuales han sido muy sensibles a los vaivenes de la política. Considero que la inversión extranjera tiene varios riesgos en países como México, particularmente porque depende de la voluntad de los inversionistas que generalmente se rigen por las condiciones de mercado, y ahora con el giro que está dando la economía mundial hacia el proteccionismo, por las decisiones de los políticos en el poder.

Además, las transferencias tecnológicas hacia sectores productivos locales mexicanos, por ejemplo el caso de la proveeduría de las armadoras, siguen siendo limitadas. La tecnología es importada, no se han logrado crear todavía tecnologías propias. Asimismo, los niveles de consumo de los mexicanos de automóviles nuevos son muy bajos en relación con la demanda extranjera de países desarrollados. Depender económicamente del exterior casi siempre se acompaña de una gran incertidumbre sobre el porvenir de México en el mediano y largo plazo.
11 Agosto 2017 04:00:00
Liderazgo mundial: ¿acéfalo?
De acuerdo con la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, la economía política internacional ha sufrido drásticos cambios entre junio de 2016, con la salida del Reino Unido de la Unión Europea, y mayo de 2017, cuando el Gobierno de Estados Unidos decidió abandonar el Acuerdo de París por no estar de acuerdo con las políticas ambientales que llevaban a compromisos serios para limitar los gases tóxicos que se emiten al medio ambiente. Probablemente la funcionaria tenga razón en las opiniones que externa, aunque tal vez le faltó referirse a la llegada al poder de personajes que la crítica política cataloga como populistas, y que están surgiendo en las democracias más maduras del planeta, quienes están retomando políticas del pasado como el proteccionismo económico para evadir la competencia en los sectores económicos que no favorecen a sus países, sin duda políticas que han influido en obstaculizar las relaciones comerciales y financieras entre los países.

Hegemonía global. Es muy probable que en el mediano plazo concluya la hegemonía que ejerció Estados Unidos sobre la economía mundial durante el siglo pasado (20), y otras naciones la asuman, pero mientras eso sucede existen factores que la podrán retardar, como la calidad de las universidades y el número de patentes y licencias otorgadas por innovaciones realizadas en el campo de la ciencia y tecnología. Casi nadie pone en tela de duda que la educación e investigación son dos factores que contribuyen al desarrollo de un país en el mediano y largo plazo, y desde hace varias décadas Estados Unidos mantiene el liderazgo en ese rubro: de las 10 mejores universidades del planeta, ya casi se convirtió en una tradición que 5 sean estadunidenses; en 2017, 4 ocupan los primeros lugares en el ranking mundial.

Cabe señalar que cada universidad es evaluada en función de la investigación que realiza, la calidad de la enseñanza, la empleabilidad de sus egresados y la internacionalización de sus alumnos y profesores. Los principales indicadores que utilizan para calificar las áreas anteriores tienen que ver con la reputación académica de sus profesores e investigadores, la opinión de los empleadores sobre la preparación y habilidades de sus egresados, el número de referencias bibliográficas que aparecen en los papers y que tienen como fuente algún profesor adscrito a alguna universidad, el número de estudiantes que reciben del resto del mundo, entre otros (Fuente: Foro Económico Mundial).

Licencias y patentes. Aunque las crisis económicas mundiales afectan la demanda de productos industriales, pues se produce y consume menos y por ende se recortan los presupuestos para investigación, Estados Unidos ha permanecido en los primeros lugares como país “productor” de licencias y patentes a nivel mundial. Los avances tecnológicos que ha tenido en la impresión en tercera dimensión, robótica y nanotecnología le dan una considerable ventaja en competitividad sobre el resto de las naciones. De acuerdo con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en 1960 Estados Unidos presentó 63 mil 90 solicitudes de patentes, en 2015 el número lo incrementó a 288 mil 335. Es un crecimiento exponencial el que ha tenido, que sin duda hace más difícil su desplazamiento como país hegemónico.
08 Julio 2017 04:00:00
Problemas demográficos en Latinoamérica
Para los que asisten regularmente a realizar sus compras a los supermercados en Saltillo, no pasa inadvertido el “ejército” de hombres y mujeres de la tercera edad, que se hacen cargo de embolsar las mercancías que los clientes de los centros comerciales consumen durante la semana. Las gratificaciones monetarias que reciben dependen de la buena voluntad del consumidor. Paulatinamente han venido sustituyendo a los adolescentes que se encargaban de esos menesteres hace algunos años. Muchos de los adultos mayores son pensionados o jubilados, que distribuyen su tiempo libre realizando ese tipo de actividades adicionales de baja productividad.

El ejemplo anterior, se pone como evidencia, sin ninguna base estadística, para denotar a manera sólo ilustrativa, el envejecimiento que se está dando entre la población mexicana. Y no solamente en este país, sino en el resto de Latinoamérica y el Caribe. Para el director del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (CELADE), la región pasó rápidamente de ser una comunidad de altas tasas de fecundidad y natalidad a una de baja procreación; la mujer latinoamericana tenía en promedio 6 hijos, aunque con una corta esperanza de vida al nacer, la explosión demográfica terminó alrededor de los años 70, de ahí en adelante el número de nacimientos ha decrecido notablemente, se redujo en un 100%, de 6 pasó a 3 hijos por cada fémina, en un periodo relativamente corto 25 años.

Y según él, actualmente el promedio de la región está por debajo de la tasa de reemplazo, que llega a los 2.1 hijos por mujer, si prevalece esa tendencia, en el largo plazo, la población empezará a reducirse ostensiblemente. Según información estimada, que presenta la Organización de la Naciones Unidas (ONU), se calcula que en 2017 existen 76.3 millones de adultos mayores en Latinoamérica y el Caribe, que cubren alrededor de 11.8% de la población total de la región.

Para 2060, en cambio, las personas de la tercera edad ascenderán en promedio a 234 millones, representando el 30% de la población total regional. El problema se presenta para los sistemas de pensiones, que será muy complicado ofrecerles una pensión digna a este tipo de personas. Cabe señalar que el mismo estudio de la ONU, en 2017 identifica el predominio de las mujeres sobre los hombres, la expectativa de vida es mayor en las damas, estadísticamente la relación es 122.7 mujeres mayores por cada 100 hombres también adultos mayores. Ese factor hace que las precarias condiciones en que se vive la vejez se acentúen en cuanto a desigualdad de ingresos entre hombres y mujeres.

Un problema adicional es que en Latinoamérica, el envejecimiento entre la población será más acelerado que en las economías desarrolladas, porque la región no recibe, o mejor dicho es muy bajo su crecimiento demográfico (social) por la vía de las inmigraciones que recibe, se presume que 28.5 millones de latinoamericanos y caribeños viven fuera de sus países de origen (Fuente: CELADE).

Los países latinoamericanos no reciben las oleadas de migrantes, que se han convertido en la “eterna primavera” para la economía en algunas naciones industrializadas. Adicionalmente las condiciones de la vejez entre la población de la región serán más complicadas de atender, que en otros países ricos, por los problemas estructurales que afronta.

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30 Junio 2017 04:00:00
Las tienditas de barrio
Las tradicionales tiendas de abarrotes de la esquina, que las familias del barrio visitaban para comprar los víveres más indispensables para el consumo, ya no representan el principal canal de abastecimiento minorista en México. Así, pasan a la historia las relaciones de confianza que se suscitaban entre tenderos y clientes, que llegaban hasta el otorgamiento de créditos registrados en modestas libretas que guardaba celosamente el propietario, por los cuales se abonaba o se liquidaban cada fin de semana o cada quincena. Las modalidades han cambiado: ahora el gran capital lidera esa actividad antaño dominada por los pequeños comerciantes.

De marzo de 2016 a marzo de 2017, las ventas al menudeo realizadas por las tienditas de barrio participaron con 37.2% del total de las ventas minoristas, mientras que en el mismo periodo inmediato anterior ascendieron a 39.3 por ciento. Por su parte, en el mismo lapso mencionado, las grandes cadenas de supermercados incrementaron sus ventas de 39 a 41.2 por ciento.

Como dato adicional, la mayoría de los consumidores nacionales prefirió acudir a los mercados de autoservicio que a las tienditas (Fuente: periódico El Financiero 16/06/ 17). Según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), los ingresos de los pequeños comercios en el país cayeron entre 10 y 15% en los últimos tres años, y en contraste los supermercados afiliados a la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) elevaron sus ventas 6 por ciento.

Mercado competido. Por la situación que priva en México desde hace décadas, de desigualdad económica y pobreza, el consumo de las capas marginales de la sociedad se volvió de interés para la competencia comercial, quizá por el gran número de pobres; desde tiendas de conveniencia hasta cadenas de supermercados nacionales y extranjeras enfrentan una continua lucha por ese sector del mercado.

De acuerdo con estadísticas de la ANTAD, en México se tienen registradas un millón 35 mil 435 tienditas de barrio contra 22 mil de conveniencia; sus ventas mensuales van de los 25 mil a 40 mil pesos por mes, con un margen de ganancia de 20%, y generalmente los clientes que las frecuentan se llevan de uno a tres productos por cada visita al negocio. “Por cada cadena de conveniencia que se abre, cierran hasta cinco negocios de comercio tradicionales por diversos factores. Entre los que se pueden citar mala administración, falta de estacionamiento, no usar tarjetas de débito o crédito, ubicación, escasez de clientes, competencia desleal y otros”, revela el organismo.

Parecido a lo que ha sucedido en algunas ciudades europeas, donde han creado programas para proteger el comercio tradicional frente a la competencia extranjera, en la Ciudad de México surgió el programa Tecnotienda, que trata de beneficiar a las las tiendas de abarrotes. Tal programa atiende establecimientos comerciales formales y trata de modernizarlos dotándolos de las tecnologías que utiliza la competencia, por ejemplo, proporcionándoles terminales de punto de venta, sistemas electrónicos de inventarios y códigos de barras, a fin de que puedan ofrecer los mismos servicios que encuentran los clientes en una tienda de conveniencia.
23 Junio 2017 04:00:00
El Acuerdo de París
Todavía hay políticos en el mundo que desoyen las advertencias sobre los cambios urgentes que hay que realizar en política ambiental para tratar de mitigar los gases que provocan el famoso efecto invernadero, el cual ha contribuido a elevar las temperaturas a nivel global. Pero es muy probable que detrás de esa aparente indiferencia que muestran los hombres con poder político ante los efectos indiscutibles en los ecosistemas naturales de la Tierra, estén los intereses económicos de grandes corporaciones multinacionales que dejarán de ganar recursos y poder económico al ser obligadas a reducir emisiones de gases tóxicos: empresas mineras, automotrices, siderúrgicas, cementeras, armadoras de buques y aviones, entre otras, muestran resistencia al cambio, a utilizar energías limpias en sus procesos productivos.

El último acuerdo que firmaron 195 países de todo el mundo fue en 2015, y entrará en vigor en 2020. Reunidos los representantes de cada uno de ellos en Francia, firmaron el llamado Acuerdo de París, en donde se comprometieron a reducir la contaminación de sus industrias y parques vehiculares. Entre las promesas más importantes que hicieron las principales naciones emisoras de gases contaminantes destacan varias: Estados Unidos acordó, bajo la Presidencia de Barack Obama, disminuir los gases de efecto invernadero para 2025 de 28 a 26% con respecto a las emisiones de 2005; China, recortar para 2030 el uso de carbón mineral en la generación de 20% de la electricidad total que consume, la que producirá con fuentes alternativas, e India reducirá el CO2 de sus factorías. Todas promesas muy loables, pero que están a merced de la voluntad de los políticos.

El Acuerdo de París es más flexible que su antecesor, el Protocolo de Kioto, pues apela más a la conciencia y buena voluntad de los participantes y evita acciones punitivas, promoviendo junto con la sustentabilidad mundial, valores universales como los derechos humanos de todos los pueblos y la equidad de género. Ojalá las buenas intenciones y compromisos firmados no caigan en el descrédito u olvido de los actores involucrados en tan noble fin para con el planeta y la humanidad.

Por lo pronto, Estados Unidos ya reculó y el presidente Trump es probable que no reconozca los compromisos hechos por Barack Obama en el propio Acuerdo de París, aunque aún queda un margen de esperanza de que EU no lo abandone, sino que sean los propios ciudadanos estadunidenses quienes en las próximas elecciones decidan que su gobierno continúe o no dentro del acuerdo; esto se dará por la propia operación del tratado que principiará hasta 2020. La justificación que dio el Mandatario estadunidense fue que ese acuerdo atentaba contra la propia nación norteamericana, mermando los empleos y el crecimiento económico… para él, un acuerdo injusto. Probablemente esté pensando en reabrir las minas de carbón y de esa forma reactivar económicamente esa región de la Unión Americana, o autorizar perforaciones petroleras a las grandes compañías en Alaska.
16 Junio 2017 04:07:00
Aranceles y subsidios al azúcar y la fructosa
El sector azucarero ha sido uno de los más protegidos de la economía norteamericana y los especialistas señalan dos razones para ello: su organización, pues pese a ser un sector relativamente pequeño tiene grandes negociadores ante el Congreso estadunidense, generalmente auspiciados por los productores de Florida; y el consumo comparativamente pequeño que hacen del azúcar las familias del vecino país, que permite realizar ajustes de precios que generalmente pasan desapercibidos.

Esos elementos influyeron para que, durante la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los productores de azúcar estadunidenses gozaran de ciertos privilegios que prevalecieron durante años, acotando las importaciones desde México. Aunque países ajenos al acuerdo comercial,  como Brasil, tuvieron muchas más limitaciones para exportar azúcar a la Unión Americana, desde cuotas hasta aranceles.

Así, mientras los productores de EU se sintieron respaldados por el Gobierno, las cosas marcharon sin contratiempos. El problema se inició, ignoro el tipo de negociaciones que se llevaron a cabo, cuando a partir de 2008 la apertura comercial al azúcar de México quedó prácticamente sin restricciones, por lo que la sobreproducción que logró nuestro país durante la zafra de 2013 originó reacciones adversas entre los azucareros estadunidenses, quienes se quejaron de prácticas productivas y comerciales desleales que vulneraban la “autonomía” económica del sector. De ahí en adelante empezaría una guerra de precios que tuvo su desenlace hace unos días.

Los primeros efectos que se dieron fueron que las refinadoras nacionales se impusieran cuotas, acompañadas de precios mínimos, para evitar el pago de impuestos. Todo ello con la venia del Departamento de Comercio de EU. Sin embargo, no conformes con esa posición restrictiva de México, los azucareros de EU siguieron luchando por derogarlos. Al final, y ya con la complacencia del presidente Donald Trump, se acordó un tratado aparentemente “justo” para ambas naciones: México pasaría de exportar 47% de la cobertura permitida de azúcar cruda a 70%, pero disminuiría su participación en la refinada de 53 a 30 por ciento.

Sin embargo, las represalias del sector azucarero mexicano podrían venir al oponerse al libre comercio de la fructosa estadunidense que entra al país, como ya sucedió hace algunos años. Según la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera de México (CNIAA), se tienen evidencias de dumping, es decir, el producto se vende en México a un precio inferior a su costo de producción gracias a subsidios del propio Gobierno de EU. Hay que recordar que los edulcorantes generalmente son exportaciones de derivados de maíz, que sustituyen al azúcar natural.

Las próximas negociaciones del TLC con Estados Unidos y Canadá. Para muchos especialistas en comercio internacional, México cedió ante las presiones del Gobierno estadunidense, en perjuicio de un sector azucarero mexicano no tan organizado y poderoso como el del vecino país. Así, este ejemplo nada bueno presagia ante la próxima renegociación del TLCAN.
09 Junio 2017 04:00:00
Los subsidios a las gasolinas
Los incrementos a las gasolinas y el diésel que se dieron en México en enero de este año fueron insuficientes, según las finanzas del propio Gobierno, por lo que tenía planeado un par de aumentos más en fechas próximas a la primera escalada de precios; sin embargo, reculó por las protestas que encendieron a la población ante la carestía de los combustibles: el costo social y político fue mucho mayor al económico.

Pero el problema estructural deficitario persiste, y más temprano que tarde se tendrán que hacer ajustes a los precios de los hidrocarburos, pues la situación se vuelve insostenible para las finanzas públicas. El subsidio federal -que algunos economistas puristas matizan como incentivos fiscales a las gasolinas-, según el secretario de Hacienda ascendió a 25 mil millones de pesos en abril pasado, y lo más grave es que, según los cálculos de analistas de Hacienda, la recaudación estimada del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que se cobra al cargar el tanque de gasolina, resultó por debajo de lo esperado.

Hacienda, quizá políticamente, sigue “apostando” a que el fondeo al “boquete” fiscal se subsane con ingresos excedentes provenientes de otros rubros, para alcanzar la meta en consolidación fiscal. Pero no dejan de ser “parapetos de oropel” que no remedian la situación tan delicada de las finanzas gubernamentales. Aunque el secretario de Hacienda fue específico y acotó que el subsidio a las gasolinas seguirá durante 2017, y muy probablemente en 2018, un año político.

El mercado nacional de combustibles. México ocupa el quinto lugar mundial en consumo de gasolina, a pesar de ser un país en desarrollo; sus ventas son tan elevadas porque carece de sistemas de transporte público alternativos al automóvil, particularmente trenes eléctricos, que cubran radios de hasta 120 kilómetros. Pero de cualquier manera es un mercado muy atractivo para las transnacionales petroleras, que ya hacen planes para participar en el corto plazo en la venta de hidrocarburos.

Según información que da a conocer la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el mercado de los combustibles aún no está saturado y se pueden invertir 12 mil millones de dólares adicionales; se calcula que la demanda de gasolina crezca 40% en los próximos 25 años. En Estados Unidos hay un punto de venta de gasolina por cada 2 mil 677 habitantes, mientras en Brasil la relación sube a 5 mil 461 residentes por gasolinera; en cambio, en México asciende a 10 mil 560 personas por cada establecimiento (Fuente: CRE), de ahí el margen en ventas que se estima, principalmente por el crecimiento de la economía, de la población y del parque vehicular.

Perspectivas de crecimiento. Para las multinacionales petroleras el retorno de la inversión que realicen en México no será largo ni tardado, pues los márgenes de ganancia entre el barril de petróleo crudo y la refinación de las gasolinas son bastante amplios.
02 Junio 2017 04:00:00
Casas de empeño
Existen en el mundo negocios que funcionan a contracorriente de los ciclos económicos: a diferencia de otros que son cíclicos, que se desarrollan siguiendo la bonanza del PIB, estos otros florecen cuando la economía está cayendo, o simplemente son ajenos a los propios vaivenes económicos. Aunque no son muchos, dos de ellos son las financieras y las casas de empeño.

Se estima que en el país hay alrededor de 6 mil 590 casas de empeño, las cuales en su mayoría cobran réditos muy por encima de los que cobra la banca comercial, tasas que oscilan en promedio 14% mensual, casi rayando en la usura, según lo da a conocer la Asociación Mexicana de Servicios Prendarios (Amespre). El principal problema de este tipo de establecimientos es que la gente malbarata sus pertenencias o definitivamente las pierde durante el empeño.

Una de las razones de la proliferación de este tipo de negocios es la escasa bancarización en el país, pues las personas no acostumbran recurrir a los bancos comerciales a solicitar créditos por las condiciones tan “rígidas o inflexibles” en el manejo de la política crediticia bancaria. Por tal motivo, se puede decir que las casas de empeño son un mal necesario, sobre todo para las clases sociales más vulnerables económicamente del país: la gente sigue empeñando o deshaciéndose de sus pertenencias porque no tiene muchas opciones para obtener financiamiento.

Estructura de mercado. Según Amespre, el mercado de casas de empeño presenta la siguiente estructura: la multinacional First Cash tiene una participación de 15%; Prendamex, de 10%; Prestaprenda, de 7%; Nacional Monte de Piedad, de 5%, y el resto del mercado se lo reparten establecimientos más pequeños. Es notorio que una institución centenaria como es el Monte de Piedad, con una historia muy copiosa en abogar por la beneficencia pública, tenga un segmento de mercado muy reducido, lo que indica que los criterios de mercado se han impuesto sobre la minimización del lucro.

Recientemente los criterios de selección para el funcionamiento de las casas de empeño fueron endurecidos por los organismos reguladores oficiales, lo que provocó que varios establecimientos salieran del mercado. Un ejemplo de ello fue la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, que obliga al prestamista a vincular su negocio con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), informándole sobre el perfil de sus clientes y las operaciones que realizan. Se trata a toda costa de evitar el lavado de dinero y los bienes mal habidos. Pero a pesar de todo ello, las instituciones dedicadas a este giro siguen una ruta ascendente. El ejemplo más claro lo tenemos con una casa de empeño estadunidense con sucursales en México, que se ha ganado un destacado lugar en el mercado nacional, el cual lidera con más de 950 sucursales en todo el país, cifra no muy lejana a la que maneja en el propio Estados Unidos: First Cash. 
26 Mayo 2017 03:00:00
Los aranceles al acero chino
Las políticas comerciales proteccionistas de los países son muy susceptibles de atenderse y de llevarse a cabo mediante diferentes estrategias, simplemente por el impacto que pueden causar a las economías nacionales, en especial a las empresas locales del mismo ramo que compiten en condiciones desleales: cuando un producto exportable es subsidiado por el Gobierno, absorbe parte de los costos de producción del mismo, vendiéndolo en el mercado internacional a un precio inferior al del mercado.

El ejemplo más reciente es el acero que produce China. México reaccionó de inmediato fijando un arancel (impuesto) a las importaciones de ese producto asiático. La política proteccionista se pudo fijar porque no existe ningún acuerdo de libre comercio entre ambas naciones. La Cámara Nacional del Acero (Canacero) hizo gestiones ante el Gobierno para frenar la entrada del acero oriental, las cuales tuvieron éxito (aunque el arancel no aplicó a todos los productos). Las autoridades mexicanas determinaron aplicar un arancel de 15% a los productos siderúrgicos chinos y de otros países con los que no se tienen acuerdos comerciales, dando un respiro temporal a la siderurgia mexicana.

Además, las cosas se vuelven más complicadas por la sobreoferta de acero que existe a nivel mundial. Hay que recordar que China aporta cerca de 50% de la producción mundial de acero, rebasando por mucho a países desarrollados con una gran tradición acerera. China se defiende y argumenta que el problema es estructural y que no aplica prácticas dumping (precios no de mercado) a la producción del acero, sino que la demanda mundial ha caído por el lento crecimiento de la economía mundial. Así justifica el exceso de producción del metal.

Los estragos económicos en la industria acerera nacional. Se estima que las siderúrgicas mexicanas están trabajando por debajo de su capacidad instalada en alrededor de 30 o 35%, lo que afecta la producción y el empleo. El comercio internacional tiene varias aristas que hacen dividir opiniones a favor o en contra del flujo de mercancías sin “fronteras”. En el caso del acero, las empresas consumidoras serían las beneficiadas de tener un proveedor como China, por ejemplo la automotriz y de línea blanca, entre otras, porque bajan sus costos de producción; mientras, los detractores del comercio internacional, y tal vez con justa razón, acusan a la nación asiática de no ser una economía de mercado por la gran influencia que tiene el Estado en las decisiones industriales.

Sin embargo, ese argumento no se podría generalizar, porque la mayoría de los países capitalistas desarrollados aplica prácticas similares en sectores más pequeños pero muy bien organizados, como es el caso de los vinicultores franceses, los productores de azúcar y agricultores de Estados Unidos, y otros. Para la Canacero, la economía mexicana presenta signos alentadores en consumo de acero, pues su demanda supera la de muchos países desarrollados y emergentes. No obstante, el déficit en el metal (demanda insatisfecha) se compensó con importaciones subsidiadas y que son consideradas como no competitivas, en perjuicio de la industria nacional.
19 Mayo 2017 03:00:00
Las negociaciones sobre el TLCAN
Existen especulaciones sobre el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre Estados Unidos, Canadá, y México. Algunos funcionarios estadunidenses hablan de llevar a cabo dos tratados, uno entre Canadá y Estados Unidos, y otro entre México y Estados Unidos. Así, de un tratado trilateral se pasaría a dos bilaterales, lo que sin duda afectaría a la economía mexicana por las reglas distintas que se fijarían para cada país, que elevarían los costos comerciales y reducirían la competitividad.

La idea en la mente del presidente Donald Trump, y que le lleva a conminar a las partes involucradas en el TLCAN a la renegociación o a la salida de Estados Unidos, es el déficit comercial que tiene con México y que asocia con el bajo crecimiento que tuvo Estados Unidos en 2016, que apenas llegó a 1.6% del PIB. Argumento muy controvertido y cuestionado por analistas y asesores, por supuesto, no miembros del gabinete del Mandatario. Llama la atención que de todos los acuerdos comerciales que tiene México con el resto del mundo, sólo con Estados Unidos tiene un superávit comercial, quizá explicable por la geografía económica, lo que habla de la escasa diversificación de las exportaciones del país.

Barreras comerciales. Estas son consecuencia de la política que emprende un país para proteger de la competencia del exterior a sus sectores productivos e impulsar el mercado interno, aislándose del comercio internacional para tratar de paliar los costos de la globalización. No obstante, investigaciones recientes han mostrado que estas medidas sólo benefician en el corto plazo a determinados sectores económicos, pero en el largo plazo son contraproducentes para la economía en general porque hacen a los trabajadores poco competitivos, disminuyen sus oportunidades de ser agentes económicos exportadores y con ello se incrementan los precios de los productos nacionales en relación con los del mercado externo. La factura que se pasa se reflejará en el nivel de estabilidad de las variables macroeconómicas.

Cambios de opinión. Recientemente se manejó en los medios de comunicación que los presidentes de Canadá y México persuadieron al Mandatario norteamericano para que su país no dejara el acuerdo de comercio trilateral. Pero más allá de las negociaciones políticas entre los ejecutivos, hubo fuertes argumentos económicos que recientemente publicó un diario estadunidense sobre las afectaciones que tendrían varios estados de la Unión Americana con la salida del TLCAN y que votaron a favor de Donald Trump.

Los estados de EU colindantes con México tienen una fuerte vinculación a través del TLCAN, particularmente las armadoras de automóviles. Se estima que anualmente el valor del comercio que cruza la frontera México-Estados Unidos, producto del acuerdo comercial, asciende a 1.3 billones de dólares. El líder de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Thomas Donohue, hizo un llamado al presidente Trump para agilizar la renegociación o modernización del Tratado, y seguirlo manejando de manera trilateral, sin incrementos en aranceles ni nuevas barreras comerciales.
05 Mayo 2017 03:00:00
Los 100 días de Trump
Es una costumbre muy estadunidense evaluar la administración federal durante los primeros 100 días de gestión. La tradición se originó en 1933 con el entonces presidente Franklin Delano Roosevelt. Quizá en ese tiempo se justificaba más revisar los primeros tres meses de trabajo del Ejecutivo, o tenía más sentido hacerlo que actualmente. En Estados Unidos se vivía la gran depresión del 29, la pobreza y el desempleo azotaban como viejos fantasmas a las familias americanas. Las políticas públicas debían ser eficientes y de corto plazo, para tratar de resolver la gran crisis económica.

Más tarde tal medida se tropicalizó y se convirtió en un termómetro para medir la capacidad de un presidente de cualquier país. Si nos sujetamos a medir con ese canon la administración del presidente Donald Trump, se podrán visualizar los claroscuros que ha tenido en su gestión. Quizá lo más destacable, teóricamente, haya sido la congruencia que ha presentado entre las promesas de su campaña, a sus seguidores, y sus intentos por llevarlas a cabo ya como Presidente, en donde ha tenido algunos serios reveses.

La reforma sanitaria del presidente Obama, que trató de derogarla, y los senadores de su mismo partido rechazaron su nueva propuesta de salud. Hay que recordar que la reforma de salud de Obama tiene una orientación más social, los trabajadores sin una cobertura de salud no deben permanecer en ese estatus, sino que tienen que ser asegurados por sus empleadores, o en su caso por el Gobierno.

El veto migratorio a los países de mayoría musulmana. Otra de las medidas que causó controversia fue el veto migratorio que intentó aplicar a seis países de mayoría musulmana. Ciudadanos de Siria, Irán, Libia, Somalia, Yemen y Sudán no podrían viajar a los Estados Unidos. No obstante, tal veto quedo suspendido, temporalmente, por la orden de un juez federal.

La construcción de un muro en la frontera con México. Sin duda fue un proyecto que iniciaron algunos antecesores del presidente Trump, en algunos tramos de la frontera, en forma discreta y sin tanta publicidad; no obstante, la actual administración hizo una fuerte apuesta electoral para llevar la construcción de un muro de más de 3 mil kilómetros a lo largo de toda la frontera méxico-estadunidense. La promesa hasta ahora ha quedado en eso, en una simple promesa de campaña. La razón es la falta de recursos monetarios para llevarlo a cabo.

La intervención rusa. No dejaron de llamar la atención los escándalos, al menos a nivel periodístico, que envolvieron la campaña electoral del presidente Trump, sobre las intervenciones de agentes rusos, quienes vinieron a enturbiar el proceso electoral de Estados Unidos.

La reforma fiscal. Lo que queda en el tintero es la reforma fiscal que enviará al Senado, que busca reducir drásticamente los impuestos a las empresas y a las personas físicas, lo que parece difícil de llevar a cabo porque simultáneamente pretende erogar una inversión pública millonaria para infraestructura y equipamiento público en las principales ciudades estadunidenses. Con el elevado déficit fiscal que se tiene, ¿de dónde pretende compensar la caída de ingresos públicos por la disminución de impuestos?

El efecto China. Tal vez el cambio más drástico que dio el presidente Trump haya sido lo que prometió hacer con China, y lo que realmente hizo. Dijo en un alarde de campaña que iba a intervenir en el yuan chino, porque se encontraba artificialmente subvaluado por el Gobierno, pero en la entrevista que tuvo con el Presidente de China no se tocó ese tema.
28 Abril 2017 04:00:00
Oferta y demanda de tabaco
El tabaquismo es un problema de salud pública grave por los costos económicos que implica para la asistencia social. Sin embargo, en ocasiones se presentan fenómenos económicos en la sociedad que la propia oferta y demanda es insuficiente para explicarlos, pues intervienen otros factores para dilucidarlos y que son ajenos a la ciencia económica, por lo que se requiere de la ayuda de disciplinas como la sociología, la historia y la antropología, entre otras. Un ejemplo de ello es cuando suben los precios de algunos productos y la demanda, en lugar de disminuir, aumenta.

El caso de los cigarrillos. Aunque no esté en el top ten de los países que más consumen cigarrillos, México se clasifica en el decimoquinto lugar mundial, con alrededor de 49 mil millones de cigarros consumidos anualmente, según dio a conocer la Red México Sin Tabaco. Cifra nada despreciable considerando las medidas impositivas que ha seguido el Gobierno desde 2001 para intentar frenar el consumo de los cigarrillos.

Se gravan por dos vías. El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que pasó de 100% sobre el precio de venta de cada cajetilla de cigarros en 2001, a 160% en 2009, así como el gravamen de 35 centavos por cada cigarro (7 pesos por cajetilla con 20 cigarros). Asimismo, el consabido Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Según algunos datos de la Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos (EGTA), en 2015, en promedio 14 millones de personas mayores de 15 años fumaron, cantidad que no varió en gran proporción con respecto a 2009, aunque el consumo per cápita de cigarrillos sí bajó, de 9.3 en 2009 a 7.7 en 2015. Si se supone un promedio conservador de consumo de 6 cigarros por día y un precio promedio de la cajetilla de 45 pesos, el fumador gastaría por año alrededor de 4 mil 860 pesos para mantener su dependencia. Quizá lo más preocupante sea lo que señala también la EGTA: que la edad de inicio de los fumadores disminuyó, pues fueron adolescentes menores de 15 años, más susceptibles de convertirse en potenciales adictos.

La pregunta surge: si han subido los impuestos al tabaco, ¿por qué su consumo no ha caído en forma drástica? Por ser adictivo, las cigarreras han implementado estrategias novedosas que alientan el consumo principalmente entre los jóvenes y que marginan los descarnados pictogramas o no valoran los mensajes de advertencia que aparecen en las cajetillas. La variedad del producto ha sido un factor que ha inhibido el efecto fiscal, acompañado de técnicas mercadológicas innovadoras. Las investigaciones de mercado han puesto de manifiesto el gusto por la variedad de los sabores entre los consumidores jóvenes; así, encontramos sabores desde vainilla hasta fresa, que le dan un aroma distintivo al tabaco tradicional, lo que ha “enganchado” a más fumadores jóvenes.
31 Marzo 2017 03:00:00
Financieras tecnológicas
En este artículo se comenta el crecimiento acelerado que han tenido las innovaciones tecnológicas, particularmente aquellas del sector financiero y que han sido aprovechadas por empresas Fintech, lo que ha obligado a la banca comercial a modernizar sus sistemas y procesos comerciales para no verse rebasada por la tecnología.

Las tecnologías informáticas y de comunicación han sido los vehículos financieros que han permitido el surgimiento de pequeñas empresas que ahora compiten con el sector financiero tradicional, pero lo hacen con escasas regulaciones y menor capital. En el argot financiero las han llamado compañías Fintech, término proveniente del idioma inglés que agrupa las primeras letras de sólo dos palabras: financiera y tecnología.

De la banca comercial a las startups (compañías emergentes). Son empresas que manejan tecnologías de vanguardia y que venden sus productos y servicios a las empresas del mercado productivo. Por ejemplo, en España, 46.2% de los financieros dijo utilizar esos servicios por considerarlos eficientes, es decir los software que compran o alquilan les reditúan beneficios en la estructura de sus costos (Fuente: Wikipedia).

Mientras los emprendedores que manejan las startups o Fintech ofrezcan sus servicios en asesoramiento financiero, la banca comercial no tendrá competencia “desleal”, el problema se puede presentar cuando incursionan en campos como banca móvil, pagos, transferencias, préstamos, etcétera, lo que propiciaría una disrupción en el sector financiero, es decir, al funcionar como banca comercial, se puede poner en riesgo la solvencia crediticia y de pago de la empresa o particular que recurrió a una empresa Fintech, y obviamente la banca comercial resentiría los efectos en sus beneficios. Es muy diferente solicitar un crédito a un banco establecido que a una empresa que se localiza en un cubículo de 4 por 4 metros cuadrados y que atienden jóvenes emprendedores, quienes gozan de mayor libertad para prestar servicios financieros.

La Convención Bancaria. En el encuentro 80 celebrado hace apenas unos cuantos días en Acapulco, la Asociación de Bancos de México invitó al secretario de Hacienda quien, entre otras cosas, habló de las empresas Fintech, las cuales por su reciente aparición en el mercado nacional aún no cuentan con una ley que regule su funcionamiento. El funcionario explicó a los banqueros que se tiene preparado un primer borrador de una iniciativa de ley, que pronto se discutirá en el Congreso de la Unión, que definirá las competencias de las llamadas financieras tecnológicas.

Delitos cibernéticos. Existe el peligro latente de que se utilicen de manera ilegal las empresas poco reguladas. Entre los delitos más comunes que se pueden dar aparecen la violación al derecho de proteger los datos personales de los usuarios de las financieras digitales, sin descartar la “clonación” de cheques, tarjetas, etcétera, que se utilizan como medios de pago. No obstante, las empresas Fintech han crecido en números exponenciales: desde 2010 han invertido más de 50 mil millones de dólares en la formación de cerca de 2 mil 500 empresas financieras tecnológicas. En 2015, la inversión global mantuvo un ritmo de crecimiento de 75%, llegando a los 22 mil 265 millones de dólares (Fuente: Forbes México). En el país, aún sin una ley Fintech, los bancos comerciales y de inversión han empezado a invertir en tecnologías de la información para poder competir con los nuevos jugadores financieros.  
24 Marzo 2017 03:00:00
El impuesto fronterizo
Es el viejo sueño de los líderes políticos que comulgan con el proteccionismo que sus economías sean autosuficientes hasta donde puedan serlo, limitar las importaciones del resto del mundo y capitalizar las “desventajas” del libre comercio, en donde obviamente hay perdedores, para tratar de cerrar las fronteras a los productos de otros países.

En pleno siglo 21, se puede decir que esas políticas atentan contra las normas y reglas fijadas por las naciones miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC), la cual pretende ir disminuyendo paulatinamente los aranceles a las importaciones para facilitar la mundialización comercial y financiera. La historia económica señala que ha habido etapas en la historia en que resurge el proteccionismo y lamentablemente no ha tenido un final exitoso.

Con las políticas proteccionistas que pretende llevar a cabo la administración del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se intenta retener la inversión estadunidense en “casa”; políticas y estrategias que paradójicamente se conciben en el seno de los representantes y senadores republicanos, un partido político que tiene como principios inalienables la libertad y el libre mercado. Desde hace tiempo, los congresistas de ese partido han manifestado su interés por disminuir el impuesto a las empresas afincadas en territorio norteamericano como un incentivo para que no abandonen el país. Además de la rebaja en el impuesto corporativo, han propuesto un arancel fronterizo que grave a las importaciones que lleguen a Estados Unidos.

El cinturón del óxido, así le han llamado los periodistas estadunidenses al conjunto de instalaciones de empresas abandonadas que migraron a otros países con costos relativos de producción más competitivos, particularmente en mano de obra. Ese desolador panorama fue uno de los reclamos que los votantes blancos hicieron a Trump cuando andaba en campaña durante la elección presidencial. Como consecuencia de ello, se han esbozado algunas propuestas que todavía no se han definido con certeza y que el Presidente llevará a cabo en el corto plazo para generar empleos y atraer inversión.

El impuesto fronterizo. Se trata de imponer un arancel de entre 20 y 30% a las importaciones estadunidenses, especialmente si provienen de México o China, y con los recursos captados se financiaría el muro fronterizo entre Estados Unidos y México. Con esa propuesta surgen algunos escenarios posibles que se comentan brevemente:

1. Que los consumidores estadunidenses paguen ese impuesto al adquirir los productos importados, desembolso que no sería gravoso para ellos, pues según un funcionario de la administración federal, esa medida arancelaria se complementaría con políticas que incrementarían el salario a los trabajadores como consecuencia del freno a la inmigración ilegal con la construcción del muro.

2. Que las empresas afincadas en EU y que compran productos de México, acuerden con sus contrapartes mexicanas un descuento en los precios de venta que sea similar al monto del arancel fronterizo fijado. Escenario poco probable porque castigaría los precios y los beneficios de las empresas, en este caso el consumidor final no sufriría ningún aumento en los precios de los artículos importados.

3. Y finalmente, otra posibilidad es que aparezcan en el mercado otros competidores que reemplacen al mercado nacional, países que ofrezcan a Estados Unidos precios más competitivos que los determinados por México.

Todos los escenarios planteados son perjudiciales para la economía mexicana, pero los dos últimos desatarían una drástica caída en la producción y el empleo.
17 Marzo 2017 03:00:00
Ingreso básico ciudadano
Una de las promesas que hicieron los políticos mexicanos cuando informaron a la opinión pública del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá fue que este instrumento permitiría paulatinamente el incremento salarial en México. Promesa que no se cumplió. A más de 20 años de que entró en vigor el TLC, no parece haber una mejoría sustantiva en los emolumentos que ganan los mexicanos.

La crítica viene precisamente de un funcionario estadunidense de la administración del presidente Trump, quien puso en duda los argumentos teóricos que estaban detrás del TLCAN sobre la convergencia salarial, que a mediano y largo plazo acercaría los niveles de vida entre las familias estadunidenses y las nacionales. Por el contrario, los bajos sueldos en el país han sido una de las ventajas locativas para atraer inversión extranjera. Las brechas salariales entre las dos economías siguen siendo muy elevadas, y lo más grave es que continúan ensanchándose. En promedio, el pago de menos de una hora de trabajo en Estados Unidos, equivale a una jornada salarial de 8 horas en México.

En Latinoamérica, y México de ninguna manera es la excepción, aparecen dos fenómenos correlacionados: la pobreza y la desigualdad en el ingreso familiar. Aunque es interesante analizar las cifras que presenta la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en donde señala que los índices de pobreza disminuyeron en la región: en la década de los 90, la pobreza afectaba a 48% de la población, mientras que en 2015 la cantidad se redujo a 28% (168 millones de personas) de la población.

No obstante, el decrecimiento de la pobreza no fue general, o mejor dicho fue a diferentes velocidades: en naciones como Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Perú, Bolivia y Ecuador, disminuyó aceleradamente, mientras en Centroamérica y México lo hizo en forma mucho más moderada. Pero lamentablemente, a partir de la crisis inmobiliaria y económica de 2008, se presentó un repunte en la pobreza en los países del cono sur y del resto del subcontinente; la Cepal lo atribuye al débil crecimiento de la economía y a los procesos inflacionarios, que han encarecido la canasta básica.

Ingreso básico ciudadano. Es una vieja aspiración en México el incrementar el salario mínimo a niveles decorosos, que ahora retoma la Cepal y le llama ingreso básico ciudadano. Para el organismo, el cambio del modelo económico vigente es imprescindible, especialmente en los aspectos de inclusión social y autonomía de las personas que tienen un ingreso económico bajo. Hace algunos meses, un dirigente empresarial nacional propuso un salario mínimo de 100 pesos por día, y también hubo otros intentos del Gobierno de la Ciudad de México, de mejorar las percepciones que autoriza la Comisión de Salarios Mínimos, pero sólo han quedado en buenas intenciones.

Ahora que el modelo mexicano de promoción de las exportaciones está en riesgo con la administración de Donald Trump y sus políticas proteccionistas, sería muy conveniente reactivar el mercado interno dándole capacidad de compra a los que perciben ingresos paupérrimos.
10 Marzo 2017 03:00:00
El mercado de divisas y los algoritmos financieros
A raíz de la volatilidad que han experimentado el peso y otras monedas de países desarrollados, los expertos han encontrado algunas razones de estos movimientos atípicos que no corresponden con los fundamentos macroeconómicos de los países. Entre las cosas que señalan, están la flexibilización de las regulaciones, las innovaciones en los mecanismos de operación, y el uso de la tecnología. En este artículo se describen brevemente algunos aspectos relevantes del mercado de divisas.

Órdenes por teléfono. La historia económica reciente describía al mercado de divisas como un ente abstracto en donde era relativamente común que un operador (trader) tomara el teléfono y ejecutara las órdenes de compra de su cliente. Como asesor, tenía la responsabilidad ética de conseguirle las mejores posturas de compra de monedas (si quería cambiar reales brasileños por dólares, debía buscar el tipo de cambio Rb./Dls. más competitivo) e inmediatamente realizar la transacción financiera y satisfacer las expectativas de su asesorado. Las operaciones también se podían realizar mediante plataformas electrónicas manejadas por un trader. Prácticamente todo el manejo de órdenes de compra y venta de divisas era operado por personal capacitado, que se volvía experto en la “caza” de las mejores posiciones.

No obstante, con el paso de los años, los altos códigos y normas éticas establecidas por el mercado se fueron relajando en detrimento de la confiabilidad del manejador financiero, restándole márgenes de ganancia a las instituciones bancarias. Los intercambios de información privilegiada entre ellos se empezaron a dar de manera inusual, junto con acuerdos “oscuros” con algunos clientes privilegiados. Pero considero que la gota que derramó el vaso fue el endurecimiento de la regulación financiera que entró en vigor en Estados Unidos a partir de la crisis inmobiliaria de 2007-2008, con la que el Gobierno tuvo una injerencia más directa en los mercados de capitales y los espacios de maniobra personal se fueron reduciendo para operaciones poco transparentes.

El advenimiento de la tecnología. Con la llegada de los software y la telemática las operaciones financieras se fueron automatizando y desarrollándose en segundos, sin importar dónde estuvieran ubicados el operador y el centro financiero. Esto poco a poco comenzó a cambiar los esquemas de desarrollo de las operaciones no automatizadas, reduciendo su número y volumen de acción, y dando paso a lo que en la jerga financiera se le conoce como algoritmos de negociación de divisas, que no es otra cosa que programas computarizados accionados por computadoras o robots que cumplen funciones similares a las que desarrolla el hombre.

Actualmente, un gran número de operaciones se maneja mediante algoritmos en el mercado de divisas, algunas consultorías estiman más de 30% de las operaciones totales. Los programas revisan a conciencia el mercado encontrando los tipos de cambio con mayor margen de valor que hacen factible vender y comprar divisas con mayores ganancias para los clientes inversionistas del banco; así, este toma el papel del trader y como intermediario ejecuta las órdenes que recibe, pero sin que los algoritmos financieros desplacen a la mente humana, que todavía cumple funciones inalcanzables para los programas de computadora.
03 Marzo 2017 03:00:00
Coberturas cambiarias
Las coberturas financieras de cualquier tipo han sido una especie de seguro para proteger los precios futuros de los activos ante panoramas inciertos de volatilidad en los mercados y permiten dar certidumbre a los tenedores de tales activos. Las más comunes en México fueron las que utilizó la Secretaría de Hacienda durante las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo, pues con ellas mantenía la estabilidad en los ingresos petroleros y podía determinar el precio del carburante en los presupuestos que mandaba al Congreso de la Unión. Por ejemplo, si la SHCP estimaba un precio de 50 dólares por barril de petróleo, independientemente de que el precio variara a la baja, la cobertura-seguro garantizaba el precio pactado.

Coberturas cambiarias. Luego del poco acierto que tuvieron las subastas de dólares que llevó a cabo el Banco de México en meses pasados para evitar la depreciación acelerada del peso (los resultados no fueron los esperados, pues al contrario, reactivaron movimientos de especulación que trajeron como consecuencia la desvalorización deliberada del peso y la disminución de las reservas internacionales), se calcula que se perdieron más de 30 mil millones de dólares del banco central.

Recientemente, el gobernador del Banco de México anunció un instrumento novedoso para el propio instituto: las coberturas cambiarias, que se realizarán por un monto total de 20 mil millones de dólares. En este mercado participaran el propio Banxico y las instituciones financieras del país, las que presentarán sus posturas sobre el tipo de cambio peso-dólar que pretenden adquirir. Se trata, mediante la compra de la cobertura, de asegurar un tipo de cambio estable en el futuro, al menos por 12 meses. La ventaja de este instrumento es que en su funcionamiento no se tocan las reservas internacionales, todas las operaciones se hacen en pesos.

El modus operandi. Hay que recordar que en el mercado primario que se forma no intervienen particulares o empresas, sólo instituciones financieras, las cuales en un segundo momento proporcionarán a sus clientes los dólares que fueron subastados. Supongamos que la institución financiera “A” firma un contrato con el Banco de México en donde solicita una cobertura cambiaria por seis meses a un precio de 20 pesos por dólar por un monto de 100 mil dólares, en la fecha de la operación el dólar spot se vende a 19.70 pesos por dólar. Si al término del plazo (al sexto mes) la paridad corriente es de 20.70 pesos, el Banxico dará 70 centavos por cada dólar, hasta completar el monto pactado (100 mil dólares) que alcanzará la cotización de mercado. Con esa cifra en pesos el “cliente” podrá adquirir los dólares subastados en la cotización del día.

Oferta monetaria. Con estas operaciones en pesos, las coberturas cambiarias expanden la oferta monetaria, habrá más liquidez en el mercado, aunque cuando los pesos son cambiados por dólares, se da una especie de esterilización de la moneda mexicana. Vamos a esperar qué resultados se obtienen, pero por lo pronto cuando el Banco de México anunció tales medidas, el peso tuvo una ligera apreciación frente al dólar.
24 Febrero 2017 03:00:00
El TLCAN y el agro mexicano
El presente artículo revisa someramente algunos indicadores sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que fue firmado en 1993, entró en operaciones el 1 de enero del año siguiente y que ahora el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pretende renegociar, particularmente con México, argumentando que ha sido un acuerdo lesivo para su país.

Antes de la administración Trump. Ya desde 2010 en Estados Unidos había inconformidad de la clase trabajadora blanca por la firma del TLCAN, según lo consigna una encuesta levantada por una agencia estadunidense en 2012, en la que 53% de los estadunidenses opinaba que debería renegociarse o salirse de tal acuerdo, mientras que 15% mantenía una postura de apoyo. Se puede decir que el rechazo generalizado fue capitalizado políticamente por Donald Trump, quien aprovechó el descontento social para incluirlo en su plataforma electoral y programa de trabajo ya como presidente.

Uno de los sectores mexicanos que salió muy perjudicado con la firma del tratado fue el agropecuario, al abrir las fronteras y ponerlo a competir con el del vecino del norte. Según estimaciones del propio Gobierno de EU, se perdieron, o mejor dicho, más de un millón de trabajadores agrícolas mexicanos se vieron en la imperiosa necesidad de abandonar sus actividades cotidianas, lo que influyó en la migración a Estados Unidos. En 1990 radicaban 4.5 millones de mexicanos en aquel país, y la cifra pasó a más de 12 millones en 2009.

Productos estratégicos. Bajo la premisa de aprovechar las ventajas comparativas de cada país, esto es importar productos de aquellos lugares en donde se produzcan a un menor costo que en México, el campo nacional se desatendió y se puso en riesgo la seguridad alimentaria. Si bien es cierto todos los países del mundo importan alimentos, hay productos que se deben considerar estratégicos por ser parte de la dieta nacional, como es el caso del maíz, que independientemente de su precio internacional, no se debió descuidar su producción. México produce 21 millones de toneladas de maíz por año, pero su demanda se satisface con 30 millones de toneladas. Esto es, se debe comprar del extranjero 9 millones de toneladas o alrededor de un tercio de la demanda nacional.

Sin embargo, la dependencia alimentaria aumentó, pues en 2015 se importó maíz de Estados Unidos por alrededor de 2 mil 400 millones de dólares, y la población de México ha continuado creciendo. Los expertos en economía agrícola ya no hablan de autosuficiencia alimentaria, cambiaron el término por seguridad alimentaria, y para que esta se dé, cada nación debe producir al menos 75% de cada uno de los alimentos que consume (FAO).

Déficit alimentario. México presenta déficit de producción en cinco artículos de la canasta básica: importa maíz, 50% del trigo que consume, 80% del arroz, alrededor de 40% del frijol y más de 30% de la leche en polvo. (FAO) ¿Y todo lo anterior se debe al TLCAN? De ninguna manera, la economía nacional exporta otros muchos productos. Sin embargo, han faltado las políticas e inversiones que ayuden a incrementar la productividad en el agro nacional.   
17 Febrero 2017 03:00:00
Estabilidad de precios
En la caja de herramientas que manejan los bancos centrales del mundo se encuentran varios instrumentos de política monetaria y uno de ellos es la tasa de interés (costo del dinero) de referencia, la cual pueden manipular al arbitrio según sean las condiciones del entorno económico. Cuando se pretende controlar la inflación, la tasa de interés se incrementa, como sucedió recientemente con el Banco de México, que la ubicó en 6.25 por ciento.

En este artículo se comentan algunas desventajas y ventajas, al menos teóricas, de tomar esa medida unilateral en la economía. La primera tiene que ver con la disminución de la inversión, es decir, esta variable pierde dinamismo, los capitales prefieren aguardar un mejor momento para invertir porque las tasas de interés son elevadas y restan atractivo a apostar por los proyectos productivos. Generalmente el aumento de la inversión directa se asocia con incrementos en la ocupación de trabajadores, que tiene como efecto inmediato el crecimiento en la tasa de empleo, la cual también se verá afectada al aumentar el costo del dinero. El coctel se complementa cuando el Gobierno también deja de invertir en obra pública, especialmente en obras que generan gran cantidad de empleos, como construcción de puentes y carreteras, entre otras.

Otra variable que se ve desincentivada es el consumo de las personas, quienes tendrán menos oportunidades de gastar o invertir como lo hacían antes del incremento de las tasas de interés. Hay que recordar que al modificar Banxico la tasa de referencia, las tasas bancarias o tasas de interés activas de la economía también subirán, de ahí que el consumo personal vía tarjetas de crédito tenderá a frenarse porque el alto costo del crédito prácticamente lo hará inaccesible.

Traer dinero en el bolsillo representa para el agente económico un alto costo de oportunidad, le es más rentable depositarlo en las instituciones financieras. Los centros comerciales y tiendas departamentales serán los primeros afectados al ver sin cambios sus stocks de bienes suntuarios. La clientela en los restaurantes también disminuirá.  En otros términos, la política monetaria restrictiva pretende que la demanda agregada también disminuya, que la gente demande lo menos posible y que haya poco dinero en circulación para que los precios de los productos y servicios no se vean presionados y no suban: la oferta superará a la demanda. Con las medidas mencionadas anteriormente el dinamismo de las actividades se restringirá y la economía crecerá menos.

Algunas ventajas del incremento en las tasas de interés. Si bien es cierto un sector de la población se verá beneficiado por el aumento de las tasas, particularmente aquellas personas “rentistas” que tienen la posibilidad de “invertir” su dinero en los bancos comerciales; no obstante, ese pequeño grupo no influirá para reactivar el consumo total de la población, el cual permanecerá deprimido. Otra ventaja es que se puede lograr la estabilidad de los precios y así evitar que se incrementen en forma desproporcionada. Es una medida sin duda dolorosa, que quita oportunidades de crecimiento, a costa de frenar ese impuesto tan pernicioso que es la inflación.
10 Febrero 2017 03:00:00
Petróleo y deuda pública
La deuda pública casi siempre ha representado un complejo problema para los gobiernos del país; desde la independencia, se ha convertido en una sutil tentación para los políticos. Sólo en periodos relativamente cortos se ha tenido control sobre la misma, han sido honrosas excepciones al desequilibrio y déficit gubernamental.

Una de ellas fue en el llamado desarrollo estabilizador (1954-1970), en el cual se combinaron altas tasas de crecimiento económico con bajos niveles de endeudamiento. Por el contrario, las décadas de los 80 y 90 del siglo pasado fueron marcadas por deudas estratosféricas que inhibieron fuertemente el desarrollo económico. Posteriormente vinieron incrementos en los precios internacionales del petróleo y con ellos la entrada de más dólares a las finanzas públicas que dieron márgenes de maniobra a las autoridades financieras y se pudo dejar de pedir dinero en el extranjero, o al menos disminuyó la dependencia del exterior.

El precio del petróleo ha sido el que más ha influido en el monto de la deuda pública. Con precios promedio de 100 dólares por barril al inicio de la primera década del siglo 21, todo marchaba viento en popa. No obstante, a partir de 2011 la deuda pública ha presentado un continuo aumento. Por ejemplo, la Secretaría de Hacienda reportó en 2015 que el endeudamiento llegó a 161 mil 600 millones de dólares (5 billones 379 mil 900 millones de pesos). Pero para agosto de 2016 ya se había incrementado en alrededor de 15 mil millones de dólares. El acelerado endeudamiento  nacional se puede explicar por la caída en los precios internacionales del petróleo y las bajas tasas de interés en Estados Unidos, que permitieron obtener créditos relativamente blandos.

Más gasto de lo presupuestado en 2016. El año que acaba de concluir, según dio a conocer la SHCP en el Informe de Finanzas y Deuda Pública 2016, se gastó o invirtió más de lo autorizado por el Congreso de la Unión: el monto del desfase llegó a 611 mil 934 millones de pesos. La explicación que da la Secretaría de Hacienda al incumplimiento de las metas la asocia con rubros que destinó a dependencias paraestatales para cubrir sus requerimientos de corto plazo. Esto es, transfirió a Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad montos millonarios para “mantener su viabilidad”, abonándoles a su cuenta de capital. De ahí, que la propia secretaría lo catalogue como un ahorro, y no un gasto.

Además, argumentó que hubo otras partidas, como por ejemplo las destinadas a la construcción del aeropuerto de la Ciudad de México y más recursos al fondo de desastres naturales del país, entre otras que también desbalancearon el presupuesto de egresos originalmente aprobado.

Más de lo mismo. Con los resultados presentados por la hacienda pública, queda claro que el recorte anunciado al gasto en 2016, en la práctica no se llevó a cabo, o solamente fue para algunas dependencias, como fueron las universidades públicas; sin embargo, a nivel agregado no fue así. Desde una perspectiva macroeconómica, el problema de la deuda es estructural y su solución requiere de una reforma fiscal que considere el contexto nacional, en donde prevalecen las actividades económicas informales.
27 Enero 2017 03:00:00
Cuestionamientos a la globalización económica
En el sexenio del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000) le llamaron globalifóbicos a ciudadanos que se oponían a la globalización financiera y económica en la que México participaba con la firma de acuerdos y tratados; sus demandas iban encaminadas a frenar la apertura comercial del país y así proteger el mercado interno.

Con el paso del tiempo, que sirvió para el análisis y evaluación, los propios políticos, empresarios y consultores promotores de la mundialización económica identificaron y dieron a conocer en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) 2017, llevado a cabo habitualmente en Davos, Suiza, dos consecuencias negativas de la globalización: la robotización industrial y los procesos digitales. También hay que decir que probablemente se hubieran dado sin ella, pero su profundización y aceleración sí se pueden adjudicar a la globalización como un fenómeno socioeconómico de efectos irreversibles.

A diferencia de los globalifóbicos, que apelaban por un nacionalismo “trasnochado”, y antes de las sesudas reflexiones del WEF, algunos académicos de universidades como la de Boston habían ya detectado el lado poco claro de la globalización. Por ello, no parece haber sorpresa para el sector académico nacional e internacional que ha seguido investigando y enriqueciendo las teorías de los doctores bostonianos dadas a conocer desde 2013. Estos realizaron una investigación acuciosa sobre cómo la productividad y la generación de empleos después de la Segunda Guerra Mundial crecían simultáneamente, los trabajos conseguidos generaban riqueza e ingresos para la masa trabajadora.

No obstante, los profesores detectaron que, a partir de 2000, las citadas variables presentaban un comportamiento asimétrico debido, según ellos, a la robotización y a la digitalización de la economía; esto es, por el efecto de la tecnología, la productividad crecía a tasas mayores que la generación de empleos, lo que provocaba desigualdad económica y caída en los ingresos de los trabajadores. Esta relación, aparentemente paradójica, entre empleos y productividad muchas veces confunde a los políticos, que atribuyen la discordancia entre ambas al comercio internacional, como es el caso del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien imputa a los tratados comerciales el cierre de empresas y la depresión económica en algunas regiones de EU.

Robotización industrial. La automatización y los robots son producto del cambio tecnológico y según los investigadores consultados están destruyendo los puestos de trabajo tradicionales a una tasa mayor que la de la creación empleos modernos derivados de las nuevas tecnologías, y lo más grave es que el avance técnico ha penetrado el campo de las habilidades del ser humano, convirtiéndose en un serio competidor del mismo hombre, desbancándolo de las funciones cotidianas que realizaba.

Otras fuentes. En un informe que presentó la consultoría PwC en el Foro de Davos, que consta de mil 300 entrevistas a ejecutivos de todo el mundo, se dio a conocer la apreciación que tienen los directivos sobre la globalización, que la consideran como un fenómeno económico que propició los flujos de capitales y mercancías entre países; no obstante, piensan que ha perdido dinamismo y ha sido factor clave en la ampliación de la brecha entre ganadores y perdedores del comercio internacional.
20 Enero 2017 03:00:00
Tipo de cambio y cuenta corriente
De acuerdo con cifras recientes que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en noviembre de 2016 la balanza comercial de mercancías (BCM) del país presentó un déficit de 13 mil 163 millones de dólares, que significó que el monto de las importaciones fue superior a lo que el país produjo y exportó. Si ese resultado, aunque parcial, se compara con la balanza comercial del mismo mes de 2014, cuyo déficit fue de 3 mil 65.4 millones de dólares, se puede decir que la de 2016 cerrará el año con un notorio deterioro en términos de intercambio comercial, que la hacen muy vulnerable a las políticas proteccionistas que muy probablemente formulará el presidente electo Donald Trump cuando llegue a la Casa Blanca.

La desmejora de la BCM en los dos últimos años (2015 y 2016) es otro indicador para el Gobierno mexicano del mal funcionamiento que está teniendo la economía nacional.

El tipo de cambio y la cuenta corriente. Si se asocia la paridad peso-dólar con la balanza de cuenta corriente (CC), se puede decir que uno de los elementos que influyen para que el peso se aprecie o deprecie con respecto al dólar es la CC. Si se importan más mercancías de las que se exportan, se requerirán más dólares para adquirirlas, por lo tanto la demanda del billete verde se incrementará y ocasionará la depreciación del peso; caso contrario, con la CC superavitaria el peso se fortalecerá.

El caso más claro fue la disminución del precio internacional del petróleo y la caída de la producción nacional, por ello entraron menos dólares al país por las ventas al exterior del combustible, y el peso cayó en picada. Además de los factores políticos por la sucesión presidencial en Estados Unidos, que han desequilibrado la estabilidad cambiaria, no hay que perder de vista el comportamiento de la cuenta corriente nacional.

Otro elemento a considerar en el comportamiento del tipo de cambio es la Inversión Extranjera Directa (IED). En el primer semestre de 2016 llegó a 14 mil 385 millones de dólares, superior 4.6% a la recibida en el mismo lapso de 2015. Sin embargo, la noticia de que el fabricante de automóviles Ford Motor dejaría de invertir mil 600 millones de dólares en el país en la instalación de una nueva planta en San Luis Potosí, no trae buenos augurios para la IED estadunidense en el país en 2017.

Con la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Canadá y México, se acentuó la dependencia económica con el vecino del norte en cuanto a flujos comerciales y de inversión, pues es el país que más invierte en territorio nacional. La IED estadunidense ascendió  a 29 mil 74.7 millones de dólares en el período 2012-2014 (Fuente: Secretaría de Economía). La IED se puede designar a la reinversión de las utilidades de las empresas en capital productivo, a nuevas inversiones en la construcción de plantas y/o equipamiento, o también a transferencias de capital entre las filiales y la matriz de las empresas.

Nos hemos dado cuenta que han sido más que suficientes 140 caracteres en las redes sociales, salidos del teléfono del Sr. Trump, para que las empresas americanas cambien a EU sus proyectos productivos destinados con antelación a México.
13 Enero 2017 03:00:00
Precios de los combustibles
Sin duda alguna se han escrito muchos artículos sobre el reciente incremento a las gasolinas en el país, pero el tema tiene aristas suficientes para seguirlo discutiendo sin que se agote por la pletórica cantidad de argumentos técnicos y políticos que lo rodean, al menos esa es la apreciación de quien escribe estas líneas. En este artículo de Entorno Económico se intenta analizar someramente dos factores que directa o indirectamente conminaron al Gobierno federal al incremento de los combustibles (gasolinas y diésel): economía informal y deuda pública.

De acuerdo con cifras que reporta el INEGI, en 2014, de cada 100 pesos generados en el país o de Producto Interno Bruto (PIB), 76 provinieron de la economía formal a pesar de que 57.8% de la población ocupada se ubicó en actividades informales, mientras que 42.2% de la población lo hizo en la economía regulada o formal. Esos números muestran lo poco productiva que es la informalidad en México: más de la mitad de la población ocupada y produciendo solamente menos de 25% del ingreso nacional.

Pero desde el punto de vista fiscal la situación es más complicada, por los impuestos que deja de percibir la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. La base de contribuyentes fiscales es relativamente pequeña en relación con el tamaño de la economía nacional. Los que están produciendo en condiciones de informalidad también demandan servicios públicos (educación, salud, vivienda…) que generan un costo adicional al erario, no retribuido por impuestos, lo que desde 2012 ha llevado paulatinamente al Gobierno a desequilibrios en los presupuestos de egresos.

Se estima que el costo del subsidio estatal a las gasolinas ascendería a 200 mil millones de pesos en 2017, cantidad estratosférica que el Gobierno se declaró incompetente de seguir aportando para mantener los precios de 2016 en la Magna y la Premium, año que quizá fue testigo de una de las últimas acciones del llamado Estado benefactor en la economía mexicana. Además, el subsidio ha sido perverso porque los hogares con ingresos más elevados fueron los que demandaron más gasolinas y diésel, pues su consumo alcanzó 31.1% del total, mientras que las familias con ingresos más bajos tuvieron sólo 1.5% del consumo total (Fuente: ENIGH, 2014). Por otro lado, el consumo per cápita de gasolina en México es uno de los más altos del mundo, superior al de economías desarrolladas como Alemania y Francia. Se calcula que en 2014 llegó a 397 litros por habitante, lo que se puede explicar por las pocas opciones que existen en el transporte público lo que hace privilegiar el uso del automóvil privado, además de los históricos subsidios.

El déficit público de la presente administración federal (2012-2018) es ya histórico, pues ha rebasado al de cualquier administración precedente. Además, el crecimiento de la deuda es tal que se calcula que al terminar el cuarto año del sexenio del presidente Peña Nieto llegará, en términos conservadores, a 50% del PIB nacional. Dado el débil crecimiento que ha tenido la economía, la administración federal ha solicitado créditos solamente para el pago de intereses de la deuda acumulada, sin que se hayan visto reflejados en mayor inversión pública que detone el crecimiento económico, factor que hace insostenible cualquier subsidio a las gasolinas.
16 Diciembre 2016 03:00:00
Índice de Información Presupuestal Municipal
Los teóricos en urbanismo y los especialistas en administración pública han señalado que de las tres instancias de Gobierno en México, la administración municipal, por su propia naturaleza, es la más cercana a los ciudadanos, por los bienes y servicios que les presta (pavimentación, recolección de basura, alumbrado público, catastro, seguridad pública, agua potable, drenaje sanitario, entre otros). Y efectivamente, es o debe ser el primer contacto gubernamental para satisfacer los requerimientos más sentidos de la población: desde una luminaria fundida hasta un bache en la calle cercana. De ahí la importancia de contar con administraciones municipales eficientes y transparentes en el país.

Índice de Información Presupuestal Municipal (IIPM). El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) ha construido el IIPM, con el cual en 2016 se evaluó el desempeño financiero de 453 municipios diseminados en el territorio nacional. La muestra agrupó a los más importantes de los 2 mil 456 ayuntamientos que conforman el mosaico del país.

Los resultados que arrojó el IIPM no son muy satisfactorios: por ejemplo, alrededor de 72% de los recursos municipales se obtuvo por medio de participaciones o asignaciones federales o estatales; del total de los ingresos que recibieron por impuestos, sólo 1.2% fue recaudado por ellos mismos, como el pago del predial, pero solamente representó el 0.13% del PIB nacional, muy por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE, que ascendió a 1% del crecimiento económico promedio. El Gobierno federal recauda aproximadamente 96.4% del total de los impuestos que se cobran en el país.

En calidad de gasto público, las cosas tampoco han mejorado mucho. Si se considera el periodo 2008-2014 en los municipios encuestados, la partida asignada a funcionarios municipales aumentó 59% y la destinada al personal administrativo se incrementó 68%, mientras que aquella dirigida a la incorporación de nuevos policías o a la mejora de sus percepciones salariales, lo hizo 26 por ciento. Como se puede apreciar, la mayoría han sido gastos personales, sueldos y salarios. En cuanto a deuda pública, la han incrementado 100.2% de 2006 a 2016. Al 30 de junio de ese año alcanzaba la nada despreciable suma de 47 mil 243.7 millones de pesos.

Sin embargo, y de acuerdo con el INEGI, el promedio de satisfacción de la ciudadanía por los servicios que recibe del Municipio alcanzó sólo 4.1 de una escala del 1 al 10. Los criterios de evaluación que utiliza el IIPM, los asocia con la página web de cada municipio, porque a través de ellas se muestra la transparencia de la información pública con acceso libre para todos los interesados. Por ejemplo, ¿el Plan Municipal de Desarrollo está disponible en la página de internet del Gobierno municipal? ¿La Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos están disponibles en la página de internet del Gobierno municipal?

A manera de conclusiones, se puede decir que los municipios estudiados han gastado de más, y en forma negativa, porque de 2004 a 2014 incrementaron el gasto 66.8%, pero la sociedad no ha visto que se haya reflejado en más y mejores servicios municipales.
09 Diciembre 2016 03:00:00
Los orígenes de la delincuencia
Se presume que Rudolph Giuliani (1944 -  ) ocupará un cargo de relevancia en la administración federal que está formando el presidente electo (2017-2021) de Estados Unidos, Donald Trump. Su inclinación por las áreas judiciales, particularmente como fiscal, lo llevó desde el inicio de su carrera como abogado a conocer los entresijos de la delincuencia norteamericana. Su nutrida experiencia en los sistemas de justicia estadunidense le sirvió para aplicarla en los barrios y distritos de la ciudad de Nueva York, cuando fue alcalde de 1994 a 2001.

Durante su mandato, los índices de criminalidad urbana disminuyeron por la estrategia que ideó de recuperar los espacios públicos de la delincuencia, con cero tolerancia a la misma. Asumió un papel protagónico durante los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas, a tal grado que fue nombrado por una revista de circulación internacional como personaje del año.

Su faceta como empresario la mostró y cristalizó cuando empezó a exportar su modelo de seguridad a otras ciudades estadunidenses y de otros países, entre ellas, Ciudad de México. Las estrategias policiacas las acompañó de medidas económicas como la disminución de impuestos a los sectores productivos de la urbe, y los resultados que obtuvo fueron exitosos.

Y no solamente en Nueva York la criminalidad dejó de verse como un grave problema social, sino que en la década de los noventa en toda la Unión Americana también decreció. En territorio estadunidense el índice de homicidios bajó, y en el año 2000 se obtuvieron cifras similares a las de 1965.

Los argumentos que se manejaron para lograr tales avances en la seguridad interna nacional fueron el control de armas, el crecimiento económico de Estados Unidos y las novedosas estrategias de la Policía. Sin embargo, el economista Steven D. Levitt pone en tela de juicio esas explicaciones y las tilda de equivocadas. Él construye sus propias hipótesis acerca de los factores que propiciaron el descenso tan acelerado de las actividades delincuenciales, que nada tienen que ver con iniciativas de políticos en el poder. Este economista considera, entre otros factores, a la legalización del aborto en los años 70 en Estados Unidos como un elemento que atemperó el crimen organizado y del orden común en Nueva York y otras ciudades en el inicio del tercer milenio.

Quizá por eso se le conozca como un economista políticamente incorrecto, porque para este caso, su perspectiva de la vida es determinística, o mejor dicho, fatalista: las ideas y correlaciones de causas y efectos que concatena y analiza, llevan implícito el estigma de que al haber nacido en un medio social y familiar muy hostil, la descendencia de ese hogar presentará escasas posibilidades de convertirse en hombres de bien, sino que todo apunta a que van a ser delincuentes en el futuro inmediato.

Los hijos de drogadictos, alcohólicos y delincuentes engrosarán las filas de violadores y criminales de las ciudades. Al no nacer los delincuentes potenciales, las estadísticas de criminalidad se habían reducido.

Con esas propuestas, Levitt deja por sentado, de manera velada por supuesto, que se presenta un acto de responsabilidad o un tipo de incentivo, tal vez moral, entre las mujeres delincuentes o sus parejas para interrumpir los embarazos. Sin lugar a dudas, polémicas conjeturas las que hilvana el doctor Levitt.  

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